5 laboratorios únicos de la Universidad Politécnica de San Petersburgo

Russia Beyond
¿Te imaginas robots, vehículos solares, un superordenador, un laboratorio de investigación de enfermedades cerebrales y empresas innovadoras bajo un mismo techo? Bienvenido a la Universidad Politécnica de San Petersburgo Pedro el Grande (SPbPU), una de las principales universidades de ingeniería de Rusia.

Fundada en 1899, la Universidad Politécnica de San Petersburgo Pedro el Grande (SPbPU, por sus siglas en inglés), también conocida como Politech, es considerada una de las principales instituciones de investigación y educación de Rusia, pues de ella surgen profesionales de clase mundial en una variedad de campos, incluyendo: física y matemáticas aplicadas, ingeniería industrial, ingeniería química, ingeniería aeroespacial, etc.

Entre sus alumnos destacados se encuentran físicos nucleares y diseñadores de armas atómicas como Yuli Jaritón y Nikolái Dújov, diseñadores de aviones e ingenieros aeroespaciales de talla mundial como Oleg Antónov, Nikolái Polikárpov y Georgui Beriev. También es el lugar donde los premios Nobel Nikolái Semiónov (Química, 1956), Piotr Kapitsa (Física, 1978) y Zhorés Alfiórov (Física, 2000) estudiaron o trabajaron.

Más de 33.000 estudiantes están inscritos en la institución educativa, incluyendo 7.000 de Europa, Asia y África. La universidad tiene una oficina de representación en Shanghai, China y un centro de información en Madrid, España. Estos centros ayudan a la universidad a localizar a los mejores candidatos internacionales y a promover la cultura rusa en el extranjero.

La Politech forma parte de la Iniciativa de Excelencia Académica Rusa (“Proyecto 5-100”), una iniciativa estatal destinada a mejorar la posición de las universidades rusas a nivel mundial y hacerlas más competitivas con otras universidades de alto nivel en el extranjero. Dentro de este esfuerzo, este centro ha estado trabajando duro durante los últimos cinco años para modernizarse. Recientemente, entre los días 16 y 17 de mayo, la universidad organizó una conferencia sobre el Proyecto 5-100, en la que se discutieron los avances ya logrados por Politech y los desafíos a los que aún se enfrentan la universidad y otras instituciones académicas en el país.

“Si se compara cómo era la universidad en 2013 con la actualidad, se puede decir que parecen dos universidades diferentes...”, explica Andréi Rudskói, rector de la SPbPU. “La puesta en marcha del proyecto ‘5-100’ nos obligó a cambiar la imagen de nuestra universidad, su estructura interna, su psicología, la calidad de la enseñanza, su marca, así como a incrementar nuestra participación en cumbres internacionales, nuestra actividad editorial y nuestra cooperación con empresas industriales de alta tecnología. Así que hoy en día, es realmente una nueva universidad que forma parte de la élite académica científica mundial”.

Según él, el número de estudiantes extranjeros en Politech se ha triplicado en los últimos cinco años. Esto es una señal de que la imagen de la universidad como institución educativa competitiva ha mejorado, afirma.
Más de 100 marcas de renombre mundial están asociadas actualmente con la universidad. No sólo grandes empresas rusas como Rosatom y Rostech, que desempeñan un papel importante en la economía del país, sino también empresas extranjeras como Siemens, GM, Intel, Airbus y Festo Holding GmbH. Colaboran con Politech en proyectos conjuntos de investigación y ofrecen empleo a sus graduados.

Desde el de robótica hasta el de nuevas empresas innovadoras, aquí puedes descubrir los cinco laboratorios de investigación de los que la Universidad Politécnica está más orgullosa:

1. Centro de Robótica Kawasaki-Politech

Fundado en otoño de 2018, el Kawasaki-Polytech Robotics Center es el mayor centro científico y educativo de robótica industrial de Rusia.


Creado en colaboración con el fabricante japonés de maquinaria Kawasaki, el centro funciona tanto como una sala de exposición como un lugar donde estudiantes de ingeniería y jóvenes profesionales pueden estudiar y trabajar con robots industriales para la industria del automóvil, mientras se preparan para una carrera en el sector.

Actualmente, el centro cuenta con una gama de robots que pueden realizar tareas complejas como colorear o soldar objetos por sí solos.

2. Centro de Supercomputación

El Centro de Supercomputación de Politech está entre los cinco más importantes de Rusia. Incluye dos sistemas (Nanoscale y Tornado) para llevar a cabo diferentes tareas. Funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y puede abordar investigaciones complejas e interdisciplinarias en una variedad de campos, desde la mecánica hasta la biofísica y la biotecnología.

Según el destacado ingeniero electrónico, Antón Lukiánov, el superordenador es utilizado no sólo por estudiantes y personal académico, sino también por empresas externas, no necesariamente afiliadas a la universidad.

“Una de las diferencias clave de este ordenador con uno personal es que permite unir diferentes máquinas: dos, diez o incluso quince. Esto une la potencia de un gran número de ordenadores para poder resolver un gran problema, lo que permite realizar cálculos con mayor rapidez”, explica.

3. Laboratorio de Neurodegeneración Molecular

Encontrar una cura para enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson no es una tarea fácil, pero el Laboratorio de Neurodegeneración Molecular de la SPbPU se esfuerza por hacerla posible. En Rusia, hay varios centros de investigación que trabajan en esta área, pero todos están ubicados en Moscú. El laboratorio de Politech es el único laboratorio en San Petersburgo dedicado a estudiar el origen de estas disfunciones cerebrales.

Los estudios incluyen tanto investigación molecular como ensayos de comportamiento en ratones modificados genéticamente, que se utilizan comúnmente para la investigación, o como modelos animales de enfermedades humanas, que también se utilizan para la investigación genética.

“Uno de los experimentos que analiza la disfunción cerebral en las primeras etapas de los ratones es ver cómo cambia su comportamiento. Para observarlo, los ponemos en una situación en la que tienen que caminar a lo largo de un palo recto. Si pueden hacerlo fácilmente, están sanos. Si no, se confunden y se caen, algo no marcha bien en su cerebro”, explica Olga Vlásova, subdirectora del laboratorio.

El laboratorio ha estado funcionando desde 2012 y ya ha registrado una patente sobre cierto compuesto químico con el que podrá tratar tales enfermedades en el futuro.

4. Solar Team Lab

Un proyecto único iniciado por los estudiantes de Politech y los estudiantes de postgrado, el Laboratorio de Equipos Solares desarrolla un número de proyectos: el coche de carreras Formula Student, un velero solar y un coche de carreras solar. Este último es el más complejo de los tres, e incluso ha sido el propio presidente Vladímir Putin ha dejado su autógrafo sobre él durante su visita a la universidad en 2018.

Construido en dos años (con cálculos realizados con el superordenador), el coche puede circular a una velocidad de 90 km/h y ya ha sido presentado en el extranjero. El año pasado, participó en el American Solar Challenge 2018 y fue galardonado con el premio al “Mejor coche primerizo”.

“Hoy estamos trabajando en ajustes para la próxima temporada, de nuevo para EE UU y en la implementación de nuestra idea de transformarlo en un coche sin conductor”, cuenta el Jefe del Equipo Solar de Politech, Evgueni Zajlébaiev. El año pasado el equipo fue patrocinado por Kaspersky Lab y ahora recibe el apoyo de Politech y de la compañía francesa Motul.

5. FABLAB (Centro para la Creatividad)

Desde complejas máquinas de Rube Goldberg hasta prototipos de buggies, el FABLAB (Centro para la Creatividad) de Politech es un lugar donde cualquiera puede conseguir el apoyo necesario para hacer realidad sus ideas. Estudiantes e ingenieros innovadores de fuera de la universidad trabajan en docenas de proyectos aquí, usando sus instalaciones, soporte técnico y consulta en todo momento, que son proporcionados por el centro de forma gratuita. Las instalaciones del centro también incluyen impresoras 3D, láser y varios instrumentos distintos.

Entre sus casos de éxito se encuentra la puesta en marcha de Air&Soil Technologies, que ha desarrollado un robot drone llamado “iSee” que puede identificar visualmente plantas o malezas para su fumigación individual, en lugar de hacerlo sobre todo un campo o área. Esto reduce los productos químicos utilizados en un 80 por ciento y aumenta el rendimiento un 12 por ciento de media.

Como recuerda Akmal Jolíkulov, fundador de la startup, el proyecto fue implementado dentro de las paredes de FABLAB utilizando sus instrumentos y el apoyo de Politech en la promoción y comercialización de la idea. “Al principio pensamos en desarrollar un avión teledirigido para 'disparar' vástagos en un campo, pero después de realizar una encuesta y consultas con expertos, decidimos cambiarlo el concepto por la versión actual”, explica.

"Invertimos nuestros fondos personales, pero obtuvimos el apoyo necesario de Politech en todo lo relacionado con la entrada en el mercado (promoción y presentación de nuestra propuesta a clientes potenciales). En el interior de FABLAB, construimos la aeronave teledirigida y lo probamos en los terrenos de la universidad”, dice, añadiendo que ahora la compañía ya tiene un contrato con una empresa agrícola rusa.

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