Diplomacia a golpe de matasellos

Rusia y España presentan la emisión conjunta de cuatro sellos. Una tirada de 310.000 timbres por valor de 0,85 euros. Fuente: embajada de Rusia en España

Rusia y España presentan la emisión conjunta de cuatro sellos. Una tirada de 310.000 timbres por valor de 0,85 euros. Fuente: embajada de Rusia en España

La presentación tuvo lugar en la embajada de Rusia en Madrid. La idea surgió durante el Año Dual España-Rusia en 2011.

 

Fuente: servicio de prensa de la embajada rusa en España

Una inmensa araña ilumina al violinista, a la pianista y al público, sentado en elegantes sillas. Suena Chaikovski. De fondo, imágenes en miniatura de dos monumentos: el Palacio de Astorga y la Iglesia de El Salvador de la Sangre Derramada en San Petesburgo. 

Son los motivos escogidos para una emisión filatélica conjunta entre España y Rusia. La idea surgió durante la celebración del Año Dual, en 2011, y los sellos llevan circulando desde julio de ese año. Pero la presentación oficial de los mismo se realizó el pasado viernes 21 de junio en un acto en la Embajada de Rusia en Madrid.   

“Los sellos representan una transmisión de la cultura de los pueblos. Esta emisión conjunta represente un reconocimiento mutuo del rico patrimonio artístico y cultural de nuestros dos países”, presentaba el embajador de la Federación, Yuri Korchagin, la emisión de 310.000 sellos por valor de 0,85 euros cada uno. 

Tras el regalo musical de dos excelentes intérpretes, la atención se centró en los dos iconos arquitectónicos de finales del siglo XX, el Palacio y la Iglesia, obras de Gaudí y Alfred Parlan, respectivamente. Estas imágenes circularán por las miles de cartas que se envían desde ambos países y “fomentan el conocimiento mutuo, además de favorecer el coleccionismo”, apuntaba David Montañola, director comercial de Correos España. 

Aunque ambas casas de correos se han inspirado en los mismos iconos arquitectónicos, las estampas presentan diferencias. Mientras los sellos rusos ofrecen una imagen clásica de los edificios, los timbres españoles han esquematizado las figuras y las han dotado de un aire más contemporáneo. Sutiles diferencias que dividían al público a la hora de decidirse sobre la belleza de los cuatro sellos mostrados. 

“Aunque los sellos llevan circulando tiempo, queríamos hacer esta presentación porque esta emisión conjunta no es un mero interés filatélico, sino que es un símbolo de las buenas relaciones”, explicaba Montañola. 

Para mostrar ese entendimiento entre ambas oficinas postales, Nina Fitisova, vicepresidenta del correo ruso acudió al acto para acompañar al embajador y al representante de Correos en el matasellado oficial. 

“Las relaciones postales tienen más de 500 años de tradición. Los sellos no son solo un medio de pago postal sino también testigos de los lazos culturales”, resumía Fitisova. La música había acabado hacía un rato, el golpe del matasellos evidenciaba el final del acto. Chaikovski seguía resonando en los oidos del público. 

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