Predicciones para la economía rusa en la segunda mitad del 2014

S&P prevé un parón del crecimiento del PIB. Fuente: Getty Images / Fotobank

S&P prevé un parón del crecimiento del PIB. Fuente: Getty Images / Fotobank

La agencia de calificación S&P ha analizado los riesgos que corre la economía rusa. Los expertos de este organismo prevén un parón en el crecimiento del PIB, que en 2014 no superaría el 0,6 %. En paralelo, también descendería el consumo. En estas condiciones, el periodo se presenta difícil para los bancos rusos; los analistas vaticinan también una desaceleración de las actividades del sector del crédito y un aumento de las pérdidas en los préstamos bancarios.

Hemos pedido a expertos rusos que analicen la información proporcionada por S&P y que nos den su opinión sobre los riesgos económicos para Rusia. Los acontecimientos del mes de mayo deberían estimular la economía y los pronósticos de los analistas occidentales sobre el crecimiento de la economía rusa se corresponden, en general, con las cifras oficiales del Ministerio de Desarrollo Económico y del Banco Central ruso (0,5 % y 0,4 % respectivamente).

Sin embargo, el analista del grupo FIBO, Vassili Yakimkin, considera que durante las últimas seis semanas han surgido algunas novedades que podrían hacer que el ritmo de crecimiento y del consumo sea ligeramente diferente.

En primer lugar, Yakimkin se refiere al contrato de suministro de gas a China por Gazprom y del pago realizado por Pekín, que asciende a 18.000 millones de euros. “La construcción del gasoducto que unirá Rusia y China requerirá inversiones en infraestructuras en el Extremo Oriente, lo que redundará en una mejora de la economía de esta región. Por otra parte, las fábricas que producen oleoductos en Rusia están trabajando en los materiales necesarios para este enorme proyecto. Todo esto tendrá un impacto positivo en el sector metalúrgico”, explica Vassili Yakimkin, para quien este mega proyecto podría también traducirse en un aumento extra del PIB de un 0,3-0,4 %.

En segundo lugar, Ucrania ha roto sus contratos con Rusia, concretamente en el sector militar e industrial. Por tanto, el Gobierno ruso se ha visto obligado a buscar proveedores rusos capaces de suministrar productos equivalentes. “Los sustitutos de las importaciones en el sector de Defensa se beneficiarán de sustanciosos fondos procedentes de las arcas del Estado. Estas inversiones aportarán sin duda alguna un notable impulso a la industria. El PIB del país podría ganar otro 0,1 % más”, añade Yakimkin.

Por tanto, teniendo en cuenta estos dos factores, el PIB podría aumentar en 2014 al menos un 0,9 %. El Ministerio de Desarrollo Económico ha anunciado que en septiembre planea revisar al alza sus previsiones de crecimiento del PIB.

Préstamos bancarios

La esperable disminución en el crecimiento de los ingresos de la población podría llevar a una bajada en la concesión de créditos. S&P espera una caída del 13-17% en este sector. En contraste, en 2013 esta cifra era de un 19%.

“Efectivamente, la desaceleración económica tendrá impacto sobre las dinámicas del sector bancario”, confirman los analistas del Centro de previsiones económicas de Gazprombank. Además, la política del Banco Central, que desde marzo ha subido su tasa de interés en 1,5 puntos porcentuales, llevándola hasta el 7,5 %, también tendrá sus consecuencias. En los próximos seis meses, esto podría llevar a un encarecimiento de los préstamos hipotecarios, según los analistas de Gazprombank.

No obstante, los expertos subrayan que también a nivel internacional el crecimiento de la concesión de préstamos bancarios en Rusia sigue siendo elevado. Además, los bancos disponen de un potencial oculto capaz de atraer a nuevos clientes. Según diferentes cálculos, en el sector de la distribución, solo una parte relativamente exigua de la población recurre a los créditos, entre un 15 y un 25 %. “Los bancos todavía tienen clientes potenciales a los que conceder préstamos”, explica el analista del FIBO Group. “Simplemente, hace falta crear las condiciones más adecuadas para que las perspectivas de pedir un crédito sean interesantes para el ciudadano, empezando por una bajada del interés en el crédito al consumo”.

También este año el reembolso de créditos podría presentar dificultades, dice S&P. Los expertos occidentales auguran un aumento de morosidad que podría alcanzar el 3 %, comparado con el 2 % del 2013.

Sin embargo, este fenómeno no debería provocar grandes problemas al sector bancario, asegura Yakimkin. Los bancos toman prestado capital al 7,5 %, para prestarlo de nuevo a tasas que a menudo son dos o tres veces mayores, y que pueden llegar al 15-20 %. Por tanto, su margen operativo se sitúa entre el 7,5 y el 12,5 %. Así pues, incluso si uno de cada diez clientes es insolvente y no puede devolver su crédito, el banco no correrá el riesgo de suspensión de pagos.

La banca rusa en el mercado financiero mundial

Los bancos rusos tendrán más dificultades para recibir préstamos en el mercado financiero mundial a causa de la tensa situación geopolítica y del deterioro de la confianza de los inversores, según S&P.

“De hecho, en los últimos trimestres (el periodo de espera para las sanciones de EEUU y Europa), ha caído la confianza de los inversores en el mercado ruso. Pero eso significa simplemente que pedirán más beneficios por su participación, eso es todo”, explica Yakimkin.

La disminución de la confianza en los institutos de crédito rusos, ligada a los riesgos para los capitales extranjeros, era solo momentánea, según afirman los analistas del centro de previsiones económicas de Gazprombank. “Durante las últimas semanas, tras una larga pausa, los grandes bancos rusos han vuelto con cautela a los mercados de bonos europeos, lo que permite mirar la situación con un moderado optimismo”.

Los BRICS crearán su propio FMI

Si bien es cierto que por ahora los inversores extranjeros son mucho más prudentes en lo que respecta a los activos rusos, sin embargo, estamos comprobando que su interés está comenzando a renacer, explica el Centro de previsiones económicas.

Además, los bancos rusos pueden negociar capital en Singapur y otros países de Asia-Pacífico. “Allí se pueden obtener condiciones igual de favorables que en Europa”, comenta Yakimkin. La cooperación con la banca china permite convertir en “positivo” el factor que S&P ha juzgado “negativo”, esto es, el predominio de las grandes entidades públicas en el sector bancario del país: “los bancos chinos prefieren trabajar con institutos de crédito cercanos al Gobierno, ya que para ellos esto constituye una garantía adicional”, añade el experto.

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