Hugo Chávez, gran aliado de Rusia, muere a los 58 años

Hugo Chávez siempre se mostró cercano a Rusia. Fuente: ITAR- TASS

Hugo Chávez siempre se mostró cercano a Rusia. Fuente: ITAR- TASS

El 5 de marzo murió a causa del cáncer el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que dirigía el país desde 1999, y era un importante aliado de Rusia en la región.

Hugo Chávez falleció el martes en Caracas, a las 16.25 horas hora local, a la edad de 58 años en el hospital militar de la capital venezolana. Asi lo comunicó oficialmente el vicepresidente Nicolás Maduro desde el vestíbulo del Hospital Militar, rodeado de ministros. Maduro ha pedido calma, paz y respeto, que aflore “el único sentimiento que anidó en el corazón del comandante Chávez, el amor”. También ha explicado que ha ordenado el "despliegue inmediato de las fuerzas militares y policiales para proteger la paz del pueblo venezolano”.

El presidente venezolano hizo declaraciones públicas sobre su enfermedad en julio de 2011. Según el médico Salvador Navarrete, en aquel momento a Chávez le quedaban unos dos años de vida.

En octubre de 2012 Chávez ganó las elecciones presidenciales por cuarta vez consecutiva, aunque la ceremonia de investidura no se celebró debido a la enfermedad, y la idea de construir en Venezuela un "socialismo del siglo XXI" tampoco llegó a realizarse.

Chávez pasará a la historia gracias a sus ambiciosos intentos de crear en Latinoamérica una potente coalición antimperialista. Desafió abiertamente al principal socio comercial de su país, los Estados Unidos, nacionalizando los activos petroleros de Exxon Mobil, ConocoPhillips, Chevron, así como bancos, minas de oro, centrales eléctricas, etc. En una ocasión llamó payaso al presidente estadounidense, Barack Obama, y dijo de su antecesor, George Bush, que era el diablo.

El presidente en funciones de Venezuela, Nicolás Maduro, de 50 años, a quien el propio Chávez había nombrado como su sucesor antes de recibir tratamiento en la Habana, tiene todavía más fama de antiamericano y muy probablemente seguirá los pasos de este. En caso de que gane las elecciones presidenciales anticipadas, Moscú puede contar por completo con que se mantendrán las cálidas relaciones con Caracas.

Maduro pasó de ser conductor de autobús y activista del sindicato de trabajadores del metro a ministro de Asuntos Exteriores y vicepresidente del país. Es fiel partidario de Chávez desde comienzos de los años 90.

La carrera política del propio Chávez comenzó con un golpe de estado fallido en 1992 provocado por la inconformidad con la política económica del presidente de Venezuela en aquellos momentos. Tras pasar dos años en prisión, el teniente coronel Chávez fundó el movimiento socialdemócrata "Quinta República". Cuatro años después ganó por primera vez las elecciones presidenciales.

En 2002 logró sobrevivir a un intento de golpe de estado y en 2004 a un referéndum sobre su retirada del puesto de presidente. En 2005 proclamó la construcción del "Socialismo del siglo XXI".

A mediados de los años 2000 Chávez comenzó la formación de un frente antimperialista proclamando la creación del "Eje del bien" con sus principales aliados: Cuba y Bolivia.

Fue en ese momento cuando comenzó un activo acercamiento entre Caracas y Moscú, principalmente en el ámbito tecnológico-militar. Este proceso se aceleró después de que en 2006 los Estados Unidos se negaran a suministrar armamento y repuestos a Venezuela.

"Venezuela ha abierto a Rusia las puertas de Latinoamérica mediante sus compras masivas de armamento, mediante la participación de compañías rusas en la extracción de petróleo y gas, así como la realización de otros proyectos", comenta el director adjunto del Instituto de Latinoamérica de la Academia Rusa de Ciencias, Vladímir Sudarev.

Durante el periodo 2005-2007 Caracas compró 24 aviones de combate Su-30 MK2, más de 50 helicópteros Mi-17B, Mi-35M, Mi-26T, 12 sistemas de misiles antiaéreos Top-M1 y 100.000 fusiles Kaláshnikov. La cartera de pedidos de Venezuela a principios de 2012 se valoró en 6.000-7.000 millones de dólares (sin contar un crédito emitido a Caracas por valor de 4.000 millones de dólares para el desarrollo de la cooperación tecnológica-militar).

"En lo que respecta al ámbito tecnológico-militar, podríamos decir que hemos tocado techo en esta cuestión”, opina Sudarev. “Venezuela no necesita más armamento. Del mismo modo, Rusia debería dejar de interesarse por este mercado para evitar ser acusada de impulsar una carrera armamentística en Latinoamérica.

Cooperación energética

Otro importante ámbito de cooperación con Rusia es la energía. En 2010 la compañía petrolera estatal venezolana PDVSA y el Consorcio Nacional Petrolero, formado por las cinco mayores compañías petroleras de Rusia, firmaron un contrato para el desarrollo del bloque Junín-6, situado en la faja petrolífera con la mayor acumulación de petróleo y bitumen del mundo en la cuenca del río Orinoco. La extracción de petróleo comenzó en septiembre del año pasado.

Rosneft planea comenzar dentro de dos años el desarrollo del yacimiento Carabobo-2, en la misma región. Los volúmenes de extracción en cada uno de los yacimientos son de hasta 450.000 barriles diarios. Inter RAO anunció sus planes de construcción en Venezuela de una planta termoeléctrica a base de coque de una potencia de 300 megavatios.

"El propio Chávez tomó las primeras decisiones en esta cuestión, él fue quien creó un clima favorable para los empresarios energéticos rusos", opina Vladímir Sudarev.

Ante la ausencia de Chávez, en el país deberían celebrarse unas elecciones presidenciales anticipadas. Cuanto antes tengan lugar, mayor será la probabilidad de victoria del sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, considera Vladímir Sudarev.

"A pesar de que en octubre la oposición ya mostró sus garras (Capriles ganó cerca del 45% de los votos frente a un 54,5% a favor de Chávez) en la actualidad esta se encuentra dividida, ya que carece de un candidato único, además de que los partidarios de Chávez controlan totalmente el espacio informativo", señalaba el experto.

Si las elecciones se alargan mucho más será bastante más difícil predecir su resultado. La oposición podría jugar la carta del deterioro de la situación económica. A finales de 2012 la inflación en el país ascendía a un 21%. Según este indicador, Venezuela es el séptimo país del mundo con mayor inflación después de Bielorrusia, Siria, Sudán, Argentina, Irán y Etiopía. A principios de febrero el gobierno devaluó el bolívar en un 32%, pasando de los 4,3 hasta los 6,3 bolívares respecto al dólar estadounidense.

"Esta medida afecta sobre todo a las capas más bajas, que constituyen precisamente la base social de Chávez", comenta Sudarev.

Si la oposición llega al poder podría desaparecer este clima político favorable para las compañías rusas, creado en gran medida gracias a los esfuerzos de Chávez. "Pero esto no significa en absoluto que se rompan todos los contratos y nuestras compañías sean expulsadas de Venezuela: respetan el derecho internacional”, puntualizaba Sudarev. “Es posible que se congelen algunos contratos, pero en mi opinión Rusia no saldrá de Venezuela, ya que esto tampoco interesa a la oposición”.