La economía rusa afectada por la caída de los precios del petróleo

Suben las tasas de interés bancarias. Fuente: AFP / East News

Suben las tasas de interés bancarias. Fuente: AFP / East News

La nueva caída récord de los precios del petróleo afecta al presupuesto de la Federación de Rusia. La situación puede salvarse únicamente mediante una drástica devaluación del rublo. Los expertos opinan que en caso de que la situación se desarrolle negativamente, la divisa rusa continuará cayendo. La población, que ya ha comenzado a sacar su dinero de los bancos, será la principal afectada por las consecuencias de esta situación.

Los precios del petróleo siguen a la baja: el 16 de octubre el oro negro de la marca Brent, al que está vinculado el coste del petróleo de exportación ruso Urals, cayó en los mercados internacionales por debajo de los 83 dólares por barril. De este modo, durante los últimos tres meses la caída asciende al 24% desde los 108,77 dólares por barril. Se trata de la mayor caída desde la crisis de 2008, cuando el petróleo alcanzó la cifra récord de 38,4 dólares por barril.

En esta ocasión, según distintas valoraciones de los expertos, la cotización mínima puede alcanzar los 80-72 dólares.

El socio de la compañía consultora RusEnergy Mijaíl Krutijin asegura que, si el Estado reduce los impuestos a la extracción de minerales, las compañías petroleras podrán obtener beneficios incluso con unos precios bajos del petróleo. Al mismo tiempo, el experto considera que no hay una probabilidad demasiado alta de que los precios caigan por debajo de los 80 dólares.

En estas nuevas circunstancias del mercado, la extracción de petróleo se reducirá, aseguran los petroleros rusos. “Se esperaba que la reducción de la extracción del petróleo en Rusia, según nuestros cálculos, iba a llegar en 2016. Sin embargo, estamos siguiendo de cerca la situación de nuestros socios y prevemos una reducción de la extracción ya en 2015”, declaraba Leonid Fedún, vicepresidente de Lukoil, en agosto de este año.

En total, según los pronósticos de Krutijin, durante los próximos diez años los volúmenes de extracción del petróleo ruso se reducirán en un 15-20%.

La caída del rublo

Cabe señalar que en la planificación del presupuesto  para el año que viene el gobierno no esperaba de ningún modo una caída semejante de los precios del petróleo. En los ingresos del presupuesto para el año 2015 se prevé un precio de 96 dólares por barril.

La devaluación del rublo podrá compensar en parte la caída de los precios del petróleo. En total, desde inicios de año el tipo de cambio del rublo respecto al dólar ha caído en más de un 20% y en un 11% respecto al euro.

“El debilitamiento del rublo favorece al presupuesto, ya que la principal fuente de sus ingresos (un 52-55% según distintas estimaciones) es la exportación”, recuerda el director ejecutivo del grupo de compañías Alor, Seguéi Jestanov.

La ganancia en divisas crece, lo cual mejora la rentabilidad de los exportadores y el equilibrio del presupuesto. “Como resultado, se observa un superávit: los ingresos del presupuesto superan los gastos”, opina el director de Alor.

Las palabras del ministro de finanzas, Antón Siluánov, confirman esta opinión. Según sus cálculos, “la reducción de los precios del petróleo en un dólar por barril provocará la reducción de los ingresos del presupuesto en 70.000 millones de rublos (1.700 millones de dólares), mientras que la caída del tipo de cambio del rublo en 1 rublo llevará a una subida de los beneficios de 180.000-200.000 millones de rublos (4.400-4.900 millones de dólares)”.

Si bien la devaluación del rublo beneficia al Estado, no sucede lo mismo con la población. Según los expertos, cerca de un 30-40% del carrito de la compra está compuesto por productos de importación (tanto producidos en el extranjero como en Rusia con la utilización de maquinaria extranjera).

“Un 20% de caída del tipo de cambio del rublo (respecto al dólar) lleva a un encarecimiento de los alimentos del 30%”, aclara Jestanov. Además, cuanto menor es el nivel de ingresos, mayores son los gastos que corresponden a la alimentación: de este modo, la caída de la divisa nacional afecta ante todo a los más pobres.

La reacción de la población

En respuesta a la caída de la divisa nacional, los rusos han comenzado a retirar su dinero de los bancos. De este modo, en marzo de 2014 se registró la primera salida de recursos de la población (los bancos perdieron un 2% de sus depósitos, que se redujeron de los 16,91 billones de hasta 16,56 billones de rublos).

Los depósitos de la población, en un contexto en el que las sanciones han prohibido a los bancos obtener créditos en los mercados internacionales, se han convertido en una importante fuente de liquidez. Para contener la salida masiva de estos recursos, en octubre los bancos rusos comenzaron a subir las tasas de interés de los depósitos, especialmente los de divisa extranjera, en una media del 0,6 al 1,4%.

Los expertos, por su parte, por ahora no ven signos de pánico en el sector bancario. “Los depósitos son por ahora la única herramienta financiera de la que disponen los rusos, por lo que hay razones para habar de una retirada masiva de depósitos”, asegura Alexander Baránov, director general adjunto de Pallada Asset Management. 

Posibles escenarios para el futuro

-Positivo:

“El petróleo dará un salto como el de mediados de 2012 y volverá a su gama de precios habitual, entre los 95 y los 120 dólares por barril”, comenta Alexander Baránov (en 2012 el petróleo cayó drásticamente de los 130-100 dólares por barril hasta los 100-90 dólares, y más tarde volvió a su franja habitual).

El rublo volverá a la marca de 35-38 rublos por dólar. Según Jestanov, si se consigue anular las sanciones, el pago de la deuda externa se reducirá y el comercio con los países que han roto sus relaciones con la Federación Rusa crecerá. Esto aportará un crecimiento económico del 2 al 4%.

Negativo:

“El petróleo baja otros 10 dólares y cae por debajo de los 75 dólares por barril, a lo que seguirá la devaluación del rublo”, explica Aleksander Baránov. De este modo, según el experto, el presupuesto podría dejar de ganar unos 700.000 rublos. Y para compensar esta pérdida, será necesaria una futura devaluación del rublo en uno 8-9%, según explica Baránov. Otra opción para equilibrar el presupuesto es reducir los gastos. Según Jestanov, si el precio del petróleo continúa bajando, los recursos del presupuesto serán insuficientes y el gobierno se verá obligado a reducir el personal de funcionarios, recortar las pensiones y, en última instancia, imprimir moneda.

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