Rusia prepara un veto a la carne española

Las exportaciones podrían pararse temporalmente debido al desconocimiento de las medidas fitosanitarias, aseguran fuentes rusas. Fuente: Kommersant

Las exportaciones podrían pararse temporalmente debido al desconocimiento de las medidas fitosanitarias, aseguran fuentes rusas. Fuente: Kommersant

Los ganaderos españoles podrían perder temporalmente el derecho a exportar su producción al mercado ruso. Según opinan los expertos, los productores locales rusos, junto con algunos exportadores de Brasil y Canadá, cubrirían el vacío dejado por los españoles.

Los resultados de la inspección de 19 empresas españolas realizada por el Servicio Ruso de Inspección Veterinaria y Fitosanitaria podrían aparecer la semana que viene, informaba a Rusia Hoy el secretario de prensa de este departamento, Alexéi Alekseyenko. Al parecer, los productores no tienen una idea clara de las normas fitosanitarias y de la Unión Aduanera,  debido a lo cual, las autoridades rusas han puesto en duda la calidad de la producción importada en Rusia.

En estos momentos, la lista de proveedores españoles con derecho a suministrar productos cárnicos y lácteos a los países de la Unión Aduanera (Rusia, Bielorrusia y Kazajistán) está formada por 746 empresas, de las que 614 operan según las garantías del servicio veterinario español.

Sin embargo, la inspección rusa mostró, entre otras cosas, el desconocimiento por parte de los exportadores de las normas de la Unión Aduanera y la ausencia de investigaciones sobre el cumplimiento de estas normas. Como consecuencia, la carne española recibía una certificación no válida, según informa el director del Servicio Ruso de Inspección Veterinaria, Serguéi Dankvert.

“Debido a que no confiamos en estas garantías, estamos contemplando la posibilidad de limitar la importación de las empresas que se acogen a ellas”, aclaraba Dankvert. Al resto de las empresas se les dará un mes para desarrollar un sistema de exportación que cumpla las normas de la Unión Aduanera. Después se llevará a cabo una segunda inspección, declaraba.

Este no es el primer conflicto entre los servicios veterinarios rusos y la producción cárnica española. No hace mucho el servicio ruso de inspección informó del descubrimiento de ADN de caballo en productos importados de España. En estos momentos existe una investigación en curso sobre las empresas responsables de ello.

Rusia y España no son grandes cooperadores en el ámbito de la producción ganadera.  España ocupa apenas el 2% de la importación de carne en Rusia, señalaba Daria Pichuguina, analista de Investcafé.

Aunque en el caso del mercado de la carne porcina el volumen español es algo mayor.   Rusia ocupa cerca del 5% en el volumen total de la exportación española de carne porcina. En el mercado ruso el volumen de importación de carne porcina española es de apenas un 7%, y el de subproductos es del 10%, informaba a Rusia Hoy Vasili Proschenkov, director ejecutivo de la Unión Nacional de Empresas Cárnicas. El mayor importador de carne porcina a Rusia es Brasil (más del 25%), en segundo lugar figura Alemania (alrededor de un 16%), y tras ellos figura Canadá.

Proschenkov asegura que, de introducirse la prohibición, no afectará de ningún modo a la importación de determinados productos exclusivos de España. “El buen jamón sólo se puede hacer en España. La cultura de su producción, lo específico de aquel ambiente, son muchos factores los que intervienen en el proceso de este producto”, asegura.

España ocupa un lugar significativo en la importación al mercado ruso de tocino: alrededor de un 10%. El tocino, o más sencillamente, la grasa, es un fenómeno tradicional de los pueblos eslavos y se suele asociar a los productores de Ucrania, Bielorrusia o incluso Rusia. Sin embargo, esto cambió hace tiempo.

El mayor importador de tocino a Rusia es la Unión Europea, que ocupa un 40-43% del volumen total en el mercado ruso. “En los mercados y pequeñas tiendas todavía se puede encontrar productos de Ucrania y Bielorrusia, pero no a volúmenes industriales”,  subraya Proschenkov.

Aunque es cierto que precisamente el tocino español es el que más se adapta a las tecnologías rusas de producción cárnica. El tocino español es más duro que el resto. Este tipo de tocino es el que más se ajusta a las necesidades de las empresas rusas, afirma Proschenkov.

Debido a la adhesión de Rusia a la OMC  la importación de carne, especialmente porcina, aumentó significativamente el año pasado, lo cual puso a los productores rusos en desventaja, según explica la analista de Investcafé Daria  Pichuguina.

La mayoría de ellos han señalado un descenso de sus beneficios debido a la caída de los precios. “Las limitaciones en los estándares de importación ha sido un método evidente para apoyar al productor local”, comenta la analista.

El volumen de la importación española podrían ocuparlo los productores locales, así como algunos exportadores de Brasil y Canadá, afirma Proschenkov. Aunque es cierto que la carne porcina depende en gran medida de la estacionalidad.

Y el periodo de tiempo entre la desaparición de la carne española del mercado y la ampliación de la producción en Rusia podría provocar una recesión, o incluso la detención total de la caída de los precios de la producción cárnica que se ha observado últimamente.