Rusia y la UE acercan posturas en relación a Siria mientras no avanzan con los visados

Se destacan los avances producidos en la reciente cumbre celebrada en Ekaterimburgo en relación a la situación en el país árabe. Fuente: Reuters

Se destacan los avances producidos en la reciente cumbre celebrada en Ekaterimburgo en relación a la situación en el país árabe. Fuente: Reuters

Rusia y la Unión Europea han demostrado que están dispuestas a impulsar la conferencia internacional sobre Siria. Sin embargo, en las áreas de cooperación bilateral, particularmente en el tema de la cancelación de visas, Moscú y Bruselas siguen atascados en los detalles. Estas son algunas de las conclusiones presentadas en la cumbre Rusia-UE celebrada los pasados 3 y 4 de junio en la ciudad rusa de Ekaterimburgo.

Vladímir Putin explicó en rueda de prensa que Rusia y la UE acordaron estrechar sus esfuerzos conjuntos de cara a la nueva conferencia internacional sobre Siria, la llamada Ginebra 2, iniciativa acordada entre el país eslavo y EE UU y que cuenta con el respaldo de la ONU. 

Sin embargo, el presidente ruso reiteró su decepción por la decisión de la UE de levantar el embargo sobre los envíos de armas a Siria. "Cualquier intento de influir en la situación por la fuerza o la intervención militar directa está condenado al fracaso y conducirá inevitablemente a graves consecuencias humanitarias”. 

También se refirió al acuerdo entre Rusia y Siria para suministrar sistemas de defensa aérea S-300, que según dijo no se ha implementado todavía. La semana pasada, los medios de comunicación informaron de que Rusia supuestamente entregó el primer lote. “El contrato se firmó hace unos años y, de momento, no se ha llevado a término”, afirmó. 

Por su parte, el presidente del Consejo, Herman van Rompuy, explicó que la Unión Europea apoya la iniciativa de la conferencia internacional y trabajará para mantener unido el país árabe, y para conseguir una forma democrática de gobierno. “Actualmente tiene lugar una auténtica tragedia humanitaria que tiene un impacto negativo en la seguridad y la estabilidad, el desarrollo económico en la región y más allá”, dijo. Hizo también referencia al levantamiento del embargo de armas y declaró que los países se han comprometido a no suministrar armas para dar tiempo a las negociaciones. 

 Elena Suponina, directora del Centro de Asia y el Medio Oriente en el Instituto Ruso de Estudios Estratégicos declaró que la reunión en Ekaterimburgo fue muy útil en relación a Siria, a pesar de las diferencias todavía existentes.

"Ahora más que nunca, todos los mediadores internacionales están interesados ​​en la forma de lograr una solución pacífica en Siria. Los desacuerdos persisten, y todavía no son muchas las posibilidades de alcanzar una solución pacífica. Pero no recuerdo un solo momento en los últimos tres años, que dura ya  el conflicto en Siria, que todas las partes; rusos y estadounidenses, e incluso los europeos estuvieran tan cerca en reconocer que la continuación de la guerra civil en el país árabe amenaza con tener consecuencias catastróficas no sólo para este país sino para toda la región”, informó RIA Novosti.

La experta subrayó que los europeos, especialmente los franceses y los británicos, reaccionan con celos al hecho de que los rusos y los estadounidenses parezcan ponerse de acuerdo sobre Siria.

"La reunión entre los líderes de Rusia y los líderes de la Unión Europea ha sido muy importante para conectar los esfuerzos, y bueno, calmar un poco a los europeos en relación a Siria. No es un asunto en que se competa por obtener algún premio, porque se trata de una cuestión es extremadamente compleja y es necesario actuar de manera conjunta”, añadió.

La inagotable cuestión de los visados

Otro de los temas clave de esta cumbre era la abolición del régimen de visados ​​entre ambos países y la facilitación de los trámites. Antes del final de la cumbre el presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso declaró que el acuerdo podía ser firmado en un futuro próximo, pero era necesario resolver los problemas técnicos. 

Según él, estos hacen referencia al suministro de información personal sobre los pasajeros. La parte europea argumenta que se trata de un caso de protección de datos, ya que Rusia pide una serie de información sobre las personas que vuelen a su territorio, de manera similar a lo que exige EE UU. 

En relación a este ámbito, Vladímir Chizhov, representante permanente de Rusia ante la UE, hizo hincapié en que las negociaciones continúan y que se la ronda formal en busca de un acuerdo básico se reanudará en el segundo semestre de este año. “Podemos decir que la cumbre que dio el impulso político necesario”, declaró el diplomático a la prensa.

Según Chizhov, los rusos también podrían contar con la introducción de un régimen de exención de visados para viajes cortos de hasta 90 días a lo largo de seis meses. Sin embargo, todo depende de la voluntad política de la Unión Europea, apuntó. 

Según el jefe del Consejo de Relaciones Exteriores y de Política de Defensa, Fiódor Lukiánov, la declaración de Barroso, sobre la posibilidad de firmar un acuerdo de facilitación de visados en las próximas fechas no es "nada más que una declaración de servicio más”.

“No es la primera vez que el presidente de la Comisión Europea hace unas declaraciones como estas”, dijo el experto, que agregó que es demasiado pronto para hablar de lo que Rusia podría conseguir a partir de un hipotético acuerdo. 

Artículo publicado originalmente en RIA Novosti.