Chipre y los visados marcan la reunión entre la UE y Rusia

La cita en la que participaron Dmitri Medvédev y José Manuel Barroso estaba  acordada antes del estallido de la crisis en Chipre. Fuente: AP

La cita en la que participaron Dmitri Medvédev y José Manuel Barroso estaba acordada antes del estallido de la crisis en Chipre. Fuente: AP

El 21 de marzo en Moscú tuvo lugar el encuentro "Rusia-UE: posibilidades de cooperación" con la participación del primer ministro de Rusia, Dmitri Medvédev, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y otros representantes de países miembros de la UE. La tensión se rebajo en relación a la situación en Chipre. Hubo una reunión entre Putin y Barroso.

"Desafortunadamente, hasta ahora no hemos podido solucionar el problema de los visados, y esta es una de las principales barreras en el desarrollo del capital humano, es un problema que limita la actividad emprendedora y el contacto entre personas, obstaculiza los contactos científicos y culturales", declaraba Dmitri Medvédev.

"Reconozcámoslo: la mayoría de los países europeos siguen considerando a Rusia como un país externo, aislado del resto de Europa", prosiguió.

El antiguo canciller austriaco, Wolfgang Schüssel, también mencionó este aislamiento de Rusia. Según el representante permanente de Rusia en la UE, Vladímir Chizhov, declaró que eso no es del todo cierto. “Rusia siempre ha estado y sigue estando vinculada a Europa, y no hablo solamente de los gaseoductos y oleoductos. Hablo de la gente y de los negocios. A pesar de los problemas existentes, lo que hay no es un aislamiento, sino una falta de comprensión”, declaraba Chizhov a un periodista de Rusa Hoy.

Situación en torno a Chipre

A muchos les preocupa cómo influirá la crisis de Chipre  en las relaciones de Rusia y la UE.

“Creo que el problema de Chipre no es tan importante como para arruinar las relaciones entre Rusia y la Unión Europea”, comentaba a la prensa el exprimer ministro de Francia, François Fillon, mostrando que la tensión se había relajado en relación a los días anteriores.

Dmitri Medvédev que declaró: “Creo que el futuro plan de regulación de Chipre del Eurogrupo debería contar con la participación de todas las partes involucradas en el problema, incluidas las estructuras rusas”, declaraba Medvédev.

Al mismo tiempo, hubo una reunión a puerta cerrad entre Putin y Barroso, tal y como declaró Dmitri Peskov, secretario de prensa del presidente ruso.

Esta misma mañana, la agencia RIA Novosti informaba que el ministro de Finanzas de Rusia, Antón Siluánov, declaró que las negociaciones con Nicosia y las propuestas de su homólogo chipriota Michalis Sarris no resultaron interesantes para los inversores rusos.

Ayer celebramos la última ronda. Las negociaciones han concluido… Sus propuestas eran las siguientes: crear una empresa pública transfiriendo los activos de los yacimientos de gas y ofrecer participación a inversores rusos, a través de la compra de obligaciones con posterior adquisición de acciones. Nuestros inversores han estudiado la propuesta y no han mostrado interés”, cita RIA Novosti al ministro.

Por su parte, el titular de Finanzas chipriota, Michalis Sarris, quien en los últimos días ha sostenido en Moscú una serie de reuniones buscando ayuda ante la grave crisis económica de su país, reconoció en declaraciones a la agencia Bloomberg que Moscú y Nicosia no han alcanzado acuerdo alguno.

Los derechos humanos

Según el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, uno de los problemas clave en el avance de las negociaciones es “la cuestión de los derechos humanos en Rusia”.

“No creo que los derechos humanos se puedan equiparar al régimen de visados. Esta es una parte importante en nuestro diálogo político, que provoca una preocupación mutua: hablamos de los derechos humanos en Rusia y en Europa. En tercer lugar, también trabajamos con cuestiones relacionadas con los derechos humanos en el plano internacional. La Unión Europea se compromete, según el acuerdo de Lisboa, a adherirse a la Convención Europea de los Derechos Humanos. Hasta la fecha esto no ha tenido lugar. Todos los países de la Unión Europea se han adherido a esta convención, pero cuando surge en Estrasburgo la cuestión de la responsabilidad de las instituciones de la Unión Europea a las que se puede realizar una reclamación, no queda claro a quién se debe reclamar. Este problema afecta directamente a nuestros intereses y a los de los países que no forman parte de la Unión Europea”, aclaraba Chizhov a Rusia Hoy.

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