Cómo los rusos se adaptan a la crisis económica

Fuente: TASS / Artiom Geodakián

Fuente: TASS / Artiom Geodakián

Los expertos aseguran que en la actualidad todos los segmentos de la población están sufriendo la coyuntura económica. Los más vulnerables son los pensionistas y las familias con hijos. Sin embargo, los expertos consultados por RBTH no se atreven a predecir un aumento de las protestas. La crisis incluso podría provocar que los ciudadanos se volcaran con el gobierno.

Los rusos ya notan la crisis económica. Debido a la creciente inflación, a la devaluación del rublo y a las sanciones económicas, todas las regiones del país se han vuelto inestables. A esta conclusión llegaba la fundación independiente Política de San Petersburgo en su investigación sobre la fiabilidad política y social de las regiones rusas. Por primera vez durante el tiempo que lleva en marcha esta investigación (desde 2012) ninguna de las regiones ha mejorado sus indicadores y la puntuación media es la más baja de los últimos siete meses. Los ciudadanos expresan su descontento por la subida de los precios sobre todo en internet y por ahora la situación no está provocando una mayor actividad de protesta. 

Qué precios han subido

En Facebook los rusos se quejan a menudo del encarecimiento de los productos de alimentación y consideran que la subida de los precios en este sector ha sido la más dolorosa de todas. “Todos los productos se encarecen constantemente, prácticamente cada tres-cinco días. Los estantes en las tiendas ya no están tan llenos. El sector de los servicios por ahora se mantiene”, escribe Inna Vorontsova, residente en Ufá (a 1.342 kilómetros de Moscú).

En Volgogrado (a 959 kilómetros de Moscú), una de las regiones más inestables según el informe, la subida de los precios no sólo se ha notado en los productos de alimentación. “En las tiendas los precios han subido considerablemente. He notado un encarecimiento de los billetes de avión en un 20%”, escribe la usuaria Ekaterina Ezau.

Moscú ha percibido la crisis ante todo en los productos de tecnología. “Un portátil que antes costaba 25.000 rublos (379 dólares) ahora cuesta 36.000 rublos (545 dólares), - escribe Irina Amonina. – Los precios de los productos básicos han subido en una cuarta parte”.

En la región de Moscú, según señala Snezhana Shabanova, la compra media en un supermercado anteriormente costaba 1.500 rublos (23 dólares) y ahora cuesta cerca de 2.500 (38 dólares): “hablo de productos como leche, yogures, pan, cosas que se compran regularmente. Y además nosotros tenemos una hipoteca en dólares”. 

Tanto pobres como ricos se verán afectados

El director de la fundación Política de San Petersburgo, Mijaíl Vinográdov, comentando la situación con RBTH, subraya que todos los segmentos de la población sufrirán a causa de la actual coyuntura económica: tanto los pobres como los ricos.

La crisis no sólo afectará a las regiones importadoras. “Las regiones exportadoras deberían salir ganando de la devaluación, pero las sanciones internacionales las han dañado considerablemente, por lo que la cuestión sobre si lograrán levantarse en el contexto de una sustitución de las importaciones por ahora queda en el aire”, declara el experto.

Natalia Zubarevich, profesora de la Universidad Estatal de Moscú, opina que las familias con hijos y los pensionistas son los que más sufrirán a causa de la crisis. “Ya antes de la crisis, el nivel más alto de pobreza de Rusia se encontraba entre las familias con hijos, y en la actual situación la situación social de este sector de la población empeorará considerablemente”.

Otro grupo vulnerable son los pensionistas. “En su umbral de la pobreza no se contempla el precio de las medicinas, que inevitablemente subirá, ya que la mayor parte de este tipo de productos es de importación”, señala Zubarevich.

Protestas o apatía

Ambos expertos opinan que esta crisis no se parece a la crisis de los años 2008-2009 y afirman que será más grave y duradera.

Sin embargo, los expertos por ahora no son capaces de establecer la probabilidad de que el inconformismo de los rusos pase del espacio virtual a las calles.

“Por ahora no queda claro si el estado de ánimo de los rusos se convertirá en una ola de opiniones negativas sobre el gobierno o en una protesta pasiva y una apatía asociadas a una decepción con las propias capacidades”, comenta Vinográdov. En su opinión, es posible que la población decida volcarse con el gobierno como medio de protección contra los problemas económicos.

Zubarevich considera que para los habitantes de las grandes ciudades será psicológicamente más difícil vivir esta situación. “La gente de los pueblos y de las pequeñas ciudades sobrevive gracias a la tierra, por lo que sembrarán más alimentos. Este sector no tendrá que cambiar su tipo de vida”. Pero los habitantes de las grandes ciudades, “acostumbrados a irse de vacaciones y a comprar automóviles” se verán obligados a cambiar su estilo de vida.

De todos modos, Zubarevich no espera que vayan a producirse disturbios en las ciudades: “En ellas la gente, por lo general, busca individualmente estrategias para superar sus propios problemas, no tiende a cohesionarse como los habitantes de las ciudades industriales”.

Lea más: ¿Por qué los rusos no protestan por la caída del rublo?>>>

Todos los derechos reservados por Rossíiskaia Gazeta.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies