Comercio, impuestos y transparencia, temas centrales del G8 en Irlanda del Norte

El uso de armas químicas en Siria será uno de los temas a tratar en el encuentro entre Vladímir Putin y el presidente de los EE UU, Barack Obama. Fuente: Ria Novosti

El uso de armas químicas en Siria será uno de los temas a tratar en el encuentro entre Vladímir Putin y el presidente de los EE UU, Barack Obama. Fuente: Ria Novosti

Hoy lunes 17 de junio comienza la cumbre de dos días del G8 en el complejo Lough Erne Golf Resort, al sur oeste de Irlanda del Norte. Las negociaciones se llevarán a cabo en el territorio de este hotel de cinco estrellas, que dispone de una sala de conferencias habilitada para 400 personas y un campo de golf.

El anfitrión de la cumbre, el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, quiere que los líderes del G8 recuerden en Lough Erne los orígenes del foro. En 1975, por iniciativa del presidente de Francia, se celebró en el castillo de Rambouillet un ‘encuentro junto a la chimenea’ entre los líderes de siete países. Como resultado de aquella reunión, se elaboró una declaración que constaba tan solo de 15 puntos. 

No se espera ningún largo comunicado para esta ocasión, ni una larga procesión de coches oficiales con escolta militar. Los líderes del G8 tienen la intención de llamarse mutuamente a la responsabilidad para que las buenas intenciones se traduzcan en pasos concretos para el fortalecimiento de la paz y el crecimiento de la economía global. 

Y puesto que estos pasos tendrán una proyección de medio plazo, para lograr el máximo efecto positivo, Gran Bretaña tendrá que intensificar su cooperación con Rusia, que ostentará la presidencia del G8 en 2014. Por este motivo, no sorprende que la primera reunión de la cumbre será el encuentro entre Cameron y el presidente de Rusia, Vladímir Putin. 

Según palabras de Cameron, la cumbre centrará su programa económico en las ‘tres T’: trade, tax, transparency (comercio, impuestos y transparencia). “Son los tres pilares del crecimiento”, aclara el primer ministro británico. Se espera que el G8 logre avanzar en las negociaciones sobre comercio internacional. Concretamente, sobre la cooperación transatlántica en el marco de la UE y la eliminación de formalidades burocráticas relacionadas con los procedimientos aduaneros. 

Sin embargo, Cameron resalta aún más la necesidad de coordinar medidas para combatir la evasión fiscal, así como intercambiar información sobre las empresas privadas entre los países del G8. 

“Necesitamos intensificar la creación de medidas para la lucha contra la evasión fiscal, se debe crear un sistema de intercambio de información y establecer nuevos estándares para el control de las empresas”, anunció el primer ministro británico a la prensa la víspera de la cumbre.

En el marco político, el programa de la cumbre incluye cuestiones como la lucha contra el terrorismo internacional, la no proliferación de armas de destrucción masiva, el comercio ilícito de armas convencionales y los conflictos regionales. 

Se prestará especial atención a la iniciativa promovida por la presidencia británica del G8 destinada a prevenir la violencia sexual contra mujeres y niños durante los conflictos armados. Rusia está de acuerdo con la posición que invita a condenar firmemente y a someter la violencia sexual a castigos severos. 

No obstante, según el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, este problema se tendrá que resolver, en primer lugar, en base a las resoluciones sobre la violencia que ya fueron adoptadas por el Consejo General y la Asamblea General de la ONU. “Debemos prestar mucha atención también a otros fenómenos negativos derivados de los conflictos armados”, afirma Lavrov. 

En la cumbre se hará hincapié en el conflicto de Siria, que ya dura más de dos años y se ha cobrado la vida de más de 80.000 personas. 

A pesar de las diferencias, Moscú y Washington están haciendo todo lo posible para convocar una conferencia internacional sobre Siria,  que permita establecer el diálogo entre el gobierno sirio y la oposición.   

El uso de armas químicas en Siria será uno de los temas a tratar en el encuentro entre Vladímir Putin y el presidente de los EE UU, Barack Obama, según informó la semana pasada (el 13 de junio) el embajador de los EE UU en Rusia, Michael McFaul. 

Los programas nucleares de Irán y Corea del Norte

 Los participantes de la cumbre también tendrán que discutir sobre el programa norcoreano de desarrollo de misiles balísticos y armas nucleares. “Estamos dispuestos a adoptar serias medidas para someter a Corea del Norte a un mayor aislamiento si este país llevara a cabo nuevos lanzamientos de misiles u otra prueba nuclear”, advierte el ministro de Asuntos Exteriores británico, William Hague. 

Por su parte, Rusia se opone firmemente a que el comportamiento de Corea del Norte se utilice como pretexto para iniciar la escalada militar en la región, el despliegue de armamento, de sistemas de defensa antimisiles y otras acciones similares que sobrepasan los límites de la neutralización de la amenaza real que plantean los programas de misiles nucleares de Pyongyang. 

En opinión de Moscú, la salida se debe buscar por la vía político-diplomática y es necesario avanzar hacia la reanudación de las conversaciones a seis bandas (con la participación de Rusia, China, Corea del Norte, la República de Corea, los EE UU y Japón). 

El diálogo político sobre los principios de gradualidad y reciprocidad podría conformar también una base para regular la situación con los programas nucleares de Irán.  En Rusia se cree que las negociaciones llevadas a cabo recientemente en Alma-Ata y en Estambul entre los seis intermediarios internacionales (los cinco miembros permanentes del Consejo General de la ONU y Alemania) con Irán son una prueba de que este tipo de diálogo tiene perspectivas reales. 

Mientras tanto, en opinión de Occidente, la falta de progreso en las negociaciones se explica con el intento de Teherán de ganar tiempo para seguir desarrollando tecnología nuclear. 

En la cumbre se espera alcanzar un entendimiento mutuo para la normalización de la situación en Oriente Medio. Los ministros de exteriores de los países del G8 admiten que el estancamiento de la situación en Palestina se ha prolongado durante demasiado tiempo y es necesario entregarse a fondo para desbloquear el proceso de negociación entre palestinos e israelíes. 

Abogan por la celebración inminente de una reunión entre los intermediarios internacionales del conflicto de Oriente Medio. Asimismo, Moscú insiste en la necesidad de intensificar el trabajo conjunto del ‘cuarteto’ (Rusia, EE UU, la UE y la ONU), los estados árabes y los israelíes y palestinos. 

Dependerá de la evolución específica de las negociaciones entre los participantes del foro el que todas estas disposiciones entren o no en el comunicado final de la cumbre.