Ban Ki-moon respalda la iniciativa de EE UU y Rusia para Siria

El secretario general de la ONU se reunió en Sochi con Vladímir Putin y Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de la Federación. Fuente: Alekséi Druzhini / Ria Novosti

El secretario general de la ONU se reunió en Sochi con Vladímir Putin y Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de la Federación. Fuente: Alekséi Druzhini / Ria Novosti

A pesar del acuerdo, el ministro de Asuntos Exteriores ruso afirmó en un encuentro con Ban Ki-moon que no puede convocarse una conferencia internacional hasta que Siria designe a sus representantes.

El pasado viernes 17 de mayo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se reunió en Sochi con el presidente ruso Vladímir Putin y con el ministro de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov. Las conversaciones se centraron en la resolución del prolongado conflicto sirio,  que dura ya más de dos años.

La situación en el país acapara toda la atención en la agenda global, especialmente tras la reciente Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se adoptó por mayoría una controvertida resolución por la que la Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria reconocía un "representante legítimo" del pueblo sirio. La manifiesta crítica al gobierno sirio que se aprecia en el documento ha sido vehementemente rebatida por Rusia.

Según Lavrov, Ban Ki-moon apoya la iniciativa conjunta EE UU- Rusia  para celebrar una nueva reunión sobre el tema sirio bajo los auspicios de la ONU. La conferencia podría tener lugar en Ginebra a mediados de junio. En Sochi, el papel del secretario general fue principalmente terminar de delinear los detalles de la conferencia.

En una entrevista con Rusia Hoy, el secretario de prensa de Ban Ki-moon, Martin Nesirky, subrayó que esta es la sexta visita del secretario a Rusia; la última fue en abril de 2011.

En la entrevista con Lavrov, Ban Ki-moon dijo por sorpresa una frase en ruso: "Hola, señor Lavrov, estoy encantado de estar en Sochi" y añadió en inglés: "Espero que haya entendido mi ruso...". Continuó diciendo que le gusta mucho Sochi y que lamenta estar ahí para trabajar en vez de para relajarse, aunque "de todos modos, no me había traído el traje de baño".

Las negociaciones entre el secretario general de la ONU y el ministro de Exteriores ruso tuvieron lugar a puerta cerrada, pero en la posterior conferencia de prensa Lavrov afirmó que se había alcanzado un acuerdo. "Preferimos ver que la conferencia se convoca bajo el auspicio de las Naciones Unidas", comentó. "La propuesta conjunta ruso-norteamericana ha recibido el apoyo de numerosos países y hoy el secretario de la ONU ha confirmado que también apoya nuestros esfuerzos".

En cualquier caso, la fecha de la conferencia está aún por fijar. "En estos momentos se está llegando a un acuerdo sobre una fecha que convenga a todos los participantes. Tenemos un arco temporal en mente, pero no podemos dar fechas concretas todavía", explicó Ban Ki-moon cuando llegó su turno. "Hay grandes expectativas, por tanto la reunión debe organizarse lo antes posible. Estamos haciendo grandes esfuerzos para que llegue a buen término".

En palabras de Serguéi Lavrov, los preparativos para el foro podrían demorarse por la incertidumbre sobre quién representará a Siria. Anteriormente, el secretario de Estado de los EE UU, John Kerry, anunció que, además de a los líderes de la oposición, le gustaría ver al presidente Bashar al-Assad en la conferencia. Por su parte, Lavrov considera apropiado invitar también a las demás partes interesadas, Irán y Arabia Saudí en particular.

El modo en que se resuelva el conflicto determinará en gran parte no solo el futuro de Siria y el de toda la región, sino también la forma en la que la comunidad internacional responderá a futuras crisis, enfatizó. Por otra parte, se reafirmó en la posición rusa: "Estamos interesados en asegurar la integridad territorial y la soberanía de Siria, como ratifica el comunicado de Ginebra".

A modo de inciso, Lavrov expresó su descontento con la histeria de los medios de comunicación occidentales sobre la venta de armas rusas a las fuerzas del gobierno en Siria. 

"No entiendo por qué este sensacionalismo. No hemos ocultado el hecho de que proveemos de armas a Siria, según contratos firmados que no violan ningún acuerdo internacional ni la ley rusa, una de las más estrictas del mundo en materia de control de las exportaciones", declaró el ministro.

Sin embargo, se vio obligado a precisar una vez más que Rusia suministra a Siria solamente armas defensivas y misiles tierra-aire, como el sistema S-300. "Esto no afecta de ningún modo el equilibrio de poderes en la región ni apoya la lucha contra la oposición", aseguró.

La próxima cita de Ban Ki-moon será con Vladímir Putin. "Estamos muy complacidos de ver al secretario general de la organización mundial que Rusia y sus socios crearon tras la II Guerra Mundial. En la actualidad, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, desempeñamos un papel crucial en los asuntos internacionales de las Naciones Unidas", destacó el presidente ruso.

El secretario general expresó la esperanza de que Rusia siguiese teniendo protagonismo en la resolución de conflictos a nivel global. Tres importantes eventos, la cumbre del G20 en San Petersburgo, los JJ OO de invierno en Sochi y la presidencia rusa del G8 el año próximo, han levantado gran expectación. Ban Ki-moon alabó en particular la inclusión, en la agenda del G20, del impacto de la corrupción en el crecimiento económico global, y el hecho de que Rusia sea anfitriona de la "Conferencia anticorrupción" de las Naciones Unidas en 2015.

Por lo que concierne a los Juegos Olímpicos de Sochi, el acontecimiento contribuirá a la paz mundial, afirmó. A este respecto, Ban Ki-moon cree que Moscú debería apoyar la adopción, por parte de la Asamblea General, de una resolución que pide un armisticio durante las competiciones deportivas.