Rusia y Latinoamérica evalúan su potencial comercial

Empresarios, embajadores y miembros de organismos públicos participan en la primera conferencia de inversión destinada a reforzar los vínculos comerciales entre los negocios rusos y latinoamericanos. La región despierta cada vez más interés entre los rusos que intentan diversificar su negocio y dejar de depender tanto de la estancada economía europea.

Fuente: Ruslán Sujushin

Latinoamérica despierta un interés cada vez mayor en el negocio y el gobierno rusos, ya que es el mayor comprador potencial de productos de alta tecnología con el sello Made in Russia.

No en vano, este lunes en Moscú se celebró la 'Primera Conferencia Internacional de Inversión Rusia-Latinoamérica. Vías de desarrollo y reforzamiento de los vínculos comerciales y económicos', en la que participaron los embajadores y representantes de 26 países de Latinoamérica, empresas rusas, asociaciones de negocios y empresarios privados.

“La relaciones entre Rusia y Argentina pasan por su mejor momento histórico”, Juan Carlos Kreckler, Embajador de Argentina en Rusia

Según la idea de los organizadores de la conferencia, esta debería convertirse en una superficie internacional de discusión anual que contribuya al desarrollo de las relaciones económicas y comerciales, al intercambio de experiencia, tecnologías e inversión, así como a la superación de las barreras burocráticas y otras medidas dirigidas a potenciar el comercio entre Rusia y Latinoamérica.

Una de las razones del creciente interés por la región que se ha despertado en Rusia, según el vicepresidente de la Cámara de Industria y Comercio de la Federación Rusa, Gueorgui Petrov, es la tendencia generalizada de búsqueda de socios fiables en el contexto de una crisis de la economía mundial.

 “Es el momento de dar un fuerte impulso a las inversiones mutuas”, Rubén Alberto Beltrán Guerrero, Embajador de México en Rusia

En Latinoamérica existen muchos de estos socios. Entre ellos figuran Brasil, miembro de los BRICS, Argentina, Venezuela, Cuba, Ecuador, así como una serie de estados con los que los vínculos comerciales han comenzado a desarrollarse de forma más activa recientemente.

Latinoamérica ha enseñado a Rusia a aprender de la crisis, según considera Vladímir Davidov, director del Instituto de Latinoamérica. A principios del siglo XXI en la región se dieron importantes cambios y los estados latinoamericanos comenzaron a convertirse en sistemas socialmente responsables.

“No es sorprendente el hecho de que Europa ya no pueda mirar a Latinoamérica por encima del hombro. La región ha logrado reducir o minimizar los indicadores de la deuda externa. En Europa, en cambio, sucede exactamente lo contrario”, declaraba este experto en la conferencia.

 

“Nuestras economías son complementarias, por lo que hay un amplio margen de crecimiento”, Rafael Francisco Amador Campos, Embajador de Colombia en Rusia

 

En la actualidad Europa es el mayor socio comercial de Rusia: hasta la fecha compra la mitad de la exportación rusa. Sin embargo, durante los últimos años Moscú busca vías de diversificación de su comercio exterior, ya que los acontecimientos de los últimos dos años han mostrado claramente los peligros de la dependencia de un solo comprador.

Una de las tendencias ha sido el desarrollo de losvínculos comerciales con Asia, que necesita cada vez más recursos energéticos para mantener su alto ritmo de crecimiento económico. Rusia posee unas enormes reservas de materias primas y en teoría tiene capacidad para satisfacer esta demanda.

Sin embargo, para ello se necesitan inversiones multimillonarias, ya que estamos hablando de los yacimientos de Siberia Oriental, poco desarrollados en comparación con la parte Occidental.

En lo que respecta a la producción rusa de alta tecnología, el socio más prometedor es Latinoamérica, que está llevando a cabo una serie de programas de modernización de su industria.

Las grandes empresas rusas se sienten bastante seguras en algunos países de esta región, en los que productos rusos como la maquinaria energética, los fertilizantes o los metales tienen asegurado un lugar en el mercado.

“La conferencia internacional que organizamos es un paso dirigido a estrechar los vínculos entre los grupos empresariales de nuestros países y para explorar las nuevas oportunidades de los negocios tanto en Rusia como en cada uno de nuestros países”, Jorge Luis Pérez Alvarado, Embajador de la República Dominicana en Rusia.

En 2012 los países de Latinoamérica y el Caribe compraron a Rusia el 75,8% de medios de transporte de uso especial (tecnología de extinción de incendios y de construcción), un 37,8% de equipos de radar, un 11% de la maquinaria energética rusa se utiliza en 7 centrales hidroeléctricas de Argentina, 5 centrales hidroeléctricas de Brasil y 2 de Chile.

“Anteriormente el comercio de Rusia estaba enfocado en Europa. Pero los últimos acontecimientos han demostrado que no es correcto concentrarse en un solo socio, y el negocio ruso está trabajando en la diversificación de sus contactos, de su cooperación de inversión. Por esta razón, nuestro interés en Latinoamérica es importante. Uno de los condicionantes de ello fue el buen desarrollo que ha tenido la economía rusa, que a pesar de los problemas demuestra un crecimiento exitoso y es un socio fiable para muchos países”, declaraba Petrov en la conferencia.

El volumen del comercio ruso con los países de Latinoamérica asciende a unos 16.000 millones de dólares, y este no es el límite.

En estos momentos el papel de esta región en el comercio exterior de Rusia no es muy importante, sus compras suponen apenas un 2% de la exportación de Rusia. Y con algunos países de la región, como Bolivia, el comercio apenas existe, asciende a unos pocos millones de dólares, lo cual demuestra claramente las posibilidades de aumentar esta cooperación.

Existen muchas perspectivas en el incremento de los volúmenes de comercio de Rusia con Latinoamérica. Han surgido “los primeros brotes”, como los llamaba Petrov, en la cooperación de inversión. Sirven de ejemplo las grandes inversiones de capital rusas en la economía de la región: Zarubezhneft y Grazpromneft en Cuba, Severstal y TNK-BP en Brasil, Rosneft y el Consorcio Nacional Petrolero en Venezuela, Rusal en Guyana, etc.

El nuevo ámbito de la cooperación es el turismo. “Los turistas rusos han demostrado que las grandes distancias no separan a los países”, subrayaba Petrov. El mayor socio turístico de Rusia es la República Dominicana. El año pasado más de 120.000 rusos visitaron este país con fines turísticos. En segundo lugar se encuentra Cuba (75.000 personas), y en tercero México (50.000 personas). Con algunos países de a Latinoamérica Rusia ya posee un régimen sin visados.

“Latinoamérica es una oportunidad para intensificar la cooperación en el ámbito de la economía. Nosotros vemos en esta región no sólo una fuente de la que extraer los productos que necesitamos, sino también un prometedor campo para la inversión”, señalaba en la conferencia Andréi Repik, representante de la organización empresarial Negocios de Rusia.

En la pasada conferencia de Moscú no se habló únicamente de los intereses de Rusia. Los embajadores de muchos estados de la región tuvieron oportunidad de presentar a sus países y hablar de sus principales ámbitos de desarrollo. Quizás esto contribuya a los empresarios rusos y latinoamericanos a comprender más rápidamente los intereses de unos y otros y pasar a realizar transacciones mutuamente beneficiosas ya en el próximo foro.