Rusia actualiza su concepción de la política exterior

Vladímir Putin con Serguéi Lavrov (al fondo), ministro de Asuntos Exteriores de Rusia. Fuente: ITAR-TASS.

Vladímir Putin con Serguéi Lavrov (al fondo), ministro de Asuntos Exteriores de Rusia. Fuente: ITAR-TASS.

Rusia continuará con una política activa en la escena internacional mediante diplomacia económica moderna y una importante dosis de soft power para introducirse en el espacio informativo. Así lo aseguró el presidente, Vladímir Putin, en sus declaraciones sobre la actualización de la concepción de la política exterior de Rusia que se presentó a los miembros del Consejo de Seguridad ruso durante una reunión en el Kremlin a mediados de febrero.

La nueva concepción de la política exterior se preparó en base a un decreto presidencial del 7 de mayo de 2012. Sustituye a la antigua concepción de la política exterior presentada en 2008.

"Rusia continuará persiguiendo una línea activa y constructiva en los asuntos internacionales. Su peso e influencia en el mundo se incrementarán", declaraba Putin, añadiendo: "Los principios básicos de la política exterior rusa seguirán intactos".

Según Putin, Rusia está interesada en crear un entorno favorable en el que conseguir un desarrollo interno y hacer frente a los desafíos sociales y económicos.

"Esto es sinónimo, ante todo, de apertura, previsión, pragmatismo, así como de la persecución de los intereses nacionales sin ninguna confrontación sobre el papel de las Naciones Unidas o el derecho internacional", comentaba Putin.

La nueva concepción considera los cambios globales ocurridos durante los últimos años, especialmente la crisis financiera mundial, la 'primavera árabe' y sus consecuencias o la globalización, cada vez mayor.

"La concepción hace hincapié en herramientas de política exterior como la diplomacia económica, los elementos del llamado soft power y una cuidadosa integración en el espacio informativo mundial", declaraba Putin. 

Artículo reducido. Publicado originalmente en ruso en Rossíyskaya Gazeta

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Comentarios de un experto

La diplomacia seguirá promoviendo los intereses económicos 

Fiódor Lukianov

Las prioridades de la política exterior rusa han sido claramente establecidas y alineadas. En primer lugar, estas atañen a las relaciones con los países de la antigua Unión Soviética. El documento subraya la importancia de la cooperación con los países de la CEI en cuanto a prioridades en política exterior.

La nueva concepción pone de manifiesto la necesidad de reforzar la Unión Euroasiática propuesta, así como los lazos multilaterales entre los miembros de la antigua Unión Soviética, de lo que podemos deducir que en los asuntos mundiales y regionales Rusia pone el acento en las relaciones con sus vecinos inmediatos. 

En cuanto a sus relaciones con Occidente, el énfasis se encuentra más en el objetivo pragmático de reforzar el potencial económico de Rusia.

Cabe señalar que, a pesar de las constantes declaraciones durante los últimos años de la necesidad de una diplomacia rusa para hallar una nueva orientación en dirección a Asia, las relaciones con los países occidentales siguen siendo prioritarias en la jerarquía de los objetivos en política exterior: en primer lugar los países de la CEI, seguidos por Occidente, y sólo después llega el vector asiático de la cooperación.

En mi opinión, la presente concepción demuestra que el mundo está lleno de amenazas. El documento subraya, en particular, que los riesgos son cada vez más difíciles (y en ocasiones casi imposibles) de prever.

En estas condiciones, los fundamentos de cada país toman especial relevancia, sobre todo la idea de la identidad nacional.

Hoy en día, la seguridad mundial depende en gran medida de una formulación precisa de esta concepción. El documento hace notar expresamente que el mundo es un lugar de interacción que puede conllevar conflictos y una dura competencia entre las distintas identidades nacionales. Esto es, en mi opinión, lo que distingue la nueva política exterior rusa de la anterior.

Durante mucho tiempo la diplomacia y las autoridades rusas en general se han concentrado en el pragmatismo: menos ideología, más acción específica e intereses. Ahora se están realizando algunos replanteamientos. Sí, el pragmatismo es importante, pero sin un fundamento ideológico basado en ciertos valores, la política exterior no puede desarrollarse.

En este punto, la cuestión de la elaboración de un conjunto de principios específicos para definir la identidad nacional sigue abierta. Únicamente se han esbozado sus contornos.

Entre las nuevas regulaciones, destaca la introducción del concepto de soft power; de hecho, una proyección de la identidad propia entre los demás países y el resto del mundo. Este énfasis en el soft power es una prueba indirecta de que Rusia intenta ofrecer su bagaje ideológico y moral como una alternativa en el 'mercado de los valores' mundial. A este respecto, la economía no jugará un papel secundario.

La diplomacia rusa, enmarcada en esta concepción, seguirá trabajando activamente para promover los intereses económicos nacionales del país. Sobre todo en un momento en el que el riesgo de una guerra importante es bajo y la probabilidad de entrar solos en ella es pequeña. Mientras tanto, hay otras formas de confrontación, entre ellas, la lucha por la influencia económica, que son cada vez más agudas.

Fiódor Lukianov es presidente de la mesa del Consejo de Política Exterior y de Defensa de Rusia.