Un día como hoy, en 1969, la URSS acoplaba por primera vez en la historia dos naves espaciales

Sello conmemorativo soviético con los cosmonautas que realizaron la primera unión en el espacio de dos naves espaciales tripuladas. De la izq. a la de der.: Vladímir Shatálov, Borís Volínov, Alexéi Yeliséiev, Evgueni Jrunov.

Sello conmemorativo soviético con los cosmonautas que realizaron la primera unión en el espacio de dos naves espaciales tripuladas. De la izq. a la de der.: Vladímir Shatálov, Borís Volínov, Alexéi Yeliséiev, Evgueni Jrunov.

Dominio público
Pocos recuerdan este importante episodio de la conquista del espacio

Las naves espaciales Soyuz 4 y 5 fueron protagonistas el 16 de enero de 1969, de la primera unión en el espacio de dos naves espaciales tripuladas. Los estadounidenses lograrían esto, con el Apolo 9, dos meses después.

Dado que no se había creado un túnel de conexión para realizar el acoplamiento, los dos cosmonautas, Evgueni Jrunov y Alekséi Yeliséiev, que viajaban a bordo de la Soyuz 5, debieron llevar a cabo una caminata espacial desde uno de los vehículos espaciales en órbita hasta el otro.

Tras emplear una hora en la operación, los dos hombres fueron recibidos en la Soyuz 4 por Vladímir Shatálov. Las Soyuz 4 y 5 se separaron tras pasar 4 horas y 35 minutos atracadas juntas. La Soyuz 4 reingresó a la atmósfera y aterrizó a 100 kilómetros al suroeste de Karagandá (en el centro del actual estado de Kazajistán) el 17 de enero de 1969.

Esta misión demostró que era posible llevar a cabo las actividades que serían necesarias en un alunizaje soviético, dado que esta exigía que el cosmonauta que hubiese llegado a nuestro satélite regresase en su sonda a la órbita lunar y, desde allí, realizase un paseo espacial hasta la nave que le esperaba para devolverlo a nuestro planeta.

¿Y quién aterrizó la Soyuz 5?

Esta nave era comandada por Borís Volínov, un piloto siberiano. Tras sufrir una serie de problemas técnicos que casi le hicieron perder el control de la nave, consiguió posarla de manera accidentada. Los retrocohetes no funcionaron como deberían y los paracaídas solo parcialmente, por lo que la Soyuz 5 sufrió serios daños. Volínov se rompió varios dientes, pero sobrevivió y siguió realizando misiones espaciales.

Volínov, a la derecha, junto a Yuri Gagarin.

Un retorno un tanto accidentado

El 22 de enero de 1969, la tripulación de las dos Soyuz que había realizado esta hazaña se dirigió al Kremlin para ser recibida por el líder soviético, Leonid Brézhnev. Al entrar en el Kremlin, el militar desertor Víctor Ilín disparó contra la comitiva pensando que en ella estaba el premier de la URSS. En el primer coche viajaban los cuatro cosmonautas, mientras que en el siguiente vehículo iban otros famosos como Leónov, Nikoláiev y Tereshkova (estos últimos eran marido y mujer). El terrorista disparó contra el segundo coche usando dos pistolas Makárov, matando al conductor e hiriendo a un miembro del KGB antes de ser abatido. La reunión con Brézhnev, sin embargo, se celebró según lo previsto.

Si te interesó este texto, te recomendamos El Sputnik, el satélite soviético que abrió una nueva era para la humanidad hace 60 años.

La ley de derechos de autor de la Federación de Rusia prohíbe estrictamente copiar completa o parcialmente los materiales de Russia Beyond sin haber obtenido previamente permiso por escrito y sin incluir el link al texto original.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.
Lee más

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies