Rusia dispuesta a considerar el asilo político de Snowden

Dmitri Peskov, portavoz del presidente Vladímir Putin. Fuente: RIA Novosti.

Dmitri Peskov, portavoz del presidente Vladímir Putin. Fuente: RIA Novosti.

El culpable de la filtración sin precedentes de datos secretos sobre la vigilancia que llevan a cabo los servicios secretos estadounidenses sobre los usuarios de la red, el joven de 29 años Edward Snowden, está intentando encontrar refugio en algún país que no le entregue a los EE UU.

El antiguo empleado de los servicios secretos, huido a Hong Kong y actualmente en paradero desconocido, explica su acción diciendo que no quería ser parte de un "sistema que causa más daño que bien". El Secretario de prensa del Presidente, Dmitri Peskov, ha afirmado a  Kommersant que si Snowden presenta una solicitud de asilo político, el gobierno de la Federación Rusa la estudiará. 

El mismo Edward Snowden ha declarado su intención de "pedir asilo político en cualquier país que crea en la libertad de expresión y que esté en contra de la violación del derecho a la privacidad" y habló de Islandia, pero este país explicó que para esto debería encontrarse en el territorio del país y en Hong Kong no hay representación diplomática islandesa. 

Pero en Hong-Kong sí que hay representación de la Federación Rusa. El miembro del Comité de la Duma estatal sobre información política, Robert Shleguel, declaró a Kommersant que Moscú debería estudiar la posibilidad de ofrecer asilo a Snowden.  "Sería una buena idea", dijo el diputado.

Entre las empresas que colaboraban con los servicios secretos de EEUU se encuentran Microsoft, Yahoo!, Google, Facebook, AOL, Skype, YouTube, Apple y PalTalk. El auditorio mensual de Skype en Rusia (en 2012) es de 26,7 millones de personas, YouTube lo utilizan más de 25 millones de rusos y Facebook unos 9 millones.  

Por su parte, Dmitri Peskov, secretario de prensa del Presidente de Rusia, aclaró a Kommersant que "en este asunto no existe el modo condicional. Actuaremos de acuerdo con los hechos. Si llega una solicitud de este tipo, será estudiada", aseguró.  

Ayer se supo el nombre de la persona que publicó los datos del programa secreto PRISM gracias al cual los servicios secretos de los EE UU recopilan información sobre los usuarios de los motores de búsqueda y de las redes sociales más populares, como Google o Facebook. 

Como se ha sabido tras un encuentro con los periodistas del Washington Post y The Guardian, se trataba del antiguo trabajador de la CIA y de la Agencia Nacional de Seguridad (FBI), Edward Snowden, de 29 años. 

En la entrevista publicada en los dos periódicos explicó los motivos de su acción. Snowden sintió la necesidad de publicar los métodos de los servicios secretos de los EEUU cuando en 2007 trabajaba bajo cubierta diplomática en Ginebra para la CIA. 

"Comprendí que era parte de un sistema que causaba más daño que bien", explicó. Snowden confiaban en que la situación mejorara con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca. Cuando comprendió que el nuevo presidente "continuaría la política de sus predecesores", Snowden decidió "abrir los ojos a la sociedad sobre lo que se hace en su nombre, pero contra ella". 

Hasta ese momento tenía "una vida muy cómoda": sus ingresos anuales eran de unos 200.000 dólares, vivía con su novia en Hawai, trabajando para el FBI y para el gigante armamentístico Booz Allen Hamilton. 

A mediados de mayo Snowden copió una serie de documentos secretos del FBI y voló a Hong Kong, desde donde se puso en contacto con periodistas presentándose como Verax ("veraz" en latín). Según explica se guió por consideraciones puramente ideológicas. 

"Si me hubiera interesado el dinero podría haber filtrado secretos a Rusia o a otros países", explica, "He sacrificado todo porque no puedo permitir que el gobierno de los EE UU creara un mecanismo que violara el derecho humano universal a la intimidad".  

"Incluso en caso de que no hayas hecho nada malo, te están siguiendo, grabándote", les dijo a los periodistas, "Basta caer bajo vigilancia, aunque sea por error, para que puedan vigilar cada uno de tus pasos, todas tus conversaciones".

Cuando le preguntan qué relación tiene esto con las declaraciones del gobierno de EEUU explicando que han sido víctimas de un ataque cibernético por parte de terceros países, Snowden responde: "Nosotros crackeamos a todos y todo. Vigilamos prácticamente a todos los países".  

Ayer el ministro de justicia de los EEUU inició una investigación sobre la "revelación no autorizada de información secreta por parte de personas que tenían acceso a la misma". La orden llegó del director de los servicios secretos de los EE UU, James  Keppler, cuando declaró que las filtraciones habían supuesto un "inmenso perjuicio" para la seguridad del país. 

Algunos congresistas exigieron a la Casa Blanca que obtuviera a cualquier precio la extradición de Edward Snowden. El director del subcomité de espionaje de la Cámara de Representantes, Peter King, hizo un llamamiento al gobierno de los EEUU "para que Snowden fuera castigado con toda la fuerza de la ley". "Los EE UU deberían dejar bien claro que ningún país deberá ofrecer asilo político a esta persona", añadió. 

Los expertos consideran que Hong Kong puede satisfacer sin problemas la petición de extradición gracias al acuerdo firmado con los EEUU en 1997. Bien es cierto que Pekín puede ejercer el veto sobre la decisión de entrega, en caso de que considere que Edward Snowden es perseguido por "razones políticas". 

Sin embargo los expertos políticos consideran que los gobiernos de Hong Kong y de China llegarán a un acuerdo con la Casa Blanca. En los EEUU Snowden se enfrentará a una enorme condena por divulgación de secretos de estado, hasta 20 años por cada documento del FBI entregado a los periodistas.  

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant.