El uso de armas químicas tensa la cuerda en Siria

Moscú pide una investigación internacional acerca de la posible utilización de este tipo de armamento. Fuente: Reuters

Moscú pide una investigación internacional acerca de la posible utilización de este tipo de armamento. Fuente: Reuters

Moscú ha hecho un llamamiento para que se realice una investigación internacional imparcial después de que desde Siria hayan llegado informes sobre la utilización de armas químicas que han causado muertes entre la población civil. Políticos y expertos rusos opinan que este incidente es una provocación por parte de los insurgentes, que intentan encontrar alguna excusa para la intervención militar de las potencias occidentales.

“Esperamos que el Secretario General de las Naciones Unidas responda diligentemente a la petición de Siria de investigar el incidente de la utilización de armas químicas el pasado 19 de marzo. Es importante que se cree un equipo profesional de expertos desinteresados, que proporcione conclusiones objetivas”,  escribió en su Twitter el viceministro ruso de Exteriores, Guennadi Gatílov.

Anteriormente, Vitali Churkin, representante permanente de Rusia ante la ONU, había hecho una declaración similar. 

Recordemos que el pasado 19 de marzo, el régimen de Bashar al Asad informó de que la oposición armada había empleado armas químicas en la provincia de Alepo. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria, los rebeldes dispararon un cohete cargado con productos químicos contra la localidad de Jan al Assal: “El cohete cayó en una zona densamente poblada y tras su explosión se formó una nube de humo que provocó muertes por asfixia entre la población civil”. Según las cifras oficiales, el balance del ataque es de 25 muertos y 110 heridos graves. 

La oposición, por su parte, cargó la responsabilidad en el gobierno de al Asad y declaró que el ejército sirio está utilizando misiles de tipo Scud equipados con ojivas químicas. 

Fuentes oficiales de Damasco han negado todas las acusaciones y han asegurado que el gobierno no tiene la intención de utilizar armas químicas contra los insurgentes sirios, pero sí que las usaría en el caso de una agresión externa.

La postura de Rusia

Un día antes, el ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa hizo una declaración sobre la inadmisibilidad del uso de armas químicas en la guerra civil en Siria. 

El pasado 20 de marzo, Mijaíl Bogdánov, enviado especial del presidente  para el Medio Oriente y viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia,  abordó esta cuestión en un encuentro con el embajador sirio en Moscú, Riyad Haddad. Después de la reunión, los representantes de ambos países hicieron una declaración conjunta, solicitando una investigación independiente del “incidente de la utilización de armas de destrucción masiva en las provincia siria de Alepo”. 

Políticos y expertos rusos se han mostrado más contundentes en sus informes de evaluación respecto a Siria. Alexéi Pushkov, jefe del Comité para Asuntos Internacionales de la Duma, escribió en su microblog que el uso de armas químicas en Siria es una provocación por parte de la oposición y de aquellas fuerzas externas que apoyan a los rebeldes. 

“¿Para qué  iba a utilizar el gobierno de Siria, dada su actual situación, un cohete – y además sólo uno – cargado con productos químicos? ¿Cuál sería el propósito de semejante acción? Se trata de una provocación por parte de la oposición y de los que le ayudan, abasteciéndola con armamento”, comenta Pushkov. 

Alexánder Ignátenko, director del Instituto Ruso de Religión y Política, comparte el punto de vista de  Pushkov. “En mi opinión, el uso de armas químicas va en contra de los intereses del propio gobierno sirio. Asad entiende perfectamente que tal paso daría luz verde al plan ideado por los Estados Unidos. Se trata de un plan que pretende crear una zona de exclusión aérea sobre el territorio sirio y proporcionar armas pesadas a la oposición”, afirmó Ignátenko en una entrevista con Gazeta.ru. 

Otras acusaciones 

No es la primera vez que se oyen acusaciones de la utilización de armas químicas en Siria. A finales del pasado diciembre, la cadena de televisión Al Jazeera informó,  remitiendo a la oposición como su fuente, de que los aviones de las Fuerzas Aéreas sirias bombardearon con armas químicas el distrito de Al-Bayyada a las afueras de Homs. 

Se colgaron vídeos en la red de este supuesto ataque, filmados por los rebeldes. Sin embargo, posteriormente esta información nunca fue corroborada ni confirmada por fuentes independientes. Entonces, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, dijo que el uso de armas químicas “sería un suicidio político para el gobierno sirio” y, por lo tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores comprueba y examina con lupa cualquier informe sobre incidentes de este tipo. 

Por otra parte, la cautelosa reacción por parte de los Estados Unidos recalca la ambigüedad de la situación actual en Siria. Altos funcionarios estadounidenses han declarado que no disponen de pruebas irrefutables de dicho ataque. El presidente de EE UU, Barack Obama, ha dado a entender que ve con escepticismo la declaración oficial emitida por Damasco, según la cual fueron los rebeldes lo que utilizaron armas químicas. 

Sin embargo, no se precipitó con las conclusiones y ordenó una investigación. Obama declaró que si se demuestra que el gobierno sirio lanzó un ataque con armas químicas, eso “cambiará las reglas del juego” y enfatizó que “de confirmarse semejante información, la comunidad internacional tendrá que actuar”. 

Hasta el momento, Washington no ha mostrado entusiasmo por una intervención directa en el conflicto sirio, y ha preferido los esfuerzos internacionales de políticos y diplomáticos. 

Sin embargo, el comandante supremo aliado de la OTAN, el almirante estadounidense James Stavridis afirmó en una reunión de la Comisión de Servicios Armados del Senado que “la situación en Siria se está deteriorando día a día” y que la Alianza se prepara para una intervención que seguirá un plan de acción similar a la intervención de la OTAN en Libia.” 

Stavridis destacó que para este tipo de operaciones se requiere, además de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, el consenso de los 28 países miembros de la OTAN y el consentimiento de los países de la zona. 

Los informes del uso de armas químicas en Siria aparecieron en el momento en el que se estaban haciendo esfuerzos para resolver la crisis en base al Comunicado de Ginebra. 

La oposición está demandando ayuda militar de Occidente y bajo diversos pretextos evade las negociaciones con Asad. Mientras tanto, por su parte, algunos países europeos se preparan para suministrarle a la oposición armas pesadas, en primer lugar, misiles antiaéreos y proyectiles antitanque. 

Artículo basado en la información de RIA Novosti, Gazeta.ru,  “Nezavísimaia Gazeta,  Al Jazeera,  New York Times  y el Servicio de Prensa del Ministerio de Defensa de los Estados Unidos.