Rusia observa con preocupación la tensión en Corea del Norte

Toda la región de Primorie que limita al sur con la península coreana se encontraría en una situación de grave peligro. Fuente: AP

Toda la región de Primorie que limita al sur con la península coreana se encontraría en una situación de grave peligro. Fuente: AP

El pasado sábado, día en que Corea del Norte se declarase en “estado de guerra” con su vecina del sur, las autoridades rusas llamaron a la contención. Rusia, que tiene con Corea del Norte una frontera terrestre de 17 kilómetros, observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.

La tensión se ha disparado en la península de Corea desde que el sábado Corea del Norte declarara que se encuentra “en estado de guerra” con Corea del Sur y que está lista para reaccionar de manera contundente a las provocaciones lanzadas por Wahington y Seúl, sin excluir la posibilidad de verse obligada a recurrir al armamento nuclear.

Este mismo martes el servicio oficial de noticias norcoreano KCNA ha afirmado que el país volverá a poner en marcha todas sus instalaciones nucleares, incluido el reactor nuclear de Yongbyon, que lleva cerrado desde 2007. Ayer, la presidenta surcoreana, Park Geung-hye, declaró que “si se produce cualquier provocación contra Corea del Sur o su gente, habrá una respuesta contundente en un combate inicial sin tener en cuenta consideraciones políticas”.

Las autoridades rusas llamaron a la contención el sábado. Grigori Lógvinov, embajador para misiones especiales del Ministerio de Asuntos Exteriores, declaró: “Confiamos en que todas las partes actuarán con la máxima responsabilidad y que nadie cruzará el punto de no retorno”. Según ha dicho hoy el diplomático Moscú duda que entre Pyongyang y Seúl pueda estallar una guerra pero admite el estallido de incidentes de carácter esporádico.“No creemos que una de las partes decida desatar hostilidades, pero la tensión es tanta que pueden producirse incidentes armados locales de carácter esporádico”, dijo el diplomático.

Varios expertos con los que ha hablado Rusia Hoy precisan que se trata, de momento, de amenazas de naturaleza política y no del inicio efectivo de una actividad bélica real.

"Personalmente, creo que el anuncio no debe ser interpretado como una declaración de guerra real. Más bien, indica que Pyongyang considera que se han roto los acuerdos de tregua. No se habla de la intención de emprender acciones bélicas, sino de la determinación de comenzarlas como respuesta a posibles provocaciones". Esta es la opinión de Alexándr Vorontsov, jefe del Departamento de Estudios sobre Corea y Mongolia del Instituto de Orientalística de la Academia Rusa de Ciencias.

Sin embargo, Vorontsov subraya también que es la primera vez que las declaraciones hostiles alcanzan estos niveles. La última vez que se llegó a un grado de tensión comparable a la de los últimos días fue en los años 60, cuando Corea del Norte capturó una nave militar norteamericana en sus aguas territoriales. Se consiguió resolver el contencioso por vía diplomática, pero hizo falta un año entero, recuerda el representante de la Academia de las Ciencias.

El peor de los escenarios posibles sería, por el contrario, que la escalada de tensión desembocase en un conflicto armado en toda regla, con una evolución imprevisible.

“No hay garantías de que se vaya a lograr la neutralización del conflicto a nivel local, impidiendo que se extienda”, continúa Vorontsov, enfatizando que, en este caso, la frontera rusa con Corea del Norte, una banda de tierra de 17 kilómetros de largo, se encontraría amenazada.

Toda la región de Primorie, el extremo oriental de Siberia, justo enfrente de Japón, que limita al sur con la península coreana, se encontraría en una situación de grave peligro. En primer lugar, está el riesgo de una catástrofe ecológica, visto que cerca de la frontera septentrional de Corea del Norte, al igual que cerca de la meridional, se encuentran 30 reactores nucleares capaces de desencadenar una potencia semejante a '10 veces Chernóbil y Fukushima", advierte Vorontsov. El flujo de refugiados se dirigiría primero a China para después llegar a Rusia.

“Espero que venza el sentido común y que Corea del Norte no llegue a lanzar el primer golpe si no hay provocaciones claras, aunque también se ha hablado de la posibilidad de un ataque preventivo. Seúl y Washington están afrontando la situación de un modo responsable y desearía que no se lleguen a superar los límites de alerta”, concluye Vorontsov, en su entrevista con el corresponsal de Rusia Hoy.

Alexéi Chesnakov, director del Centro para el Estudio de las Coyunturas Políticas, hace notar que en los próximos días quedará claro si el conflicto va a agravarse, lo que tendría consecuencias trágicas, o si por el contrario Corea del Norte logrará encontrar una solución alternativa.

"Esta vez no será posible dejar de lado los problemas con tanta facilidad, y no serán solo las dos Coreas las responsables de la cuestión, sino todas las potencias que participen en el proceso de mediación entre las partes", ha afirmado el politólogo Alexéi Chesnakov, director del Centro para el Estudio de las Coyunturas Políticas. Según él, Rusia haría bien en participar a tiempo para suavizar las tensiones.

Alexéi Pushkov, jefe de la Comisión Parlamentaria de Asuntos Exteriores, considera que la mecha que ha inflamado las declaraciones del gobierno norcoreano está en las maniobras militares que Corea del Sur ha organizado recientemente, junto con las Fuerzas Armadas estadounidenses, cerca de la frontera de su vecino septentrional. Pushkov sostiene además que las declaraciones del Gobierno de Pyongyang son principalmente una señal para los EE UU.

"Han aprendido una lección muy útil de la guerra de Irak, cuando Saddam Hussein estaba desprevenido y no fue capaz de responder al ataque lanzándose contra el territorio enemigo. Corea del Norte, con sus amenazas contra los EE UU y sus aliados, contra las bases estadounidenses, está advirtiendo de que no les permitirá comportarse como lo hicieron en Irak: 'no nos toquéis o no respondemos de las consecuencias'. Y Corea sin duda tiene el potencial para reaccionar", continúa el diputado.

Incluso si la comunidad internacional considera las declaraciones como un ataque de histeria, el gobierno de Pyongyang ha conseguido su objetivo: los EE UU sí se las han tomado en serio, según Pushkov.

"Rusia sigue el desarrollo de los acontecimientos con gran preocupación. Una cosa es lanzar un mensaje o ejercer presiones políticas, pero pensar en resolver una situación recurriendo a las armas es absurdo e inaceptable", concluyó el jefe de la Comisión Parlamentaria de Asuntos Exteriores, en su entrevista para Rusia Hoy.