Incertidumbre en Egipto tras la llegada al poder de los militares

Los opositores celebraron la destitución de Morsi. Fuente: Reuters.

Los opositores celebraron la destitución de Morsi. Fuente: Reuters.

Rusia Hoy recopila las opiniones de varios expertos rusos sobre el futuro de Egipto y sobre el futuro de los principales países más de Oriente Medio.

Los militares vuelven a tomar el control

Una vez más los miliares se han hecho con el control del Estado, arropados por el descontento popular con el gobierno de Mohammed Morsi, que se encuentra actualmente, según diversas fuentes, en situación de arresto en el edificio del Ministerio de Defensa. Adli Mansur, que ya ha jurado el cargo, es el presidente provisional designado por la cúpula militar, se espera que se vuelva a producir un periodo de transición hasta la celebración de nuevas elecciones.

Santi Pueyo, Rusia Hoy

Sin embargo, el experto no descarta el regreso de un gobierno autoritario: "Los egipcios de a pie, el 30% de los cuales son analfabetos, añoran el orden. Ellos de momento no necesitan una democracia. Para ellos lo principal es alimentar a sus familias numerosas".

Yevgueni Satanovski, presidente del Instituto de Oriente Medio, cree que la situación en Egipto es más grave de lo que pueda parecer a un observador externo. "El país está realmente al borde del colapso. Los habitantes de los pueblos no se sometieron al centro, y las ciudades del Canal de Suez dicen: "Ya basta de alimentar a El Cairo", y el delta vive separado del Alto Egipto", lo citaba la radio Vesti FM.

Según Yevgueni Satanovski, la intervención militar es necesaria para que el país no se desintegre, porque existe un alto riesgo de que se desate una guerra civil: "Se han recogido 15 millones de firmas por la dimisión de Morsi. Son varios millones más de los votos que obtuvo. Ayer compareció ante la ciudadanía y reconoció sus errores. Ahora hay luchas callejeras: tiroteos, uso de cuchillos, piedras, incluso en Alejandría y El Cairo. Y no está muy claro en qué acabará todo esto".

El profesor asociado de la Facultad de Estudios Orientales del MGIMO, Nikolái Surkov, afirmaba que la situación en Egipto se está deteriorando más rápidamente de lo esperado, "Los liberales egipcios inicialmente no iban a derrocar a Morsi, para no exacerbar la inestabilidad. Pensaban esperar hasta las próximas elecciones presidenciales y llegar al poder pacíficamente. Sin embargo, los problemas económicos han tenido un efecto muy negativo".

"En este caso, la intervención de las fuerzas armadas es la única oportunidad de evitar un mayor derramamiento de sangre y de restaurar cierto orden. Sin embargo, es posible que ellos tengan que permanecer un largo período en el poder, ya que la polarización de la sociedad egipcia es muy fuerte y ahora no hay políticos que puedan satisfacer a todos", declaraba el experto.

Señalaba asimismo que los militares tienen que pedir ayuda externa con urgencia, porque sin ella no lograrán alimentar a la población y evitar nuevos disturbios: "En estas circunstancias, los donantes externos, especialmente los países occidentales, deben comprender que la estabilidad en Egipto, y por lo tanto en todo el Medio Oriente, también depende de ellos".

En su entrevista con Rusia Hoy, Nikolái Surkov dijo además que los acontecimientos actuales en Tahrir no solo deben considerarse desde el punto de vista de la política interior: "Van a tener graves consecuencias para toda la región. Egipto es el país más grande en el Medio Oriente, y sirve como ejemplo para los demás. Muchos observadores en el mundo árabe perciben este nuevo enfrentamiento en la plaza Tahrir de El Cairo como la batalla decisiva entre los islamistas y las fuerzas seculares que determinará qué camino va a seguir la región: el islámico o el occidental".

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