Rosneft y Gazprom superan a Google y Apple en transparencia corporativa

Transparency International publica un ranking global sobre empresas. Fuente: Ria Novosti / Grigori Sisóev

Transparency International publica un ranking global sobre empresas. Fuente: Ria Novosti / Grigori Sisóev

La petrolera y el gigante del gas, ambas propiedad del Estado ruso, han ganado posiciones en el ranking de Transparency International. Según los datos superan a empresas como Google y Apple en transparencia corporativa.

En un informe presentado por la organización internacional Transparency International, Rosneft y Gazprom, las empresas estatales rusas de petróleo y gas, se han posicionado por encima de las gigantes estadounidenses Google y Apple. Tras el estudio de 124 empresas transancionales, el primer puesto es para la italiana Eni (7,3 puntos), seguida por Vodafone UK (6,7 puntos) y Statoil Noruega (6,6 puntos).

Entre las empresas rusas que se analizaron, el mejor puesto resultó ser para Rosneft (en el 46º, con 4,2 puntos). En este ranking, la mayor petrolera rusa ha sido mejor que su principal socio, la americana ExxonMobil.

Más abajo en la clasificación encontramos a Gazprom, con 3.5 puntos (en el 78º puesto), mientras que la compañía de banca personal rusa Sberbank, la mayor del país, se encuentra casi al final del listado (con 1,5 puntos). Asimismo, las empresas rusas han resultado más transparentes que las dos corporaciones líderes en tecnología a nivel mundial, Apple (2,7 puntos) y Google (2,2 puntos).

“Al contrario de lo que el público esperaba, Google y Apple consistentemente ocupan puestos más cerca del final del listado”, comenta Ilyá Balakirev, analista jefe en la inversora UFS IC. A su vez, según los expertos, en los últimos años la transparencia corporativa de las empresas rusas, incluyendo las empresas públicas, ha aumentado. “Es el resultado de un gran esfuerzo para mejorar la gerencia corporativa y desarrollar relaciones, y tiene como telón de fondo una mejoría general en la gerencia corporativa”, dice el jefe de investigación de la inversora IK Russ-Invest, Dmitri Bedenkov.

En concreto, añade, las empresas han adoptado más ampliamente la costumbre de llevar a cabo presentaciones y teleconferencias al final de los períodos de informe. “De los criterios que no se utilizaron directamente a la hora de compilar las calificaciones, se podría mencionar la mejora de las prácticas de dividendos por parte de las empresas públicas rusas, que cada vez más reflejan los objetivos estratégicos a largo plazo en las relaciones con los accionistas”, añade Bedenkov.

Aunque las compañías rusas han progresado considerablemente en cuestión de transparencia, Balakirev señala que la divulgación sigue siendo más bien unilateral, pues las corporaciones están dispuestas a desvelar sus ingresos pero se niegan a compartir información sobre costes.

“Esto tiene un impacto negativo en la manera en la que el mercado percibe las empresas, y Gazprom es un claro ejemplo. Parece que genera enormes flujos de capital, pero su estructura de costes no siempre es lo bastante transparente, lo que hace prácticamente imposible seguir la inversión de capital, desde el punto de vista de la eficiencia”, explica Balakirev. Por ejemplo: la estimación de costes del proyecto South Stream, que prevé la construcción de un gasoducto desde Rusia hasta Europa a través del Mar Negro, se incrementó en un 50% en septiembre de 2014.

Metodología de la clasificación

La clasificación de Transparency International se basa en tres grupos de criterios, que incluyen prácticas contra la corrupción, divulgación de holdings empresariales y operaciones financieras en el extranjero. Al final, la clasificación evalúa la información corporativa en tres áreas: transparencia de la estructura organizativa, información sobre programas anti-corrupción y comunicación detallada a escala nacional.

“Por norma, las empresas rusas puntuan alto en términos de transparencia de estructura organizativa, nada mal en términos de comunicación detallada, aunque mucho peor en términos de actividades contra la corrpución. Mientras que, en el caso de las gigantes de las TIC, es diferente: poseen una estructura menos clara y a menudo no consiguen proporcionar un desglose de los costes por países”, explica Ília Balakirev.

Como ya se podía esperar, los puestos al final del listado los ocupan algunos bancos nacionales chinos: el Banco de China, el Banco de Comunicaciones y el Banco Agrícola, así como la empresa japonesa Honda Motor.

En general, según Transparency International, unas tres cuartas partes de las empresas estudiadas no revelan los impuestos pagados en el exterior y casi la mitad de ellas no publica ninguna información sobre beneficios en el extranjero.

En concreto, ninguna de las principales empresas de altas tecnologías del mundo, incluyendo Amazon, Apple, Google o IBM, reveló el listado completo de países donde opera ni las cifras financieras de sus operaciones en tales jurisdicciones. Por ejemplo, en septiembre de 2014, Hewlett-Packard se reconoció culpable de sobornos en Rusia, Polonia y México, y acordó pagar 108 millones de dólares a las autoridades norteamericanas para que se cerrara el caso.

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