Exposición recuerda el 50º aniversario del viaje de Fidel Castro por la URSS

Fuente: Alexéi Kalmíkov

Fuente: Alexéi Kalmíkov

El 30 de abril se inauguró la exposición de fotografía ‘Amigos para siempre’, que organizó el Museo Central de la Gran Guerra Patria (en Poklónnaya Gorá, Moscú) con motivo del 50º aniversario de la primera visita a la URSS del dirigente cubano Fidel Castro. En la exposición se muestran unas fotografías únicas que documentan el viaje de mes y medio que realizó el líder cubano por el país socialista.

El viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, y el embajador de la República de Cuba en Rusia, Emilio Lozada García, participaron en la inauguración de la exposición. Durante sus intervenciones, destacaron la importancia que tuvo esta visita en el desarrollo posterior de las relaciones entre la Unión Soviética y Cuba primero, y entre Rusia y Cuba después. 

A través de las fotografías, examinaremos las etapas de este viaje que comenzó el 27 de abril de 1963 y tuvo una duración de 38 días. Fidel Castro realizó un recorrido único, desde Severodvinsk (en el noroeste de Rusia) hasta Samarcanda (actualmente en uzbekistán), que ningún otro líder extranjero o soviético había realizado antes ni realizaría después. 

Fuente: ITAR-TASS

El avión en el que viajaba este distinguido visitante aterrizó al norte de la Unión Soviética, en Múrmansk, desde donde Fidel Castro se dirigió a la base de submarinos soviéticos situada en Severodvinsk. Los compartimentos del submarino parecen estrechos debido a la complexión fuerte y corpulenta de Fidel. En Múrmansk, Fidel Castro visitó el puerto pesquero y la fábrica de pescado, donde se fotografió con una gallineta nórdica tan grande, que casi no podía sostenerla.

A Fidel Castro le interesaba especialmente el trato directo con la gente. Por eso no se le dio tanta importancia durante el viaje a las entrevistas de cortesía como a las visitas para conocer los logros de la economía nacional soviética: las centrales hidroeléctricas, las fábricas de tractores y metalúrgicas o la base de submarinos. Las fotografías muestran a Fidel vestido con una guerrera militar polvorienta de color oliva, en lugar de un traje gris, y hablando con gran ímpetu, sin ajustarse a ningún guión. 

En el lago Baikal visitó a un grupo de geólogos con los que estuvo conversando durante varias horas sobre los temas más variados.

A través de una serie de fotografías viajamos hasta la estación Zimá, de camino a la central hidroeléctrica de Bratsk. Al saber que el tren de Fidel pasaría por allí, los leñadores cortaron el paso. El tren se encontró rodeado por una multitud de mujiks siberianos que se negaron a apartarse hasta ver al mismísimo Fidel Castro. El cubano oyó ruido y bajó a la plataforma vestido solo con su chaqueta militar en medio del frío.

“Queremos escucharte, Fidel”, dijo alguien entre la muchedumbre, y Fidel comenzó a hablar directamente junto a los estribos del vagón. El frío era cortante. De pronto, de mano en mano, llegó hasta Fidel un chaquetón guateado. Alguien gritó: “Que estamos en Siberia, vístase, rápido”, y Fidel conmovido se puso el chaquetón. “No tengo nada que ofrecer a cambio”, añadió, mientras se rebuscaba en los bolsillos.

De repente encontró tres puros en el bolsillo del pantalón y se los entregó a la multitud. Los mujiks cogieron los puros y los encendieron; después, fueron pasándolos de unos a otros dando cada uno una calada.

Fuente: ITAR-TASS

En Siberia pidió que se detuviera el tren para poder contemplar la taiga y dar un paseo por ella. Se trata de un espacio completamente salvaje, con árboles derribados por el viento, caminos intransitables cubiertos de arbustos, tocones y peñas; pero Fidel caminaba obstinado hacia delante, sin apenas percatarse de los obstáculos. La nieve de abril le provocó una alegría casi infantil: agarró un puñado y comenzó a lanzársela a sus compañeros y a sí mismo.

Como iba vestido con una ligera chaqueta verde oliva, tuvieron que darle una cazadora más abrigada y un gorro. Con esta indumentaria lo retrató el fotógrafo durante su carrera por la nieve.

Uno de los destinos del viaje de Castro fue Ucrania. Visitó una cabaña ucraniana tradicional, de entorno modesto, y se le puede ver en una mesa con  pan, huevos, tocino y patatas.

El 1 de mayo  Fidel asistió a la tribuna del Mausoleo en la Plaza Roja, desde donde observó con gran interés el desfile militar. Tres semanas después, el 23 de mayo, Fidel pronunciaría un discurso de dos horas en la propia Plaza Roja.

Visitó también al colectivo del periódico Pravda y, el 20 de mayo mantuvo un encuentro con los estudiantes de Kiev. La parte oficial de la visita se desarrolló el 23 mayo: en el estadio central ‘V. I. Lenin’, en Luzhnikí, donde Fidel pronunció un vehemente discurso ante una audiencia de 125.000 personas.

También hay una serie de fotografías que muestran al líder cubano de caza, esquiando (aunque no se le daba muy bien), en Sochi y bebiendo vino de un cuerno en Tiflis, capital de Georgia.

Al final de la ceremonia de inauguración de la exposición, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, S. A. Riabkov, concedió una pequeña entrevista exclusiva a Rusia Hoy en la que, en primer lugar, resaltó el importante papel que desempeñan este tipo de eventos en el desarrollo de las relaciones entre Rusia y Cuba.   

En segundo lugar, señaló la necesidad de establecer precisamente contactos culturales con Cuba, ya que, en su opinión, “desde el punto de vista político, son tan importantes como el diálogo en el ámbito de la seguridad: la cooperación cultural con Cuba no es solo una abstracción o una pieza de museo, que colecciona polvo en una vitrina, sino un fuerte componente para el desarrollo de las relaciones. Puedo citar algunos ejemplos: cada año participamos en importantes eventos como la feria del libro de La Habana, a la que acuden numerosas editoriales rusas. También existe un buen número de intercambios en el ámbito teatral, especialmente en los sectores de la música y el ballet. Creemos que se debe hacer mucho más en este campo, sobre todo si se tiene en cuenta la experiencia previa. No obstante, se trata de un proceso continuo, siempre activo; el arte está en pleno apogeo y nosotros vamos a fomentar esta cooperación”.

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