¿Por qué los rusos siguen obsesionados con los Lada?

Evgueni Odinokov/Sputnik
Tras la caída de la URSS los rusos comenzaron a comprar automóviles importados. Sin embargo, casi 30 años después muchos todavía prefieren la mítica marca soviética.

El primer Lada se fabricó en 1970 en Toliatti, una ciudad industrial de la URSS. Los ingenieros soviéticos trabajaron junto con la italiana Fiat para crear el famoso Lada 2101. El coche fue un gran éxito tanto en el país socialista como en el mercado internacional y se hicieron muchos modelos más. 

Cuando la Unión Soviética se derrumbó en 1991, los rusos tuvieron acceso al mercado internacional de automóviles y podían elegir entre una gran variedad de marcas extranjeras. Sin embargo, para muchos, los viejos coches oxidados hechos en la Unión Soviética y también los nuevos modelos de la misma marca, provocaban sentimientos encontrados: había quienes pensaban que era sinónimo de la basura hecha en la URSS, mientras que otros creían que eran los mejores coches del mundo.¿Qué hay detrás de esa obsesión de los rusos con la famosa marca soviética?

¿Quién ama a Lada?

Esta marca de automóviles  es un repetido tema en los memes y los rusos a menudo los llaman despectivamente “cubos de hojalata”. Sin embargo, Lada vende más coches nuevos en Rusia que cualquier otra marca extranjera.

Según un estereotipo, los Ladas son especialmente apreciados en las repúblicas caucásicas, como Chechenia, Daguestán, y en el resto de los distritos federales del sur y norte del Cáucaso.

Lo cierto es que hay mucha verdad en ello. Cualquiera que haya estado en el sur de Rusia y en el Cáucaso sabrá que los Ladas son habituales allí. En particular, un Lada Priora tuneado negro se ha convertido en un símbolo de la región. 

El daguestaní Amirján Kurbánov da una explicación exhaustiva:

“En Daguestán, la gente tiene un enfoque específico para cada compra: si se gasta una cierta cantidad de dinero, se debe comprar el mejor producto por el precio. Un nuevo Lada Priora cuesta lo mismo que un Hyundai Accent o cualquier otro coche, si no más barato. Conducir un Hyundai le dice a todo el mundo que conduces un coche de fabricación extranjera, pero uno malo y esto no está bien. Conducir un Priora, por otro lado, le dice a todo el mundo que no estás preparado para pagar mucho dinero por un coche, pero que, sin embargo, conseguiste lo mejor por el dinero que tenías y ahora conduces un coche maravilloso”.

Otros modelos se adaptan a los conductores de otras partes del país. El nuevo Lada Vesta es un coche común en la capital de Rusia, Moscú, a los jóvenes les encanta buscar viejos modelos soviéticos y el Lada Niva 4x4 es popular entre los cazadores y pescadores que residen en regiones más remotas del país.

Es un eufemismo decir que los rusos aman los Lada y es que muchos admiran esta marca. Incluso el presidente Putin tiene uno.

Elegante, asequible y fácil de reparar

El precio es uno de los factores clave para que muchos rusos opten por esta marca. Un nuevo Lada Grant cuesta unos 5.200 dólares, menos que cualquier otro vehículo extranjero. Además, los usados se venden aún más baratos. De hecho, es posible comprar un viejo Lada por unos pocos cientos de dólares. Esto es atractivo para los conductores principiantes, los más jóvenes.

“Tenía una Playstation, que vendí por 30.000 rublos (unos 400 dólares). Mi padre me sugirió gastar el dinero en unas ruedas para usarlo en invierno”, dice Serguéi, que compró su primer Lada con su padre a los 13 años.

Además, muchos jóvenes rusos aprecian el estilo retro de estos coches que una vez tuneados, se ven bastante impresionantes.

Otra ventaja que tienen los Ladas es que son fáciles de reparar. Muchos propietarios rusos de coches más caros fabricados en el extranjero se enfrentan a largos períodos de espera para que lleguen las piezas de repuesto.

Para un Lada es todo lo contrario. Las piezas de repuesto abundan en todas las tiendas especializadas del país. No hay necesidad de esperar ni un día y la mayoría de las piezas son extremadamente baratas. Además, estos coches no requieren muchos conocimientos técnicos para arreglarlos y la mayoría de los propietarios han aprendido a hacerlo con sus propias manos.

“Con el paso del tiempo, otros modelos comenzaron a quedar obsoletos, su calidad se deterioraba. Pero a cambio, uno mismo podía comprar piezas baratas y repararlo. ¿Los repuestos eran de baja calidad? Sí, pero se podía comprar un repuesto por otro repuesto”, dice Protas Bardajánov.

Julia de Moscú solía tener un Lada blanco 2105 cuando era estudiante. Comenta su buena experiencia. “Era muy barato de reparar. No ganaba nada en ese momento, pero no tenía problemas para mantener el coche. Este auto me enseñó a manejar con una transmisión manual: en un Audi habría muerto rápidamente bajo tanta presión, pero estos autos perdonan los errores de los novatos”.

No solo en Rusia

Los Lada también se venden fuera de Rusia desde la época soviética. Muchas personas que viven en Europa, África y América Latina también tienen buenos recuerdos de estos coches.

“Mi padre solía tener Lada Niva. Era un coche que me gustaba cuando era niño. Era duradero y capaz de ir por carreteras terribles”, dice Mohamed Lamin Sesay de Freetown, Sierra Leona.

Musa Tamba de Gambia dijo que solía llamar a Lada “el coche de África”. “Los modelos Lada [en Gambia] eran el 2104, 2105 COMBI y NIVA 4×4. Los llamábamos 'el coche de todos los terrenos', por su excelente rendimiento. El motor es fantástico y la carrocería está casi blindada”, dice Musa.

En Cuba es habitual ver un inusual modelo de limusina personalizada del Lada 2101 como taxi y el Lada Niva es muy conocido en Francia.

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