“En la conferencia sobre Siria deben estar todas las partes”

Entrevista a Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, sobre la situación en el país árabe. Fuente: Serguéi Zavrazhin / Rossíyskaya Gazeta

Entrevista a Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, sobre la situación en el país árabe. Fuente: Serguéi Zavrazhin / Rossíyskaya Gazeta

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en una entrevista con Vladislav Vorobiov de 'Rossiyskaya Gazeta' habló de la preparación de la próxima conferencia sobre Siria, de la seguridad en el Ártico y de la respuesta de Rusia a la carta del presidente de EE UU, Barack Obama.

¿No resultará una trampa para Rusia la prevista conferencia sobre Siria? En caso de no tener éxito, los estadounidenses dirán: "Rusia quería conversaciones de paz y las tuvimos. Pero no se consiguió nada Ahora vamos a proceder a nuestra manera". Es decir, optar por una actuación militar. 

Puede resultar un “trampa” solo en el caso de que se actúe con prisa.

Vamos a empezar por una cuestión importante: el consentimiento de los interesados más importantes. El Gobierno sirio ha dicho que está listo, y en general respondió de manera constructiva, aunque con una relativa sospecha sobre si la oposición querrá negociar sin condiciones previas, según lo dispuesto por el comunicado de Ginebra. 

En la conferencia deben estar representados todos los grupos de la oposición. Incluidos los que actúan fuera de Siria. 

Nos estamos ocupando de esto [de atraer a la oposición a participar en la conferencia], enviamos señales a toda la oposición. Tenemos más influencia sobre unos que sobre otros. En algunos casos, Occidente influye más, en otros, los países del golfo Pérsico o Turquía. Así que debe haber una "división del trabajo". 

Pero hay otras partes interesadas, por ejemplo, Irán,sin la participación de los cuales la conferencia sobre Siria es poco probable que tenga éxito... 

Parece que todos estamos de acuerdo en que los que estuvieron presentes en Ginebra, el 30 de junio del 2012 se considerarán automáticamente participantes. Sin embargo, hace un año en Ginebra no estuvo Irán ni Arabia Saudí. 

A los iraníes los bloquearon nuestros socios estadounidenses, la administración de Barack Obama. No invitaron a los saudíes, en "compensación", de alguna manera, por la ausencia de Irán. 

Nosotros consideramos que esto era un intercambio "infantil" y no un enfoque muy serio. Hay que concretar: o queremos unos participantes que sean completamente representativos desde el punto de vista del objetivo del impacto, en el amplio espectro de lo que supone el conflicto sirio, o sacrificaremos el éxito de la conferencia a las ambiciones y ofensas personales. 

¿Acaso es posible sacar del estancamiento el problema sirio en los días estimados para  la nueva conferencia? 

Algunos de nuestros socios, como mencionó incluso John Kerry, consideran que son suficientes unos días o una semana. Me parece contraproducente. Las conferencias que trajeron la paz a otras regiones, se prolongaron durante meses, e incluso años. No quiero que en el caso de Siria ocurra lo mismo, pero establecer artificialmente unos límites temporales, como he dicho, es absolutamente contraproducente. 

¿Y cuándo quedará claro para qué está preparada la oposición siria? 

Esta semana habrá dos conferencias, una en Estambul, donde la oposición estará bajo el "paraguas" de la Coalición Nacional de Fuerzas Revolucionarias de Oposición Siria. Y la  segunda, aproximadamente en los mismos días, se celebrará en Madrid. 

También esta semana, entre las dos conferencias, se planea la próxima reunión del "núcleo" de los Amigos de Siria, que estudiará la cuestión de la actitud hacia la iniciativa ruso-estadounidense. 

Habrá que esperar una señal de la oposición, que siempre ha estado en contra de iniciar conversaciones sin condiciones previas. Si la señal es positiva, entonces podremos pensar en los participantes de la conferencia, sus reglamentos y normas que guiarán a los actores extranjeros, etc. Y solo entonces se anunciará la fecha. 

Entre los expertos se dice que las diferencias ruso-estadounidenses sobre Siria confluyen en la búsqueda de respuesta a la pregunta clave: ¿qué tiene que ocurrir primero: la renuncia del presidente sirio Bashar al-Assad o las conversaciones de paz? ¿John Kerry y usted han sido capaces de encontrar una sola respuesta en los últimos cuatro encuentros? 

EE UU firmó la iniciativa ruso-estadounidense del 7 de mayo, donde no había ninguna condición previa. 

En un futuro próximo se espera que Barack Obama reciba de  Vladímir Putin la respuesta a su mensaje. ¿Cuál es el siguiente paso? 

No podemos saltarnos un escalón. Barack Obama envió un comunicado a Vladímir Putin. El presidente de Rusia lo consideró y se dispuso a exponer sus puntos de vista sobre los temas clave de nuestras relaciones, incluida la defensa antimisiles, la estabilidad estratégica y todos los factores que influyen en ella. Seguiremos esperando la reacción a nuestra respuesta. 

El pasado martes y miércoles en la ciudad sueca de Kiruna usted participó en una sesión del Consejo Ártico.Al mismo tiempo, los países occidentales y Rusia en varias ocasiones han sido criticados por un supuesto intento por parte de Moscú de desplegar una carrera armamentística en esa zona. ¿Cuál es su respuesta a estas acusaciones? 

Los países que extienden sus fronteras hacia el norte deberían garantizar su seguridad, incluyendo la región norte, como en cualquier otra parte de su territorio. Es un axioma: en cualquier sitio en el que se encuentre, usted está obligado a pensar en su seguridad, incluido el Ejército. 

Presentar el asunto de esa manera, en cuanto a la cuestión del Ártico, es un  principio que no funciona, es ingenuo. En este caso, nuestra estrategia de desarrollo para el Ártico como uno de los principales intereses contempla la  más amplia e intensiva cooperación internacional.