En Crimea viven sin bancos operativos

Ya no hay entidades ucranianas y las rusas temen las sanciones. Mientras las autoridades aseguran que la situación se resolverá, la vida se hace con dinero en metálico. Fuente: Tarás Litvinenko /  Ria Novosti

Ya no hay entidades ucranianas y las rusas temen las sanciones. Mientras las autoridades aseguran que la situación se resolverá, la vida se hace con dinero en metálico. Fuente: Tarás Litvinenko / Ria Novosti

A los bancos ucranianos se les ha prohibido operar en la península, mientras que los rusos temen las posibles sanciones internacionales. De modo que en Crimea no funcionan los cajeros automáticos y numerosos ciudadanos tratan de recuperar sus ahorros o de pagar la hipoteca. Las autoridades aseguran que la situación se normalizará dentro de poco, aunque por ahora en Crimea la gente vive con dinero en efectivo.

Los mostradores cerrados para el control de pasaportes en la zona de llegadas del aeropuerto de Simferopol les recuerdan a los rusos recién llegados que acaban de entrar en su propio país. Sin embargo, a juzgar por la red móvil a la que mi teléfono se ha conectado, todavía estoy en Ucrania. Las telecomunicaciones en Crimea todavía están gestionadas por operadores ucranianos y a los usuarios con números rusos se les cobran tarifas internacionales de roaming. En estos momentos Crimea está llena de contradicciones como estas.

El cajero en la oficina de cambio de divisas en el aeropuerto me comenta: “Ahora mismo no operamos dentro de un banco, sino con una patente emitida por el Gobierno de Crimea. No hay bancos. Y tampoco podrás sacar dinero en el aeropuerto, porque no funciona ninguno de los cajeros automáticos.”

Y es cierto: los cajeros no funcionan. Algunos están apagados, otros parecen operativos, pero, incluso si aceptan las tarjetas en un primer momento, las expulsan y se niegan a dar dinero.

Los bancos ucranianos, primero oficiosa y después oficialmente, han dejado de operar en Crimea. Según una carta del Banco Nacional de Ucrania (NBU), se les ha prohibido trabajar en la península a partir del 6 de mayo. El NBU ha prohibido pagos de cualquier tipo a los residentes en Crimea o cualquier tipo de acuerdos con este lugar. Como resultado, el dinero de los depósitos crimeos sencillamente ha quedado bloqueado, ya que los bancos no tienen derecho a devolverlo.

Y la gente que quiera devolver los préstamos concedidos anteriormente por bancos ucranianos tampoco podrá realizar sus pagos desde Crimea. Según un cálculo aproximado de nuestras fuentes, los bancos ucranianos deben a los crimeos unos 50.000 millones de rublos (1.500 millones de dólares), y los crimeos deben a bancos ucranianos más o menos la misma cantidad, como resultado de créditos. 

Cuentas bloqueadas

Mijaíl Andriánov, de Yevpatoria, y su mujer estuvieron ahorrando dinero durante años para comprarse un piso. Depositaban cada mes parte de sus sueldos en una cuenta corriente de Privatbank; de este modo, consiguieron reunir 260.000 hrivnias (unos 26.000 dólares). Planeaban comprarse un piso este año, pero en marzo su cuenta fue bloqueada. El banco le dijo a Mijaíl que podría recuperar todos sus ahorros si iba a Ucrania y se registraba en el Ministerio de Política Social, donde debían expedirle un certificado de “desplazado temporal”. Mijaíl no sabe qué hacer: “Eso no es una opción. Vivo en Crimea y no tengo intenciones de mudarme a ningún otro sitio.”

Andréi Zótov, de Simferópol, tiene una cuenta en dólares (unos 5.000) con el banco Credit Agricole. Recuerda: “Fuimos al banco una semana antes del referéndum.  Me dijeron: no os preocupéis, también tenemos sedes en Rusia.” Pero un mes más tarde, Andréi recibió un mensaje en su móvil diciendo que el banco no seguiría activo en Crimea. Logró cerrar su cuenta y recuperar su dinero, aunque el depósito fue devuelto en grivnas en lugar de en dólares, a una tasa de cambio más baja, y en plazos de no más de 1.500 dólares al día. Andréi tuvo que estar yendo al banco durante una semana y pasar hora en colas, ya que en aquel momento solo quedaba una sucursal de ese banco abierta en Crimea. 

Esperanzas de devolución

Antes del 6 de mayo, algunos bancos, principalmente sucursales ucranianas de bancos extranjeros, devolvieron su dinero a sus clientes crimeos.

Me contaron cómo una persona pudo sacar dinero con una tarjeta de OTP (un banco húngaro) de un cajero automático instalado en un barco en Sebastopol. Sin embargo, también el Banco de Rusia, independientemente del Banco de Ucrania, empezó a emitir comunicados formales para que ninguna sucursal realizase operaciones bancarias en Crimea.

A raíz de estas decisiones, las obligaciones a los titulares de depósitos o cuentas quedaban garantizadas por la Agencia de Protección de Depósitos, que devolvería cantidades de hasta 700.00 rublos (20.000 dólares).

Esta Agencia está representada en Crimea por un Fondo de Protección al Usuario, establecido especialmente para este propósito. Hasta el momento, hay una lista de solo diez bancos con cuyos clientes está trabajando el Fondo, pero esta lista se ampliará próximamente. Según el vice primer ministro crimero, Rustam Temirgaliyev, el Fondo ya ha recibido 75.000 solicitudes, pero hasta la fecha se han atendido solamente 6.500, por un importe total de 880 millones de rublos (25,3 millones de dólares)

Curiosamente, los únicos cajeros automáticos de Crimea que me permitieron sacar dinero con tarjetas rusas o incluso estadounidenses pertenecen a un banco del territorio de Krasnodar, la región rusa más cercana a Crimea, separada de la península por el estrecho de Kerch.

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Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant.

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