La crisis de la Eurozona propicia la integración económica con Rusia

El embajador francés, Jean de Gliniasty, y su homólogo alemán, Ulrich Brandenburg, en la oficina central de Rossiyskaya Gazeta en Moscú en un almuerzo dedicado al 50º aniversario del Tratado del Elíseo. Fuente: Rossiyskaya Gazeta / Victor Vasse

El embajador francés, Jean de Gliniasty, y su homólogo alemán, Ulrich Brandenburg, en la oficina central de Rossiyskaya Gazeta en Moscú en un almuerzo dedicado al 50º aniversario del Tratado del Elíseo. Fuente: Rossiyskaya Gazeta / Victor Vasse

La difícil situación en Europa asigna una creciente importancia al papel de Rusia en las economías europeas.

La crisis de la Eurozona incrementa la importancia de Rusia en las economías de la UE, según el embajador francés, Jean de Gliniasty, y su homólogo alemán, Ulrich Brandenburg. 

Los embajadores se sentaron juntos en un almuerzo de negocios, que se celebró en la oficina central de Rossíyskaya Gazeta en Moscú, dedicado al 50º aniversario del Tratado del Elíseo, firmado por De Gaulle y Adenauer. 

"Todavía no están disponibles las estadísticas del año pasado, pero sé con seguridad que Rusia es de gran importancia para Alemania como socio comercial. Cada años asistimos a nuevos récords en el terreno comercial", respondió el diplomático alemán a la pregunta de Rusia Hoy sobre si la importancia de Rusia para la UE en términos económicos está creciendo a raíz de la crisis de la deuda europea. 

"Incluso hay economistas que creen que una de las condiciones para que la UE salga de la crisis es una cooperación fructífera con Rusia. Sin ninguna duda, esto es cierto para el caso de Francia", afirmó a su vez el embajador Jean de Gliniasty. 

Después de EE UU y China, Rusia es el mayor socio comercial de Europa. Según la Comisión Europea, en 2011, el comercio entre la UE y Rusia alcanzó un nivel sin precedentes. El volumen de importaciones que Rusia realizó a los 27 países miembros de la UE alcanzó los 198.000 millones de euros (266.000 millones de dólares), mientras que las exportaciones rusas sumaron 108.000 millones de euros (145.000 millones de dólares). 

Por lo que concierne a Alemania en 2011, según el embajador Brandenburg, el comercio entre los dos países alcanzó los 75.000 millones de euros (100.000 millones de dólares). 

"Esperamos que en 2012 se alcance un nuevo récord, con una subida del 10%-15%", comentó Brandenburg. "Además, Rusia es un socio importante en las áreas comercial y económica. Miles de compañías alemanas tienen hoy en día representación en Rusia. Hay inversión alemana en Rusia, se realizan inversiones directas y su volumen está creciendo".

 Por el contrario, el embajador francés dijo que en 2011 el comercio entre su país y Rusia no había aumentado significativamente, debido a las reducciones de la importación de gas ruso.

"Sin embargo, las exportaciones a Rusia crecieron notablemente. En particular, en el área de la tecnología, lo que nos llena de satisfacción", dijo Gliniasty. 

Según la Embajada de Francia de Moscú, en 2011 este país fue el octavo país del mundo con más exportaciones a Rusia, y el tercero de Europa, tras Alemania e Italia. El volumen de comercio exterior entre los dos países, que cayó debido a la crisis del 2009, se recuperó en 2010 y creció un 15% en 2011. 

"Otro punto que creo importante subrayar es que el Gobierno francés desea vivamente atraer inversión rusa a Francia", añadió el diplomático francés. 

El embajador puso como ejemplo de inversión rusa en la economía francesa la adquisición, en 2010, de los altos hornos franceses Sambre et Meuse por parte de Uralvagonzavod,el mayor productor de tanques y coches de Rusia. 

Además, de Gliniasty señaló que Rusia compró el 75% de las acciones de la compañía de logística GEFCO (una filial de la fábrica de automóviles PSA Peugeot Citröen) a finales de 2012. 

"Rusia tiene cada vez más importancia para la economía de la Unión Europea... porque actualmente la UE está en crisis", explicó el embajador francés. "Esta crisis es una excelente oportunidad para fortalecer la integración entre Rusia y la UE en su conjunto". 

En general, los dos diplomáticos expresaron su confianza en que Europa saldrá de la crisis y en que el euro no está en peligro. 

"No tengo ninguna duda de que saldremos de la presente crisis del euro. Estamos ante una crisis de deuda. La medidas que se han ido tomando durante los dos últimos años muestran que estamos en el camino justo", dijo Brandenburgo. 

El embajador francés también enfatizó el hecho de que "los cimientos de la economía de la UE y de la Eurozona son seguros y fiables". 

"Si analizamos el euro durante estos últimos años, no hay manera de imaginar que algo pudiese llegar a amenazar esta moneda", comentó Gliniasty. "Eso es, la crisis de la deuda no es, de ningún modo, una crisis del euro. Gracias las negociaciones entre Francia y Alemania, que no fueron fáciles, pero resultaron constructivas, conseguimos crear una serie de mecanismos que fortalecieron la Unión Europea", señaló el diplomático francés. 

De este modo, ambos creen que, incluso 50 años después de la firma del Tratado del Elíseo que reafirmó definitivamente la reconciliación de Alemania y Francia tras la guerra y sentó los cimientos de una Europa unida, la cooperación de las dos principales potencias europeas aún es relevante. 

"La UE sigue siendo una organización basada en el consenso", afirmó Brandenburg. "Todos sus miembros son conscientes de ellos. Si existe acuerdo entre la República Francesa y la República Federal de Alemania, eso es importante para un ulterior desarrollo de la Unión Europea. Si Alemania y Francia comparten una opinión, eso significa progreso para la Unión Europea. Pero si están en desacuerdo, eso podría dar lugar a un estancamiento".