Rusia aumenta la venta de armas en África

Misil aire-superficie ruso X-38. Fuente: wikimedia.org

Misil aire-superficie ruso X-38. Fuente: wikimedia.org

Como parte de su política exterior, las autoridades rusas han reforzado la cooperación técnico-militar, que incluye la formación de oficiales y la venta de armas y equipo militar (cuyos detalles son, con frecuencia, de difícil acceso público), con varios países africanos.

El doctor Scott Firsing, miembro invitado de la asociación Bradlow del Instituto Sudafricano de Asuntos Internacionales (SAIIA, por sus siglas en inglés) y profesor titular de Estudios Internacionales de la Universidad de Monash en Johannesburgo, informó a Buziness Africa de que muchos países africanos están comprando equipo militar a Rusia. El Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) informó, en diciembre de 2011, de que el 11 % del volumen total de las armas suministradas al África subsahariana provenían de Rusia. 

La venta de armas es un negocio lucrativo para Rusia; el precio y la resistencia de sus armas hacen que los compradores africanos las prefieran. Rusia es el segundo exportador de armas a nivel mundial, después de los EE UU; no obstante, esto no impide que, al igual que estos últimos, también preste atención a otros asuntos relacionados con el desarrollo.

El doctor Firsing sostuvo también que, en octubre del año pasado, Moscú canceló una deuda de más de 20.000 millones de dólares a varios países africanos. Asimismo, Rusia ha destinado en los últimos cuatro años 43 millones de dólares al programa del Banco Mundial, que se han asignado principalmente a proyectos de educación. 

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“En el pasado, la Unión Soviética ejercía esta política militar con el fin de evitar la dominación de África por parte de Occidente. Ahora Rusia ha restablecido los contratos con sus camaradas africanos, antiguos compradores habituales del armamento soviético. En este sentido, están aplicando una política de diplomacia militar similar para ganar prestigio e influencia en determinados países”, indicó el doctor Firsing a Buziness Africa. 

“Se trata de una concepción estratégica. El enfoque es el adecuado: aprovechar su experiencia en el sector armamentístico, de la energía nuclear y de la tecnología espacial para lograr una cooperación estratégica y mutuamente beneficiosa con sus socios africanos. Se han incorporado tarde al juego, pero cuentan con una ventaja histórica sobre los demás, gracias a la ayuda prestada a muchos países africanos en su lucha por la independencia. Y hay indicios de que está funcionando. La empresa Alrosa está realizando operaciones de prospección minera en Botsuana y Zimbabue; Lukoil está dirigiendo la perforación de tres pozos petrolíferos en Costa de Marfil, uno en Ghana y uno en Sierra Leona. Como señala el dicho popular, mejor tarde que nunca”, concluye.  

No solo vender armamento

El doctor Shaabani Nzori, un especialista del sector gasístico y petrolífero y experto en política exterior afincado en Moscú, cree que la cooperación técnico-militar de Rusia con los países africanos es apropiada para la política exterior de ese país, pero que los líderes africanos también deberían destinar dinero suficiente para el desarrollo de proyectos prioritarios en su continente.

“La cuestión es que, se está viendo el débil compromiso empresarial de Rusia con África. ¡Hay tantos sectores de inversión, que hoy en día Rusia no debería dedicar sus esfuerzos únicamente a la venta de armas en el continente africano! Es más, Rusia tiene la oportunidad de transferir su tecnología agrícola e industrial a África”, explicó el doctor Shaabani a Buziness Africa en una entrevista. 

 

 

La empresa estatal rusa de exportación de armas, Rosoboronexport, abarca aproximadamente el 80% de las ventas totales de armas rusas en un año, y cerca de 20 empresas privadas, dedicadas a la venta de repuestos y actualizaciones, constituyen el resto del mercado. Entre los principales miembros de su red clientelar se encuentra un peso pesado asiático como la India, heredado de la época soviética, además de Vietnam y otros países del sudeste asiático, conscientes del creciente poderío militar de China. 

El presidente Vladímir Putin anunció que la mayor parte del negocio armamentístico de Rusia se centra en la actualización y la restauración de la tecnología y el hardware producido durante la era soviética. “Entendemos que la competencia en este sector de la economía internacional es muy fuerte y firme”, afirmó. 

Sin embargo, las exportaciones de armas de Rusia superaron los 14.000 millones de dólares en 2012, lo que sobrepasa las previsiones en más de 500 millones de dólares, de acuerdo con la transcripción oficial de las declaraciones de Vladímir Putin en la reunión del Consejo Federal de Seguridad ruso celebrado para tratar asuntos relativos al sector de la defensa en diciembre de 2012. 

Rusia cerró contratos de exportación a nivel global por un valor de 15.000 millones de dólares en 2012 y quiere ampliar su alcance y reforzar su posición en el mercado del mantenimiento y la modernización del equipamiento militar. La cooperación de Rosoboronexport con los importadores habituales de armas rusas en África incluye países como Argelia, Angola, Burkina Faso, Botsuana, Etiopía, Ghana, Libia, Marruecos, Mozambique, Namibia, Sudán, Sudáfrica y Uganda.  

Aunque otros países africanos despiertan también el interés del país eslavo. Según indicó un oficial a la agencia de noticias Interfax a mediados de febrero, Rusia podría retomar la colaboración tecnológico-militar con Mali si la situación en este país se estabiliza; añadió también que el mercado armamentístico de Libia no estaba perdido por completo.

Alexánder Fomin, director del Servicio Federal de Cooperación Técnica y Militar de Rusia, quien encabezó la delegación rusa en la muestra aérea india celebrada en la ciudad de Bangalore, afirmó que Rusia ha perdido algunos clientes en este mercado debido a los recientes acontecimientos de Oriente Medio y el norte de África. 

No obstante, el ingreso de más de 14.000 millones de dólares en 2012 por la venta de armas le ha permitido mantener la posición como segundo exportador mundial de armas después de Estados Unidos. Rusia planea “promover una interacción multifacética con los estados africanos y fomentar un comercio y una cooperación económica bilateral, que proporcione beneficios a todas las partes implicadas”, tal y como se plantea en la nueva concepción de la política exterior aprobada en febrero.