Rusia aumenta los gastos en armamento

Fuente: Ria Novosti / Serguéi Mámontov

Fuente: Ria Novosti / Serguéi Mámontov

El año que viene los gastos del presupuesto ruso destinados a la industria militar crecerán en un 33% y su proporción en el presupuesto alcanzará el 21,2%. Según el Ministerio de Industria, los contratos públicos para proyectos de defensa han garantizado el crecimiento de la industria para la primera mitad del año y en el futuro una parte de las empresas militares modernizadas podría privatizarse.

En 2015 los gastos del presupuesto ruso destinados a la industria militar crecerán en un 33% hasta los 3,287 billones de rublos (82.700 millones de dólares). De este modo, la proporción de estos gastos en el presupuesto se incrementará del 17,7% al 21,2%.

Esto se deduce de los materiales adjuntos al proyecto de ley sobre el presupuesto federal para los años 2015-2017 que a finales de septiembre introdujo el gobierno en la Duma Estatal (la cámara baja del parlamento ruso), informa el periódico Kommersant. Según declaraba anteriormente el presidente Vladímir Putin en el foro “Russia Calling”, de estos fondos, cerca de 3 billones de rublos (75.500 millones de dólares) estarán destinados a la modernización de las empresas de la industria militar, algunas de las cuales serán privatizadas. De hecho, las empresas militares ya están fabricando hasta un 25% de producción de uso civil, añadía Putin.

Un gasto que va en aumento

“La proporción real de los costes en la industria militar nacional crece constantemente. Si en 2011 a estos fines se destinó una parte del presupuesto equivalente al 2,8% del PIB, en 2016 este índice crecerá hasta el 3,8% del PIB”, comenta el director del Centro de Investigación de Reformas Regionales de la Academia Rusa de Economía Nacional y Administración Pública, Alexander Deriuguin.

En comparación, en Estados Unidos se destina un 4,4% del PIB a la industria militar y en Gran Bretaña un 2,5%. Sin embargo, en los años 90 Gran Bretaña también destinó cerca de un 4% del PIB a estos fines, y en los años 50 este índice alcanzó el 8,8%.

“En Rusia los gastos para fines militares no superan el 5% del PIB, es decir, prácticamente ocupan el mismo porcentaje que en Estados Unidos, mientras que en términos absolutos el líder indiscutible es el país norteamericano con cerca de 600.000 millones de dólares sólo en 2013, una cifra que supera el programa de la modernización de la industria militar rusa, que tendrá 10 años de duración. De este modo, puede decirse que Rusia se mantiene en el marco de las tendencias mundiales”, comenta Antón Soroko, analista del consorcio de inversión FINAM.

Según Alexander Deriuguin, el incremento de los gastos en la industria militar en Rusia tiene lugar en el contexto de un programa a gran escala para la modernización del sector estimado en 20 billones de rublos (503.000 millones de dólares). En su momento, el ministro de Finanzas Alexéi Kudrin discrepó con el plan por lo que acabó abandonando su puesto.

Según declaró Vladímir Putin en una intervención el 2 de octubre durante el foro “Russia Calling”, algunas empresas de la industria militar o parte de sus activos podrían privatizarse.

“Esto creará unas condiciones más beneficiosas para el desarrollo. Próximamente el Estado invertirá en el complejo industrial militar una importante cantidad de recursos”, declaraba Putin. Es más, según el jefe del Estado, “a día de hoy un 25% del volumen total de la producción [de la industria militar rusa] es de uso civil”. Entre los ejemplos más conocidos de ello figura la compañía Sukhoi Civil Aircraft, que fabrica los aviones de medio alcance Sukhoi Superjet 100 y forma parte del consorcio Sukhoi, conocido en primer lugar por sus cazas militares.

Perspectivas ambiguas

Sin embargo, existen opiniones muy dispares sobre el aumento de los gastos en la industria militar.

“El presupuesto federal presenta un déficit debido a la drástica subida de los gastos en industria militar. A nivel regional se reducirán los costes de inversión”, opina Deriuguin. Según este, se han llevado a cabo numerosas investigaciones sobre hasta qué punto los gastos en defensa incrementan el PIB y se ha llegado a la conclusión de que ello no ejerce ninguna influencia positiva sobre la economía.

“Desde el punto de vista de la inversión a largo plazo, es necesario invertir en educación y sanidad”, comenta el experto. Según Antón Soroko, “ahora el incremento de los gastos en el complejo industrial militar coincide con la reducción de los costes en los ámbitos sociales del presupuesto, algo que resulta francamente desconcertante”.

En el Gobierno ruso, en cambio, tienen otra opinión. Según el Ministerio de Industria, gracias al sector militar se ha producido un crecimiento de la industria durante el primer trimestre del año. En particular, de enero a agosto de 2014 “la construcción de barcos y naves aéreas y espaciales, entre otros medios de transporte”, ha crecido en un 26,9%. De este segmento de la industria forma parte también la construcción de vagones ferroviarios, aviones, helicópteros, submarinos, etc., es decir, la mayor parte del transporte que compra el Estado y las compañías estatales, incluida la técnica militar.

Como resultado, tras el primer semestre el crecimiento de la producción industrial en Rusia ascendía a un 1,5% en comparación con el periodo análogo de 2013, aunque el PIB ha crecido la mitad: en un 0,8%.

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