Rusia insta a Visa y MasterCard a quedarse en el país

El primer ministro, Dmitri Medvédev y el ministro de Finanzas, Antón Siluánov (a la izquierda). Fuente: Ekaterina Shtúkina / Ria Novosti

El primer ministro, Dmitri Medvédev y el ministro de Finanzas, Antón Siluánov (a la izquierda). Fuente: Ekaterina Shtúkina / Ria Novosti

El primer ministro, Dmitri Medvédev y el ministro de Finanzas, Antón Siluánov, han reconocido la dependencia del mercado ruso de los sistemas de pagos internacionales Visa y MasterCard. Según ellos, ambos sistemas seguirán operando en Rusia a pesar de los cambios en la legislación.

Según unas declaraciones del primer ministro, Dmitri Medvédev, el Gobierno ruso desea que los sistemas de pagos internacionales Visa y MasterCard sigan operando en el país.

“No deseamos romper nuestras relaciones, queremos que MasterCard y Visa sigan trabajando en territorio de la Federación Rusa. Pero estas compañías deberán cumplir con sus obligaciones, ya no ante Rusia, sino ante los clientes que utilizan sus tarjetas”, declaraba el primer ministro en una entrevista para Bloomberg TV.

Medvédev hacía referencia a las infracciones cometidas por estos sistemas de pagos al rechazar los pagos con tarjetas emitidas por los bancos rusos que figuran en las listas de las sanciones económicas introducidas por Estados Unidos. “No podemos rechazar estos sistemas de pagos, ya que más del 90% de los usuarios de los sistemas de pagos operan con ellos”, declaraba por su parte el ministro de Finanzas, Antón Siluánov, a la agencia de noticias rusa Interfax. Según Siluánov, los sistemas de pagos Visa y MasterCard seguirán funcionando en Rusia.

Las declaraciones de los miembros del gabinete de ministros ruso respondían a un comunicado oficial del sistema de pagos Visa. En una intervención ante sus inversores en Boston, el director general de la compañía, Charlie Scharf, declaró que no operaría en el mercado ruso con las nuevas leyes.

Según la nueva ley, los sistemas de pagos deben ingresar en el Banco Central de Rusia un importe equivalente a la facturación de dos días en Rusia. Estos pagos sirven como garantía del cumplimiento de sus obligaciones. En caso de que un sistema de pagos se niegue a aceptar los pagos realizados por tarjetas emitidas por un banco determinado, se enfrentará a una multa de un 10% de este depósito. Según Charlie Scharf, las exigencias del gobierno ruso “van más allá de lo que nosotros estaríamos dispuestos a hacer”.

El director general de Visa señaló que la empresa continúa negociando un atenuante de los requisitos y espera alcanzar una solución. “Espero que encontremos una solución distinta a la de llegar al 1 de julio y limitarnos a decir que no estamos dispuestos a continuar operando en el país”, declaraba Scharf.

Según fuentes de RBTH en un importante banco ruso, la posible salida de Visa del mercado sería terriblemente dolorosa para la propia compañía, que ha invertido un gran capital en su desarrollo.

Por otro lado, la reacción de MasterCard a la nueva ley ha sido hasta ahora mucho más moderada. “Seguimos estudiando atentamente el contenido de la nueva ley y estamos seguros de que algunos de sus puntos podrían no sólo crear serias complicaciones para nuestro trabajo en Rusia, sino también dañar el mercado ruso de los pagos electrónicos a largo plazo”, reza un comunicado del servicio de prensa de la compañía. 

Los principales obstáculos

Los nuevos requisitos para el funcionamiento de los sistemas de pagos en Rusia entrarán en vigor el 1 de julio, aunque el plazo podría ampliarse hasta el 1 de octubre, por ahora las negociaciones siguen abiertas.

“Nos hemos reunido con el Banco Central y con el Ministerio de Finanzas y esperamos que se aclare la situación”, ha declarado recientemente el director de MasterCard, Ajay Banga. Sin embargo, MasterCard ya tiene planes para reducir el número de sus empleados en Rusia en caso de que se dé el peor de los escenarios posibles, según aseguran fuentes del periódico Kommersant. Según este medio, las complejidades en el funcionamiento de estos sistemas podrían ser utilizadas por el gobierno como una herramienta de presión durante otro proceso de negociaciones relacionado con el cumplimiento de los bancos rusos de la ley estadounidense FATCA.

Esta ley exige a las entidades financieras extranjeras que presenten ante los servicios tributarios de Estados Unidos toda la información relevante sobre las cuentas de los contribuyentes estadounidenses y que actúen como agentes de retención de impuestos.

Este acuerdo entre el gobierno ruso y estadounidense debía firmarse durante la primavera de 2014, aunque las negociaciones se interrumpieron debido al empeoramiento de las relaciones bilaterales en el marco de la crisis ucraniana. Por una feliz coincidencia, la nueva ley estadounidense entra en vigor justo el mismo día en que cambian las normas de los sistemas de pagos en Rusia, el 1 de julio de 2014.

Según el periódico Kommersant, no se descarta que, a cambio de un atenuante para los sistemas de pagos internacionales por parte de Rusia, Estados Unidos acceda a la firma de un acuerdo intergubernamental respecto a la ley FATCA, aunque por ahora esta posibilidad no se ha confirmado oficialmente.

“Eso no es cierto”, - declaraba el secretario de prensa del presidente ruso, Dmitri Peskov. De hecho, el comité de seguridad de la cámara baja del parlamento ruso, la Duma Estatal, recomienda la no aprobación del proyecto de ley que autoriza a las organizaciones financieras rusas a cumplir las exigencias de la ley FATCA. Según este comité, el acuerdo con Estados Unidos infringiría “el régimen de protección de secretos de Estado” y “pondría en peligro la seguridad nacional”.

No obstante, los bancos rusos, que poseen un potente recurso de presión sobre el gobierno, se muestran de parte de los sistemas de pagos internacionales y a favor de la agilización de las negociaciones respecto a la ley FATCA. Entre ellos se encuentra German Gref, director del mayor bando de Rusia, Sberbank, que durante muchos años encabezó el Ministerio de Desarrollo Económico.

Artículo en base a información de RBC-Daily y Kommersant.