En busca de la solución del rompecabezas sirio

Fuente: Reuters

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La falta de unidad entre los opositores al presidente sirio Bashar Assad es evidente. Lo demuestran tanto el proceso de preparación de la Conferencia Internacional para Siria como los debates en torno al suministro de armamento a la oposición siria.

El lunes los jefes de las instituciones de política exterior de Rusia y Estados Unidos celebraron una nueva reunión en París para tratar su iniciativa conjunta: la segunda Conferencia Internacional para Siria.

La conferencia ya ha recibido el nombre extraoficial de Ginebra 2, por analogía con la reunión del año pasado en la que se aprobaron los principios básicos para la normalización de Siria.

Entonces EE UU, Rusia y otros participantes de la reunión convinieron que era necesario crear, partiendo de un acuerdo general entre el gobierno de Siria y la oposición, un órgano directivo de transición para preparar una reestructuración que debía satisfacer a todos los sirios.

A juzgar por las declaraciones del ministro ruso Serguéi Lavrov, por ahora no está claro quiénes serán los participantes de Ginebra 2  y, por lo tanto, tampoco están claros sus objetivos, ni siquiera los plazos y el lugar.

Después de la reunión con el secretario de Estado de EE UU John Kerry, Lavrov declaró: “Estamos de acuerdo en que la tarea número uno es esclarecer quién va a representar a las partes sirias. Como saben, el gobierno ha anunciado que está dispuesto a apoyar la conferencia de Ginebra. Mientras que la oposición, tal como ha dicho Kerry, continúa pactando el formato de su delegación. Según sus declaraciones, deberá transcurrir cierto tiempo antes de que podamos comprender cuál es la línea y el enfoque de la oposición”.

Efectivamente, el ministro de Exteriores de Bashar Assad anunció que el Damasco oficial está dispuesto a participar en Ginebra 2. Mientras que no es tan evidente con la oposición.  

La oposición, dividida

La Coalición Nacional Siria, que agrupa a diferente grupos de la oposición, está reunida desde el 23 de mayo en Estambul tratando de definir cuál será su postura en la conferencia para la normalización de la situación en Siria y de diversificar la representación de las fuerzas, otorgándoles un carácter más secular.

Pero para la reunión de Lavrov y Kerry en París solo se eligieron a ocho de los 25 nuevos miembros de la coalición, lo que vuelve a poner de manifiesto que las fricciones dentro de este grupo extremadamente ecléctico quedan lejos de estar resueltas.

En un principio la reunión de la oposición estaba prevista para el 26 de mayo, pero se ha tenido que aplazar tres días más. No está claro que esto sea suficiente.

Y, sin una delegación responsable de la oposición siria, toda la iniciativa pierde su sentido. Y más aún, parece que ésta no aspira a la paz.

Después de la reunión con el senador republicano John McCain, el comandante del 'Ejército Libre de Siria' Salim Idris anunció en la página web de información de The Daily Beast: “Queremos que el gobierno de EE UU decida apoyar la revolución siria con armamento y munición, misiles antitanques y misiles antiaéreos. Y, por supuesto,   queremos que se instaure una zona de exclusión aérea”. Eso no son generalidades.

Después de la reunión en París, Lavrov llamó la atención sobre la resolución de suministro de armas de fuego a la oposición que está elaborando EE UU El ministro ruso comunicó a los periodistas que, según las declaraciones de los diplomáticos norteamericanos, “este proyecto de ley se encuentra actualmente en fase de estudio y solo ha pasado por los comités oportunos. Aún no se ha celebrado la votación definitiva en el Senado”.

“Tenemos la percepción común – ha subrayado el ministro ruso – de que hay que evitar dar pasos que podrían obstaculizar la celebración de la conferencia”.  

La postura de la UE

Literalmente al cabo de pocas horas después de la reunión de Lavrov y Kerry, los ministros de Exteriores de la UE decidíanlevantar el embargo de armamento a Siria. Esta decisión abre la posibilidad de suministrar armamento a la oposición de forma bilateral. Francia y Gran Bretaña han sido los promotores de esta nueva “marca negra” a Bashar Assad.

Aunque ni mucho menos todos los países europeos han apoyado esa postura.

Bélgica, por ejemplo, no está dispuesta a suministrar armamento a los rebeldes sirios después de que se hayan extinguido los plazos de vigencia del embargo. Así lo ha dado a conocer hoy el ministro de Exteriores del país, Didier Reynders.

“Hemos tomado la decisión de no suministrar armamento a Siria porque no hay garantías de que caiga en manos de fiar, es decir, en manos de la oposición moderada, que la usa contra los extremistas y muyahidines”, ha subrayado.

“Además existe un riesgo de proliferación de armas en la región”, ha añadido el ministro. La jefa del Ministerio de Exteriores de Italia, Emma Bonino, también se muestra decepcionada con la decisión de sus colegas de la Unión Europea y considera que ésa “no honra a Europa”.

“Llama a la decepción, no tanto por el contenido del acuerdo como por el intento de nacionalizar algunas competencias”, ha dicho. En la misma línea se han pronunciado Austria y la República Checa.

Sin embargo, estos países no tendrán necesidad de salvar las apariencias cuando se empiece a apretar el freno en el conflicto. Es posible que eso suceda incluso durante el mismo transcurso de Ginebra 2.

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Muchos en Occidente ya están bastante hartos del conflicto sirio, sostiene el experto en Oriente Medio de la Escuela Superior de Economía, Leonid Isáev. Hace dos años que dura y la situación se encuentra en el mismo atolladero en que estaba. Y lo más probable es que se mantenga igual durante el periodo que sucederá a la conferencia.

Pero Occidente, aceptando formar parte de la conferencia para Siria, “quiere demostrar, también a sus socios del mundo árabe, de Turquía, que ya no está interesado en  seguir alimentando este conflicto con recursos financieros o de otra índole.”

La conferencia, según la opinión de Isáev, “debe demostrar que los países de Occidente y EE UU quieren distanciarse cuanto antes del conflicto sirio, porque está claro que es una carga para ellos”.