Moscú promoverá el crecimiento económico en la cumbre del G20

La reunión tendrá lugar en Australia este fin de semana. Fuente: Getty Images / Fotobank

La reunión tendrá lugar en Australia este fin de semana. Fuente: Getty Images / Fotobank

Durante la próxima cumbre del G20 en Australia se discutirán temas de gran importancia para Rusia: la cooperación en el ámbito del comercio y el crecimiento económico basado en inversión en infraestructura. La crisis en Ucrania no figura en el orden del día, aunque seguramente se tocará en los pasillos.

Desde el año pasado, en el que Rusia asumió la presidencia del G20, el mundo ha cambiado radicalmente.

En 2014 la Cumbre de Líderes se celebrará en Brisbane el 15 y 16 de noviembre en el Centro de Congresos y Exposiciones de Brisbane.  Será la reunión de líderes mundiales más importante que haya organizado Australia.

La agenda de Australia para el G20 en 2014 se concentra en fomentar un crecimiento económico más sólido mediante la obtención de mejores resultados en comercio y empleo y el aumento de la capacidad de la economía mundial de resistir shocks futuros.

En septiembre de 2013, cuando los líderes de los principales países del mundo se reunieron en San Petersburgo, no se podía ni siquiera imaginar que alguno de ellos pondría en duda la membresía de la Federación de Rusia en el club. Y esto ya ha sucedido.

El país que preside actualmente el G20, Australia, que ocupa una postura irreconciliable respecto a Ucrania, propuso expulsar a Rusia de la cumbre de este año, aunque no recibió el apoyo suficiente.

Aunque Moscú recibirá una reprimenda por parte de Canberra. El primer ministro australiano, Tony Abbott, declaró a principios de noviembre que planeaba “enfrentarse” al presidente Vladímir Putin para tratar el tema de la catástrofe del Boeing malasio que tuvo lugar en verano de este año cerca de Donetsk. Este tema ya se trató en una breve reunión de los líderes de Rusia y Australia en los pasillos de la cumbre de APEC.

Según informaba anteriormente a la prensa una fuente cercana al gobierno de la Comisión Europea, el tema ucraniano no figura en la agenda oficial de la próxima cumbre, aunque apenas se logrará evitarlo en las conversaciones.

El servicio de prensa del presidente ucraniano, Petró Poroshenko, declaró que durante una conversación telefónica con la canciller de Alemania, Angela Merkel, esta declaró que la situación en Ucrania será una de las principales cuestiones a debatir durante la cumbre en Brisbane. Es más, según escribe RIA Novosti, la representante del gobierno de Alemania Christiane Wirtz no descarta que Angela Merkel y el presidente de Rusia puedan celebrar un encuentro bilateral durante la cumbre.

Además, David Cameron, primer ministro del Reino Unido, también ha expresado su intención de tener una dura charla con Vladímir Putin respecto al conflicto ucraniano. 

La agenda económica no desaparece

Sin embargo, a pesar de lo agudos que puedan resultar los problemas políticos que preocupan a los líderes de estos países, el G20 seguirá dedicándose mayoritariamente a los problemas económicos globales.

Según informa a la prensa Yuri Ushakov, asistente del presidente ruso, uno de los temas principales de la cumbre será la posibilidad de acelerar el crecimiento de la economía mundial mediante la inversión en infraestructura. Para el director académicos del Instituto Gaidar, Serguéi Drobyshevski, esta cuestión se corresponde perfectamente con los intereses de Moscú. “Un tema de especial importancia en el orden del día de la cumbre será la retirada de las barreras comerciales existentes entre los países y la incorporación en el comercio de las economías emergentes”, señala el experto.

Para Rusia, como para el resto de países emergentes, lo importante no es solamente el intercambio comercial con otros estados, sino también la cooperación en la producción de nuevos productos. Según Ushakov, el encuentro de trabajo entre los líderes para tratar sobre comercio se celebrará el primer día de la cumbre, el 15 de noviembre.

“Para Rusia, la presencia en el G20 es un método de impulsar sus relaciones con otros países en el ámbito del comercio y la inversión. Esto es además una oportunidad para aproximarse a los países de Asia Oriental. En la cumbre Rusia puede mostrar su visión de la evolución del mundo de la economía.

En la cumbre de APEC Vladímir Putin declaró que el incremento de la cantidad de acuerdos regionales provoca contradicciones que podrían destruir la unidad de los procesos integradores. “Seguramente, el presidente ruso defenderá esta postura también en el G20, insistiendo en la necesidad de llevar a cabo acciones conjuntas a escala global”, comenta Yaroslav Lisovolik, director del departamento analítico de Deutsche Bank Rusia.

Otra cuestión del orden del día será el suministro energético, el aumento de la transparencia en estos mercados. Según Lisovolik, en este ámbito la contribución de Rusia puede ser muy importante.

Transparencia es precisamente lo que los países del G20 planean conseguir en el ámbito fiscal. Durante la cumbre anterior se aprobó una iniciativa para combatir la erosión de la base imponible. La primera parte del plan contra las sociedades opacas mediante la modernización de los acuerdos para evitar la doble imposición e incrementar el intercambio de información sobre contribuyentes, que fue presentada por la OCDE en el marco de esta iniciativa, fue aprobada por los ministros de finanzas del G20 durante un encuentro en Cairns (Australia) el pasado mes de septiembre. Se espera que el tema de la lucha contra la evasión fiscal y este plan también se discutan en Brisbane.

Para Rusia, la lucha contra la evasión de impuestos es una cuestión enormemente importante. En opinión de los expertos entrevistados por Rossiyskaya Gazeta y Kommersant, Rusia necesita reformar su legislación, que por ahora no permite erradicar ni siquiera los sistemas opacos de evasión de impuestos más simples. El Ministerio de Finanzas de la Federación Rusa ha desarrollado un estricto proyecto de ley sobre la lucha contra las sociedades opacas que ya ha sido aprobado por la Duma Estatal en primera lectura y que se espera que entre en vigor el 1 de enero de 2015. De este modo, las medidas propuestas por la OCDE serán aplicables en Rusia dentro de unos años.

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