Astrónomos rusos y chilenos restablecen la colaboración

Se busca volver a poner en funcionamiento el observatorio de El Roble y retomar un trabajo interrumpido tras el golpe de Estado de 1973. Fuente: NASA / DFRC / Dick Ewers

Se busca volver a poner en funcionamiento el observatorio de El Roble y retomar un trabajo interrumpido tras el golpe de Estado de 1973. Fuente: NASA / DFRC / Dick Ewers

Una delegación científica rusa visitó la Universidad de Chile, con el fin de poner nuevamente en funcionamiento la Estación Astronómica de Cerro El Roble (ubicado a 80 kilómetros al norte de Santiago).

Astrónomos rusos, del observatorio de Púlkovo, situado a las afueras de San Petersburgo, colaborarán con sus colegas chilenos cuando se ponga en marcha nuevamente el observatorio chileno de El Roble, instalado en los años 70 y que vio suspendido su trabajo conjunto tras el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Tras la decisión tomada recientemente, los miembros de la Universidad de Chile y de la Academia de Ciencias de Rusia quieren constituirse en una especie de vigías del espacio. Los instrumentos astronómicos observarán la profundidad del espacio para vigilar los desplazamientos de esos cuerpos celestes que pueden constituirse en una amenaza para la Tierra.

El acuerdo de colaboración será refrendado en junio próximo, cuando viaje a San Petersburgo el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez.

Este es el principal resultado de la visita a las instalaciones de El Roble, en plena Cordillera de la Costa, de una delegación de Púlkovo, durante la segunda quincena de abril.

El observatorio de El Roble se integrará a una red internacional de más de una docena de observatorios capaces de detectar la caída de meteoritos, asteroides o cometas.

La delegación de astrónomos rusos estuvo encabezada por Alexander Deviatkin, vicedirector de Ciencia del observatorio de Púlkovo. Los visitantes cumplieron con un intenso programa de visitas y conferencias. Fueron recibidos en el Centro de Ciencia y Cultura de Rusia en Chile, por el embajador Mijaíl Orlovets.

El Roble, ubicado a 63 kilómetros al noroeste de Santiago y a 2.200 metros sobre el nivel del mar, cuenta con el telescopio Maksukov, nombrado así en honor a su creador. El astrónomo ruso Vladímir Yershov comentó, “aunque su tecnología debe ser adaptada, su funcionamiento se mantiene e incluso pudimos tomar algunas imágenes del cielo”.

El acuerdo logrado durante la visita de los astrónomos rusos a Chile contiene acuerdos para modernizar determinados aspectos de su técnica.  

Presencia científica soviética en Chile

El vicerrector de la Universidad de Chile, Patricio Aceituno explicó a Rusia Hoy: “Se trata de la renovación de una relación de colaboración científica entre instituciones académicas de ambos países, en pos de objetivos que interesan a la humanidad”.

La primera relación de astrónomos de Púlkovo con los cielos chilenos fue en 1962, cuando se envío una expedición para observar las estrellas que se ven desde su territorio.

Por otro lado, el astrónomo Vladímir Yershov, señaló que no existe otro telescopio Maksukov de esta calidad en el mundo. Destacando la combinación entre la técnica rusa y los cielos chilenos que garantizan una profunda observación del cielo.

“Ese telescopio sirvió de manera destacada en los años 60 para crear un catálogo de las estrellas del hemisferio sur, y ahora se renovó el aspecto fotográfico, colocando una cámara moderna que reemplaza colocada originalmente”.

René Méndez astrónomo y profesor chileno relataba: “El hecho de volver a encontrarse astrónomos rusos y chilenos en un proyecto común me recuerda a ocasiones cuando después de mucho tiempo uno se vuelve a encontrar con un viejo amigo que hace mucho que no ve. Plantearse una relación científica con Rusia después de la experiencia que tuvimos en el pasado, es una tremenda oportunidad, porque a la Universidad de Chile le abre un horizonte mas allá del que siempre mira”, señalo.

Finalmente Méndez, Director del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile, resalto la importancia de “volver a establecer relaciones estrechas con Rusia”.

Y concluyó que ello abre posibilidades para el intercambio de estudiantes como para que científicos rusos puedan venir a Chile para colaborar con nosotros”.