BRICS: la búsqueda de un nuevo paradigma financiero internacional

Entre los principales temas de la próxima cumbre del grupo en Brasil se encuentran la creación de un banco propio y de una agencia de calificación. Fuente: Reuters

Entre los principales temas de la próxima cumbre del grupo en Brasil se encuentran la creación de un banco propio y de una agencia de calificación. Fuente: Reuters

La próxima cumbre del grupo se celebrará en Brasil el próximo 15 de julio. La creación de un banco de desarrollo propio y de una agencia de calificación alternativa serán algunos de los temas clave, además de la posible ampliación del grupo, que incluye a Argentina.

La necesidad de poder afrontar de forma conjunta los vaivenes de las fugas de liquidez en dólares y euros en el periodo de globalización obliga a los economistas y a los políticos a querer decidir por nosotros mismos las políticas de desarrollo. 

El primer problema de este debate alude a la sumisión que implica la doble condicionalidad del FMI y del Banco Mundial para destrabar el endeudamiento de los países y las empresas.

BRICS es un término que alude a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Fue creado en 2001 por el economista Jim O´Neil de Goldman Sachs, en base a su previsión de que estas cuatro economías (Brasil, Rusia, India y China) serían las dominantes en el año 2050. En 2011 se añadió el país africano. Tienen en común una gran población, un enorme territorio e importancia geoestratégica. La quinta cumbre del grupo se celebró en Durban, Sudáfrica, en marzo del 2013.

El segundo gran tema es cómo lograr desviar préstamos e inversiones de especulación puramente financiera y de corto plazo hacia la inversión en liquidez, es decir, a la producción de bienes duraderos y de capital. 

Por otro lado, es importante señalar el papel que debe jugar la soberanía y la gobernabilidad política, frente a la intromisión en los Estados de los planes de ajuste promovidos por las malas prácticas de entidades supranacionales y por la información asimétrica derivada de las agencias de calificación. 

En definitiva, cómo limitar el impacto económico a corto plazo en la crisis sistémica del capitalismo en la globalización. Además de tener en cuenta el nuevo escenario multilateral y los grados de libertad que alcanzaron las potencias emergentes en su afán de controlar el nuevo neo-colonialismo.

En este sentido, la próxima reunión de los BRICS, que se celebrará en el Brasil el próximo 15 de julio, tendrá dos ejes económicos trascendentes: 

Por un lado, crear un banco representativo del grupo, sumando los aportes de parte de los fondos de estabilización de los países miembros, aportes que suman aproximadamente 100.000 millones de dólares, en función del tamaño relativo de cada país.

Este banco será de intervención rápida en caso de ataque especulativo contra una moneda de algunos de los miembros del grupo. Por ejemplo, la situación de fuga de divisas actual contra el rublo

Además permitirá saldar desequilibrios de balanza comercial entre los países y facilitar intercambios con monedas propias remplazando así a los dólares o euros. Al mismo tiempo, orientará las inversiones productivas de lento retorno y facilitará créditos al consumo. También buscará impedir la "guerra" de tipos de cambio y de fuga de capitales, colocando pautas de control fiscal y financiero.

El otro gran asunto es la creación de una agencia calificadora y evaluadora del riesgo soberano en los BRICS y en terceros países. Se pretende evitar las habituales malas prácticas de las tres calificadoras actuales del mundo financiero.

Finalmente, se discutirá el tema de gobernabilidad política y de la ampliación de los participantes tratando de incorporar en primer termino a la Argentina, siguiendo con Indonesia y luego con México.

Nuevas posibilidades para los BRICS

El país austral no participó oficialmente en las instancias previas, salvo con economistas individuales que aportan ideas y políticas de forma autónoma, queriendo facilitar al gobierno asumir su papel en este nuevo paradigma financiero, tan acuciante cada vez que el chaleco de fuerza de la deuda provoca inestabilidad financiera a corto plazo.

La necesidad de enfrentar la crisis internacional tiene que ser una premisa de transformaciones estructurales del sistema y no simples mutaciones de comportamientos políticos a corto plazo.

El momento es adecuado por la fortaleza política y económica de los actuales gobiernos tanto en los BRICS como en Argentina. Para que en la próxima cumbre podamos ver los BRICSA en acción internacional.

Mario E. Burkun es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad Pierre Mendes France, de Grenoble (Francia). Actualmente es consejero del Gobierno argentino.

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