Las sanciones de la UE contra Rusia harán subir los precios del petróleo

Persisten las dificultades para consensuar medidas punitivas. Fuente: AP

Persisten las dificultades para consensuar medidas punitivas. Fuente: AP

Los líderes europeos no han conseguido una postura unificada respecto a las nuevas sanciones contra Rusia, aunque están dispuestos a prohibir la compra de bonos rusos y la exportación de tecnologías. Según cálculos de los expertos, estas severas sanciones sectoriales no sólo dañarán la economía rusa, sino también la economía mundial en general, por lo que su introducción se hace más improbable.

Distintas opciones

El 24 de julio, en un encuentro en Bruselas para debatir la introducción de nuevas sanciones contra Rusia, los representantes de la Unión Europea no lograron ponerse de acuerdo. Dos días antes, los ministerios de Asuntos Exteriores de los países de la UE solicitaron a la Comisión Europea propuestas para nuevas medidas restrictivas contra Rusia.

Según el periódico Financial Times, una de las opciones propuestas por la Comisión Europea prevé la prohibición a la inversión en acciones y deuda de los bancos rusos en los que el gobierno tenga una participación de más de 50%. Según Cbonds, en la actualidad el mayor banco ruso, Sberbank, posee eurobonos pendientes en distintas divisas por un importe total de unos 16.000 millones de dólares y otro importante banco estatal, VTB, por un valor de 18.000 millones de dólares.

Además, la Comisión propuso prohibir la exportación a Rusia de altas tecnologías necesarias para la investigación geológica y para la extracción en las zonas más difíciles. Sin embargo, no se llegó a tomar ninguna decisión. Según Bloomberg, las nuevas sanciones podrían aprobarse antes de finales de julio.

“Lo más probable es que se amplíen algunas sanciones concretas contra altos funcionarios y empresarios rusos, se interrumpa la colaboración industrial militar y que se cierren los canales de financiación de las compañías y entidades de crédito rusas en los países de la UE”, comenta Antón Soroko, analista del consorcio de inversión FINAM. Además, según el experto, la restricción más anunciada por los políticos occidentales es la prohibición de la venta de maquinaria y tecnologías modernas necesarias para el sector energético.

“Las sanciones más dolorosas para la economía rusa serán aquellas que afecten a sectores concretos, como las que introdujo anteriormente Estados Unidos”, -comenta el analista Vasili Ujarski. Según este, en se trata en primer lugar del sector financiero y petrolero, que son los sectores más vulnerables a pesar de su volumen y juegan papeles clave en la economía de la Federación Rusa. Por ejemplo, el cierre del acceso a las compañías y mercados de deuda de la eurozona será un golpe muy doloroso, sobre todo teniendo en cuenta que Estados Unidos ya bloqueó el acceso a sus recursos, advierte el experto.

En este contexto, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo ya se ha negado a financiar nuevos proyectos en Rusia. “En 2013 el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo invirtió 2.500 millones de dólares en proyectos rusos”, - comenta Vasili Ujarski, añadiendo que para el propio banco esta decisión de dejar de invertir en Rusia será igualmente dolorosa, ya que este año la proporción de la inversión en proyectos rusos asciende a un 19% de todo el volumen de inversión de esta organización. Entre los últimos proyectos del banco en Rusia se encuentra la financiación de maquinaria agrícola John Deere, así como la renovación de los sistemas energéticos y los sistemas de suministro de agua en las regiones rusas.

La peor de las opciones

Según una investigación de la compañía británica de análisis económico Oxford Economics publicada por el periódico ruso de negocios RBC-Daily, las sanciones sectoriales no sólo dañarán a la economía rusa, sino también a la economía mundial. En particular, los analistas de la compañía aseguran que en caso de que se introduzcan las sanciones más severas contra Rusia, incluidas las que prevén el embargo al suministro de gas y petróleo, los precios del petróleo subirán por encima de los 200 dólares por barril. En un desarrollo semejante de los acontecimientos, debido al déficit de energía, el PIB en la eurozona a principios de 2015 caerá en un 3,5%, el de Estados Unidos en un 3%, el de Japón en un 2,4%, y el PIB de Rusia en un 10%. En comparación con esto, durante la crisis financiera global de 2009 el PIB ruso se redujo en un 7,8%.

Según los expertos, la probabilidad de que se dé este escenario es muy baja, ya que sus consecuencias podrían resultar catastróficas para todo el mundo. Según señala Egor Dvinianin, analista del grupo de auditoría y consultoría Gradient Alpha, para que los precios suban hasta los 200 dólares por barril es necesario que Rusia deje de suministrar petróleo al mercado europeo.

“Esto es algo poco probable a corto y medio plazo, y la crisis en Ucrania no provocará esta subida de los precios. Se trata seguramente de una reflexión teórica de los analistas de Oxford Economics para ilustrar la alta dependencia que tienen los países desarrollados de Rusia”, - comenta el experto. Según Vasili Ujarski, las sanciones capaces de provocar estos resultados no deben ser severas, sino extremadamente severas. “La probabilidad de un embargo a las energías de la Federación Rusa en los países occidentales es prácticamente nula. Si se diera esta situación, algunos países de la UE que dependen fuertemente del suministro de gas, como Bulgaria, República Checa o Eslovaquia, podrían entrar en una grave crisis económica”, comenta Antón Soroko. Según este, sustituir rápidamente estos suministros es algo imposible, de modo que no sólo sufrirá la economía rusa, sino también la europea. En segundo lugar, esto provocaría una fuerte subida de los precios del petróleo, algo que no interesa a los países industrializados, en primer lugar Estados Unidos y Alemania, asegura el experto.

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