Venezuela: los candidatos se preparan para la batalla

Nicolás Maduro (a la derecha) habla con Henrique Capriles (a la izquierda) durante una renión de gobernadores el pasado 15 de enero en Caracas. Fuente: AP

Nicolás Maduro (a la derecha) habla con Henrique Capriles (a la izquierda) durante una renión de gobernadores el pasado 15 de enero en Caracas. Fuente: AP

La muerte de Hugo Chávez el 5 de marzo después de una larga y dura enfermedad ha provocado el adelanto de las elecciones presidenciales anticipadas que, según la Constitución, deberían convocarse en el plazo de un mes. Si bien la fecha de los comicios todavía no se ha definido, en la práctica la campaña electoral ya ha comenzado.

El partido en el poder escogió a su candidato hace tiempo, fue nombrado por Chávez en diciembre del año pasado durante uno de sus descansos en Venezuela del tratamiento de quimioterapia. Nicolás Maduro, de 50 años, es el presidente en funciones. Se trata de un político que proviene de las capas sociales más bajas. 

Estudió en una escuela municipal corriente y carece de formación universitaria. En los años 80 trabajaba como conductor de autobús y más tarde se convirtió en director sindical del metro de la capital. La conocida abogada Cilia Flores, una de las responsables del decreto de amnistía de los participantes en el golpe de estado de 1992, fue quien lo presentó al futuro líder de la revolución bolivariana. 

Nicolás Maduro es uno de los creadores del Movimiento Quinta República, que contribuyó en gran medida a la victoria de Hugo Chávez en las elecciones a jefe de Estado en diciembre de 1998. Desde entonces estos dos políticos se han ido acercando constantemente. En 1999 Maduro fue elegido diputado de la Asamblea Constituyente, un órgano que redactó una Constitución nueva según la cual el país pasaba a llamarse República Bolivariana de Venezuela, y el plazo de la legislatura se extendió de 5 a 6 años. Además, el presidente adquiría el derecho de presentarse como candidato para una segunda legislatura inmediatamente después de finalizar su mandato.

Venezuela es un importante aliado de Rusia en América Latina. Hay importantes acuerdos petroleros y armamentísticos. Rosneft, dirigida por Ígor Sechin, tiene planes para cooperar con compañías venezolanas en la explotación de importantes pozos. Además, el país latinoamericano es el segundo comprador de armas rusas en el mundo. Algunos analistas han señalado que con la muerte de Hugo Chávez se abre un momento de incertidumbre para los planes de Rusia en el país.

Putin calificó al dirigente fallecido como un “gran amigo de Rusia. Era un hombre extraordinario, fuerte, que miraba hacia el futuro y que siempre se fijó las más altas metas".

Como consecuencia, Nicolás Maduro ha sido elegido de forma ininterrumpida diputado del parlamento para convertirse más tarde en su presidente. Posteriormente fue promovido al cargo de ministro de Asuntos Exteriores. 

Finalmente fue nombrado vicepresidente y durante un tiempo ocupó ambos puestos a la vez. Paralelamente participó en el proceso de creación del Partido Socialista Unido, es uno de sus máximos dirigentes. 

Nicolás Maduro visitó constantemente a Chávez en la clínica cubana en la que se encontraba el jefe de Estado e informó regularmente a sus compatriotas sobre su estado de salud. Fue él quien anunció la muerte  del Comandante y quien dirigió la ceremonia de despedida, a la que asistieron delegaciones de representantes de un gran número de países del mundo. 

La oposición, que reúne a un amplio espectro de fuerzas distintas agrupadas en el marco del partido "Mesa de la Unidad Democrática", no nombró a su candidato definitivo hasta el último minuto. El candidato será Henrique Capriles, de 40 años, un hombre con experiencia de combate electoral, actual gobernador del estado Miranda, uno de los estados con mayor densidad de población.  

Este político, cuya familia por parte de madre sobrevivió a los campos de concentración nazis en su Polonia natal antes de emigrar al otro lado del océano, comenzó temprano en la política. Tras graduarse con honores en la facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela, ingresó en una organización de juventudes católicas, y más tarde en el Partido Social Cristiano. 

En 1988 fue elegido presidente de la Cámara de Diputados del extinto Congreso de la República, siendo el más joven de la historia del país en ocupar este cargo. Durante dos legislaturas fue alcalde del municipio Baruta, integrado en la capital. 

En abril de 2002 protagonizó una escena algo temeraria: irrumpió en la embajada de Cuba intentando averiguar si en ella se ocultaba el vicepresidente del momento, que estaba ejerciendo las funciones de jefe del Estado. Por estas acciones pasó 119 días entre rejas. Fue entregado a un tribunal, pero lo pusieron en libertad por falta de pruebas. 

Es fundador y líder del partido Primero Justicia. En 2008 se presentó a gobernador del estado Miranda y superó a Diosdado Cabello, candidato del partido del poder que se presentaba para conservar su puesto. En febrero de 2012, en el umbral de las elecciones presidenciales, Henrique Capriles participó junto con un grupo de coopositores en unas elecciones primarias para escoger a un candidato único. 

Participaron más de 3.100.000 ciudadanos. La mayoría optó por Henrique Capriles, que proponía un programa equilibrado y proporcionado. En el ámbito social incluía la necesidad de terminar con el crimen desenfrenado, utilizar de manera racional los ingresos del petróleo, crear puestos de trabajo, dar viviendas a los necesitados, incrementar la financiación de la educación y la sanidad; en el ámbito político figuraban los planes de conseguir una separación real de poderes, descentralizarlo, garantizar la independencia de las regiones, y una reforma que prohibiera al presidente presentarse como candidato en una segunda legislatura.

La idea central del proyecto era crear unas condiciones en las que fuera imposible la aparición de un nuevo Chávez. No se trataba de un retorno al neoliberalismo, en que el crecimiento económico no se correspondía con las ayudas sociales. Tampoco era una continuación de la alternativa, en la que este fenómeno de distribución de la riqueza no se correspondía con el auge de la economía. Finalmente el candidato recibió el apoyo del 44% de los electores. 

Después de un fracaso relativo en las elecciones presidenciales, Henrique Capriles se volvió a presentar a los comicios por el puesto de gobernador del estado Miranda y en ellos superó a su adversario del partido del poder, el vicepresidente anterior, Elias Jaua, nombrado como consecuencia ministro de Asuntos Exteriores.   

Los distintos candidatos no están en igualdad de condiciones. Uno de ellos tiene a su favor un recurso administrativo rico y poderoso que ya se empleó a fondo en los anteriores comicios. Su programa es sencillo y comprensible para las capas más bajas, que acostumbran a recibir importantes recursos económicos del presupuesto estatal, así como alimentos a precios fijos y otros beneficios. Nicolás Maduro, nombrado sucesor de Chávez, ha prometido continuar esta política y profundizar en ella. Es evidente que no tiene el carisma de Hugo Chávez, pero ya ha ganado puntos después de su emotivo discurso durante la ceremonia de despedida del comandante. 

Henrique Capriles tampoco tiene malas cartas. Tiene a su favor factores como el apoyo de la clase media, que ha equilibrado la economía, la caída en la producción del petróleo, la clausura de una serie de empresas y la nacionalización de varios sectores, la fuga de capitales, la reciente devaluación de la moneda, la galopante inflación con los índices más altos de todo el continente, la inseguridad ciudadana, la delincuencia callejera o la escasez de productos en las tiendas venezolanas.  

La batalla principal todavía está por llegar. Todo parece indicar que, a menos ocurra un imprevisto, ya sabemos quién será el nuevo jefe del Estado.