Washington abandona el grupo de trabajo bilateral para la sociedad civil

Subsecretario adjunto de Estado para la Agencia de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, Thomas Melia. Fuente: Reuters

Subsecretario adjunto de Estado para la Agencia de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, Thomas Melia. Fuente: Reuters

El grupo de trabajo para la sociedad civil forma parte de la comisión presidencial bilateral EE UU-Rusia. Mientras las autoridades rusas lamentan esta postura y algunos activistas para los derechos humanos lo consideran un paso en falso, otros se mantienen a la expectativa de un nuevo acuerdo.

EE UU ha tomado la decisión de retirarse del grupo de trabajo sobre cuestiones que afectan a la sociedad civil, que forma parte de la comisión presidencial bilateral Rusia – EE UU. Así informó a Interfax, el pasado viernes, el subsecretario adjunto de Estado para la Agencia de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, Thomas Melia.

Este grupo de trabajo se había formado mediante un mecanismo bilateral para promover el desarrollo de la sociedad civil.

“Dado que el gobierno ruso ha emprendido acciones contra la sociedad civil, este grupo ha dejado de ser un foro adecuado o eficaz a la hora de promover la expansión y el refuerzo de la sociedad civil”, argumentó Melia.

Al mismo tiempo, Melia dijo que Rusia y los EE UU seguirán trabajando juntos en la esfera de los derechos humanos, tanto con el gobierno ruso como con representantes de la sociedad civil.

“Estados Unidos continúa apoyando la sociedad civil rusa y continuará trabajando con ella para apoyar sus objetivos, incluso reforzará las relaciones entre las sociedades civiles rusa y estadounidense”, añadió Melia.

“El gobierno estadounidense está preparado para un diálogo abierto y justo sobre la sociedad civil y los derechos humanos con el gobierno y la sociedad civil de Rusia. Seguiremos expresando nuestras preocupaciones, tanto públicamente como en privado, sobre las nuevas leyes que restringen las actividades de la sociedad civil”,  dijo.

“Otros temas que trataba el grupo de trabajo, es decir, cuestiones relacionadas con la infancia, la lucha contra la corrupción, el tráfico de seres humanos y la situación en los centros penitenciarios se pueden resolver a través de otros grupos de trabajo y/o estructuras”, apuntó Melia.

Entretanto, el homólogo ruso de Melia, Konstantín Dolgov, dijo que los EE UU no habían notificado oficialmente a Rusia su retirada del grupo de trabajo sobre cuestiones relacionadas con la sociedad civil.

"Esta información nos ha llegado por medio de funcionarios estadounidenses”, señaló. “Hasta ahora sólo nos ha llegado de forma verbal, no hemos recibido ningún documento oficial por escrito sobre la decisión de Washington de abandonar este formato de diálogo”.

Al preguntar cómo reaccionará Rusia a esta decisión, el diplomático contestó: “Reaccionaremos de manera oficial cuando hayamos recibido una notificación oficial. Ahora podemos decirles que Rusia planteó propuestas específicas a nuestros colegas estadounidenses para convocar otra reunión del grupo de trabajo, que tenía previsto celebrar en Moscú a lo largo del 2012.”

Dolgov explicó que Rusia había ofrecido a Estados Unidos varias opciones para dicha reunión y que planteó una propuesta de debate basado en el programa del grupo, que fue aprobado por la administración de ambos países.

"Lamentablemente, nunca recibimos la aprobación de EE UU para venir a Rusia y participar en la reunión oficial del grupo,” añadió Dolgov. “Todas nuestras propuestas siguen firmes, no las hemos retirado. Estamos preparados para continuar ayudando a la sociedad civil rusa, que quiere seguir dialogando con nuestros colegas estadounidenses, incluso en el marco de este grupo”.

Del mismo modo, el Kremlin lamenta la decisión de EE UU.

"Siempre lamentamos que se cancele un formato bilateral sin presentar un sustituto adecuado,” comunicó a Interfax el secretario de prensa de la presidencia, Dmitri Peskov.

Cuando le preguntamos si la decisión de EE UU afectaría la labor de otros grupos de trabajo, respondió: “Por lo que yo sé, ha habido una pausa en la labor de estos grupos. Tal vez deban reformatearse de algún modo”.

Al mismo tiempo, Ludmila Alexéyeva,  presidenta del Grupo Moscow Helsinki, dijo que no lamenta la postura de EE UU.

"Este grupo no trabajaba bien,” comentó a Interfax. “Necesitamos crear algo nuevo, intentarlo de nuevo. Entiendo por qué los norteamericanos han tomado esta decisión. Esa comisión se había convertido en una farsa”.

Alexánder Brod, director de la Agencia para los Derechos Humanos de Moscú, considera la decisión un “paso en falso”.

"Este grupo se había formado durante el 'reinicio' de las relaciones bilaterales,” dijo, “Las reuniones del grupo eran constructivas e implicaban a expertos destacados. Trataban temas comunes que afectan a Rusia y EE UU. Si Estados Unidos se retira, está dando un paso expresivo por su parte, cosa que confirma que no le interesa desarrollar las relaciones con Rusia ni las relaciones entre ONGs”.

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