La economía rusa se resiente

El Ministerio de Desarrollo Económico empeora los pronósticos. Fuente: Shutterstock

El Ministerio de Desarrollo Económico empeora los pronósticos. Fuente: Shutterstock

Los pronósticos del Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia para los años 2015-2017 han empeorado significativamente. Se especula con la reducción de la extracción de hidrocarburos y con la caída de los precios del petróleo. Además, según los expertos, este mismo otoño las previsiones podrían pasar a ser positivas, aunque todo depende del futuro desarrollo de la situación en Ucrania.

Los pronósticos del Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia para los años 2015-2017 han empeorado drásticamente. Según el ministerio, el PIB del país crecerá en 2015 en un 1%, en lugar del planeado 2%, y la inflación ascenderá a un 6,5% en lugar de un 5,5%.

Es más, los analistas del ministerio creen que habrá una reducción de la exportación de petróleo, derivados del petróleo y de gas. Si en 2013 el suministro de estos productos a los países extranjeros ascendió a 323.400 millones de dólares y en 2014 a 313.560 millones, en 2015 caerá hasta los 292.500 millones de dólares.

Además, el ministerio opina que el precio del petróleo alcanzará los 90-95 dólares por barril y se estabilizará en esta marca.

“Realmente, es un pronóstico bastante pesimista. Es difícil imaginarse una situación peor sin tener en cuenta causas globales de fuerza mayor”, comenta el socio gestor de FinExpertiza, Agván Mikaelián. Según su opinión, estas previsiones se han redactado partiendo de la alta dependencia del petróleo que existe en la economía y en ellas se indica que próximamente no se dará ningún cambio en esta estructura.

“Si esto es así, el nivel de pesimismo está justificado”, comenta el experto. En particular, según señala Mikaelián, los autores del pronóstico del ministerio se basan en que no habrá un crecimiento real de los ingresos. Es más, en los parámetros clave de sus estimaciones, algunos analistas se muestran incluso más conservadores. “Por ejemplo, en cuanto a los pronósticos de los precios del petróleo, en el caso de que los tipos de interés del Sistema de Reserva Federal comiencen a subir el año que viene, durante los años 2016 y 2017 el precio del petróleo de marca Brent podría caer hasta su nivel de hace cuatro años, unos 80-95 dólares por barril”, opina Dmitri Bedenkov, director de la sección analítica de Russ-Invest.

Según el analista del consorcio de inversión Finam, Antón Soroko, el Ministerio había solicitado esta previsión hace tiempo, aunque el detonante ha sido la caída de los precios hasta sus mínimos anuales.

No obstante, según señala el experto, la reducción de los precios del petróleo en unos cuantos dólares estadounidenses no debería provocar cambios importantes en el presupuesto.

“El presupuesto para los próximos años se ha establecido partiendo de unos pronósticos de los precios del petróleo bastante conservadores y, en este contexto, por ahora no hay necesidad de revisar ningún indicador”, señala el experto. “No estoy de acuerdo con la fuerte caída prevista en las ventas al por menor debido a la reducción de la importación. Creo que encontraremos sustitutos y que, si bien se da una caída, no será demasiado seria”, opina Agván Mikaelián

La dinámica para el futuro

Según indica Dmitri Bedenkov, ahora es muy difícil hacer pronósticos a largo plazo respecto a la dinámica de los indicadores económicos clave por distintas razones. “El Sistema de Reserva Federal de Estados Unidos tiene dudas respecto a los plazos del comienzo del endurecimiento de su política monetaria”, señala el experto.

Según este, el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos llevará inevitablemente a un debilitamiento de los precios en los mercados de materias primas, un factor muy importante para el crecimiento económico en Rusia. “Hay que tener en cuenta que el equilibrio de fuerzas y disposiciones puede cambiar, basta con la voluntad política de las partes implicadas”, señala Alexéi Kozlov, analista principal de UFS IC. Según el experto, la principal medida que permitiría evitar una influencia negativa de la crisis de la economía mundial en Rusia “es la reducción de la dependencia que tiene Rusia de las materias primas, para lo cual es necesario crear una economía autosuficiente y equilibrada”.

Sin embargo, según señala Dmitri Bedenkov, la situación en Ucrania es el principal factor desestabilizador de la economía. “Es difícil hablar de las futuras perspectivas de las sanciones mutuas entre Rusia y los países occidentales, así como del nivel de las relaciones bilaterales. Esto también podría ejercer una gran influencia en los pronósticos para los indicadores clave del desarrollo económico”, comenta el experto.

Para el presidente del Centro de Comunicaciones Estratégicas, Dmitri Abzálov, el empeoramiento de la situación económica no provocará ninguna dimisión en los cargos del gobierno. “Las decisiones relacionadas con el personal en Rusia se toman a finales de año, dudo que antes de ello dimita alguno de los miembros del gobierno, incluyendo al primer ministro Dmitri Medvédev. Lo más probable es que no haya ningún cambio hasta la víspera de las elecciones parlamentarias que se celebran en 2016”, declara el experto.

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