Toma impulso la alternativa al FMI propuesta por los BRICS

Rusia aprueba la creación de un fondo de estabilización. Fuente: Alamy / Legion Media

Rusia aprueba la creación de un fondo de estabilización. Fuente: Alamy / Legion Media

El gobierno ruso ha aprobado el proyecto de creación de un fondo de estabilización de reservas monetarias para Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica de un volumen total de 100.000 millones de dólares. La nueva organización será análoga al Fondo Monetario Internacional y su sede podría establecerse en Rusia.

El gobierno ruso ha firmado un proyecto de acuerdo para la creación de un fondo análogo al FMI en los BRICS. Según este documento, las reservas en dólares de los países permanecerán en los bancos centrales, pero cada uno de los miembros que lo solicite podrá disponer de ellos.

El profesor de la Academia Rusa de Economía Nacional y Administración Pública de la Presidencia de Rusia, Vasili Yakimkin, ha declarado que se planea crear dos subestructuras en el marco de este proyecto.

En primer lugar, un fondo estabilizador de 100.000 millones de dólares, competencia directa del FMI. Para ello, los países de los BRICS aportarán distintas contribuciones: China 41.000 millones de dólares, Rusia, Brasil y la India18.000 millones cada uno, y Sudáfrica 5.000 millones.

En segundo, un nuevo banco de desarrollo con un capital inicial de 50.000 millones de dólares. “Se espera que los acuerdos para la creación de estas nuevas instituciones se firmen en la cumbre de los BRICS en Brasil del próximo 15 de julio. Ambas estructuras iniciarán su actividad en 2015”, comenta Vasili Yakimkin.

Según el experto, todos los miembros de los BRICS desean establecer la sede de estas nuevas organizaciones en sus países. Los estatutos del nuevo fondo han sido redactados por Brasil y Rusia se ha encargado de los acuerdos intergubernamentales.

Según indica Vasili Yakimkin, los créditos del Banco de Desarrollo estarán destinados no tanto a los países de los BRICS, sino a la inversión en distintos proyectos institucionales o de infraestructuras en otros países, por ejemplo, del continente africano.

“Si se concede un crédito a algún país para un programa de desarrollo, por ejemplo en el ámbito de la energía, los países de los BRICS tendrán la oportunidad de suministrar su propia producción o sus propias compañías para la realización de dicho proyecto. Es decir, que este proyecto permitirá a los miembros de los BRICS promover sus intereses en el extranjero, y esto implica el avance a un nuevo nivel político y económico”,  explica el experto.

Por su parte, el nuevo fondo monetario será una “caja de ayuda mutua” que se podrá utilizar en el caso de que algún país de los BRICS se encuentre en problemas financieros.

Rusia, India y Brasil podrán contar con préstamos equivalentes a su participación en el fondo, mientras que China únicamente podrá aspirar a recibir la mitad de su contribución en calidad de préstamo.

“Este proyecto reducirá visiblemente la futura volatilidad de los mercados de divisas de los países emergentes, que hace unos meses sufrieron una grave caída y a los que el FMI se negó a ayudar”, comenta Vasili Yakimkin. Esta caída de las divisas de los BRICS comenzó en verano de 2013, cuando el real brasileño y el rublo ruso cayeron a su nivel más bajo en cuatro años respecto al dólar, y la rupia india cayó hasta su mínimo histórico.

Según Yakimkin, Rusia, Brasil e India han obtenido garantías de las reservas chinas, algo que también apoyará las divisas nacionales de estos países y reducirá las futuras tasas de interés de los préstamos de los mercados de deuda mundiales. 

Las principales consecuencias

En la actualidad, el volumen total del FMI asciende a 369.520 millones de dólares frente a los 100.000 millones de dólares del nuevo fondo, aunque este último estará formado por sólo cinco países. “La decisión de los BRICS de crear una organización supranacional análoga al FMI parece algo lógico y correcto. En este momento, el FMI se ha convertido en una formación demasiado anquilosada que prácticamente no se reforma”, opina Antón Soroko, analista del holding de inversión Finam.

Rusia se convierte en la mayor economía de Europa

Según Soroko, la recapitalización del FMI con participación de los países emergentes está bloqueada por Estados Unidos, ya que si esto sucediera, la influencia de la mayor economía del mundo sobre las decisiones tomadas por el FMI se reduciría. Es más, según Vasili Yakimkin, la emisión de crédito del FMI para proyectos institucionales y de infraestructuras de los países emergentes suele realizarse con retrasos y de forma parcial, y los intereses de estos créditos son generalmente excesivos.

Según Vasili Ujarski, analista macroeconómico de UFS IC, si el proyecto de creación de la alternativa al FMI se lleva a cabo y el banco funciona correctamente, llevará al grupo a un nuevo nivel y añadirá atractivo de inversión a los países de los BRICS.

“Lo principal es que la nueva organización no padezca los mismos problemas que el FMI, de lo contrario todo quedará en un intento de hacerse con el control de la estructura económica supranacional. En mi opinión, la existencia paralela de estas estructuras puede ser beneficiosa, ya que una y otra comenzarán a competir por los países miembros, lo cual llevará a una valoración más sopesada de los problemas y, consecuentemente, a la solución eficaz de estos”, añade Antón Soroko.

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