¿Cómo puede influir Rusia en los precios del petróleo?

La baja cotización del barril afecta a la economía del país. Fuente: TASS / Valery Matytsin

La baja cotización del barril afecta a la economía del país. Fuente: TASS / Valery Matytsin

En vísperas de la próxima sesión de la OPEP, el gobierno ruso piensa en reducir la extracción de petróleo.

Los precios del petróleo están cayendo en todo el mundo desde mediados de año. La cotización de las principales marcas (la estadounidense WTI y Brent, que se extrae principalmente en el Mar del Norte) ha pasado de oscilar entre los 105-110 dólares a caer por debajo de los 80 dólares por barril, algo que no sucedía desde 2010. Esta reducción de los precios en un 30% podría implicar unas pérdidas entre 90.000 y  100.000 millones de dólares a la economía rusa, según declaraciones del ministro de Finanzas Antón Siluánov, el 24 de noviembre.

De modo que no es de extrañar que el Gobierno ruso trate de encontrar el modo de apoyar la cotización del petróleo. Una de las medidas posibles es la reducción de la producción, que fue propuesta por el ministro de Energía, Alexander Novak. Sin embargo, todavía no se ha tomado ninguna decisión al respecto.

“Esta cuestión requiere ser estudiada en profundidad. En nuestro país, elpresupuestodepende en gran medida de los ingresos de la industria petrolera. No tenemos una tecnología como la de Arabia Saudí para reducir o incrementar rápidamente la extracción”, aclara el ministro.

Rusia es uno de los mayores productores de petróleo del mundo. Los volúmenes diarios de extracción son comparables únicamente a los Arabia Saudí y Estados Unidos. En 2013, el país árabe extrajo 11,5 millones de barriles de petróleo diarios, Rusia 10,8 millones y Estados Unidos 10 millones. El volumen de extracción del resto de países es considerablemente menor, del orden de 3,1-4,2 millones.

Sin embargo, a diferencia de Arabia Saudí, Rusia no forma parte de ningún grupo de productores. El país árabe es un importante miembro de la OPEP junto con otros 11 países (Venezuela, Ecuador, Irán, Irak, entre otros). Esta organización extrae el 43% del volumen mundial y además pacta determinadas acciones que influyen en los precios: cuando necesitan subirlos reducen la oferta y viceversa. Rusia, por su parte, extrae tres veces menos que los países de la OPEP juntos.

“En el juego contra Arabia Saudí, que no desea reducir la extracción, los rusos no tienen ninguna opción de ganar en solitario”, señala el experto del Instituto de Estrategia Energética, Nikolái Isain.

Hay que señalar que el país eslavo extrae el máximo volumen que le permiten sus capacidades técnicas, mientras que Arabia Saudí cuenta con unas instalaciones que le permiten incrementar la extracción en tres millones de barriles al día, como mínimo.

Para poder influir en los precios mundiales del petróleo, Rusia debería reducir la extracción en un mínimo de cuatro millones de barriles al día, es decir, en más de una tercera parte.

Según opina Valeri Poljovski de Forex Club,“esta decisión provocaría, en teoría, un crecimiento de 15-20 dólares por barril”, lo que lo situaría en los 100 dólares, es decir, el precio establecido por el Gobierno ruso para hacer el presupuesto del 2015.

No obstante, esta medida tiene contrapartidas importantes. Se reducirían considerablemente los ingresos de las compañías petroleras del país y, por lo tanto, la recaudación en el erario público.

Además, se arriesga a perder sus mercados de venta tradicionales, ya que perdería su estatus de proveedor fiable en un mercado basado en contratos a largo plazo. “La salida de Rusia del mercado sería muy bien recibida por Irán, Arabia Saudí y otros productores. En este caso, los precios subirían y podrían incrementar los volúmenes de extracción a estos altos precios”, comenta Poljovski.

¿Cómo hacer frente a la OPEP?

Según señalan los expertos del periódico Vzgliad, Moscú debe unirse a otros países productores de petróleo.

Lo más sencillo es unirse en el marco de los países de la CEI (los antiguos miembros de la URSS). Sin embargo, el volumen de extracción de todas las antiguas repúblicas soviéticas, excepto Rusia, supone un cuarto de la extracción rusa, por lo que esta asociación no tendría demasiada influencia en el mercado mundial, según opina Nikolái Isain.

Por otro lado, ya se ha intentado crear una alternativa a la OPEP. Se trata de la Organización de Cooperación de Shanghái, en la que figuran Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán, Uzbekistán y la República Popular China, aunque sus volúmenes de extracción siguen sin poder hacer sombra a los de la OPEP.

Para poder comenzar a influir en los precios mundiales del petróleo Rusia deberá, o bien estrechar las relaciones con la OPEP y entrar en ella, o aprovechar de forma oportuna los elementos de discordia en esta organización. Algunos miembros como Irán, Irak, Nigeria, Venezuela y Ecuador, se han pronunciado a favor de un aumento de la extracción lo antes posible, mientras que los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait se muestran en contra y la postura del más influyente, Arabia Saudí, no es por ahora del todo clara. Será interesante ver el desarrollo de la próxima sesión de la OPEP, que tendrá lugar en Viena el 27 de noviembre.

“Según información no oficial, Rusia y Arabia Saudí están llevando a cabo unas negociaciones que prevén acciones conjuntas dirigidas a la subida de los precios del petróleo”, comenta Alexéi Kokin, analista de Uralsib.

Al mismo tiempo, el ministro de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov ha señalado que tanto Rusia como Arabia Saudí consideran que la fijación de precios debe ser producto de las acciones del mercado.

“Tanto nosotros como nuestros socios saudíes estamos en contra de que el mercado fluctúe como resultado de acciones motivadas políticamente”, declaraba el ministro a la prensa tras unas negociaciones con el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, Saud Al Faisal, el pasado 21 de noviembre.

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Artículo basado en materiales de Vzgliad y Gazeta.ru.

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