El boom del turismo ruso en España

No es una casualidad que esta temporada se esperen más de millón y medio de visitantes procedentes del país eslavo. Fuente: Alamy / Legion Media

No es una casualidad que esta temporada se esperen más de millón y medio de visitantes procedentes del país eslavo. Fuente: Alamy / Legion Media

El número de visitantes aumenta y su impacto es cada vez mayor. Se trata de una buena noticia para la delicada situación económica española.

España ha creado una imagen de calidad y alta experiencia para el turista ruso; así lo explica el consejero de turismo en Moscú Félix de Paz. Esta visión puede resultar sorprendente a los habitantes de un país sumido en una profunda crisis económica, política y social.

Sin embargo, las grandes esperanzas puestas en los turistas procedentes del país eslavo se respaldan en cifras: en solo dos años (2010-2012) se ha duplicado el número de visitantes, en 2012 se superó por primera vez el millón de visitantes (1.206.000 en total) y en esta temporada se espera superar el millón y medio. Y como no, el impacto económico fue notable: 1.851 millones de euros y una media de gasto superior a las otras nacionalidades.

Las causas de este espectacular desarrollo tienen tanto que ver con el crecimiento de la economía rusa y la configuración de una clase media cada vez más numerosa en un país de 142 millones de habitantes, como con el trabajo realizado por las instituciones y empresas españolas a lo largo de los años. De alguna manera, se está recogiendo lo que se ha sembrando. Benet Presas, regidor de turismo de Salou,  recuerda que “hay veinte años de trabajo”, de estudio de un nicho de mercado, de adaptación a un cliente que tiene sus peculiaridades. Este turístico municipio catalán es uno de los favoritos entre los eslavos.

De hecho, Cataluña destaca como principal destino. La Costa Dorada, Barcelona o Montserrat; playa, cultura, diversidad gastronómica y cultural centran la oferta. "Nos gustaría cerrar este año con una cifra de un millón de turistas, y creo que lo conseguiremos", dijo Marián Muro, directora general de Turismo de la Generalitat, a Efe en la Feria Internacional de Turismo de Moscú, MITT, la más importante de Europa del Este. El enorme pabellón de España de 300 metros cuadrados y la asistencia de la Secretaria de Estado de Turismo, los presidentes de las comunidades autónomas de Illes Balears y Canarias, además del consejero de Economía de la Comunidad Valenciana fueron una muestra más de la importancia que ha cobrado este mercado.

Además de Cataluña, que concentra el 60% del volumen de visitas, destacan Baleares y Canarias como principales destinos. El presidente balear,  Miguel Ángel Bauzá subraya que el turismo ruso es “fundamental para la comunidad”, donde los medios locales informan que se espera un aumento del 50% respecto al año anterior. Andalucía, con Málaga como centro, también aspira a duplicar su número de visitas y conseguir una cuota del 10% en 2015.

Asimismo, y como consecuencia de un “círculo virtuoso”, el mercado aéreo ha aumentado significativamente su oferta. Se han abierto nuevas rutas y ya es posible volar a Málaga, Mallorca o Alicante directamente desde San Petersburgo o ciudades de provincias rusas.  La periodista Maite Montroi informa que “las tres compañías aéreas que más pasajeros trasladan entre los aeropuertos de uno y otro país son Transaero Airlines, Aeroflot y Vueling Airlines. Las dos primeras son rusas y la tercera, española”. Otro aspecto es el impulso de los touroperadores que trabajan con España como destino.

Ante esta avalancha de visitantes el pasado 20 de junio se abrió en la capital rusa un nuevo centro de visados. El anterior se había quedado pequeño. De hecho, España presiona en la UE para que se eliminen los visados a los turistas rusos y así poder relanzar su competitividad. Sin embargo, no parece que esto vaya a ocurrir a medio plazo. Las negociaciones con las instituciones europeas en relación a este asunto se mantienen estancadas.

El asunto de los visados adquiere importancia sobre todo en relación a los principales competidores: Turquía y Egipto. El primero es el destino líder con 2,3 millones de turistas, que no necesitan visado para disfrutar del Mediterráneo. A corto plazo las recientes protestas en Estambul podrían provocar cancelaciones y un trasvase de turistas hacia España.

Por su parte, Egipto sumida también en un ambiente de tensión política tampoco exige visados a los turistas rusos y gracias a una fuerte rebaja de precios parece que se recupera de la pérdida de visitantes sufrida como consecuencia de la primavera árabe.

Dentro de la UE el principal competidor es Grecia que también ha incrementado significativamente su número de visitas. A nivel internacional países como Israel, Tailandia o la República Dominicana son destinos al alza. Félix de Paz cree que “se está compitiendo bien, con una posición sólida ya que la relación calidad-precio es excelente, con un estilo de vida que gusta al ruso, a pesar de que la competencia por parte de otros destinos es feroz”.

Por ahora, las cifras sonríen y el potencial de crecimiento es claro. El reto que queda por delante es consolidar a los visitantes que por ahora suelen quedar satisfechos.

No se puede olvidar además, el impacto que están teniendo los rusos en el maltrecho mercado inmobiliario español. Pero esta cuestión, sin duda relacionada con el turismo, es un capítulo aparte de la compleja realidad que asola al país.   

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