La recesión económica llega a Rusia, según el Ministerio de Desarrollo Económico

Alexéi Uliukáev. Fuente: Oleg Prasolov / RG

Alexéi Uliukáev. Fuente: Oleg Prasolov / RG

Los datos del primer trimestre sitúan el declive económico en el 0,5 %. No obstante, el ministerio aún no ha podido calcular el impacto de las sanciones en la economía del país.

El ministro de Desarrollo Económico, Alexéi Uliukáev, ha anunciado que su departamento no descarta que el balance del primer semestre del año desvele una entrada en recesión técnica de la economía rusa. Esto ocurrirá si el PIB mantiene una dinámica negativa durante el segundo trimestre.

“Solo podremos conocer los datos a finales del segundo trimestre. Si nos basamos en el primer trimestre, en principio, podría haber una recesión en el segundo. Contando con la estacionalidad, nuestra economía ha decrecido durante los tres primeros meses del año un 0,5 %. Teóricamente, durante el segundo trimestre se podría producir una caída en torno al 0,1 %, dentro del margen de error”, ha explicado Uliukáev a los periodistas.

Uliukáev añadió que el ministerio aún no ha calculado el impacto de las sanciones de EE UU y la Unión Europea en la economía rusa. “En general, creo que no se puede calcular, ya que formalmente las sanciones económicas aún no se han impuesto, sino que solo se han anunciado; esto, en mi opinión, es incluso más peligroso para la economía, pues significa que habrá una pausa en el proceso inversor, se pospondrán algunas decisiones y entre las que ya se han adoptado habrá modificaciones”, explica.

El informe preparado por el ministerio indica que, a corto y medio plazo, Rusia dispone de reservas suficientes para compensar la mayor parte de las pérdidas; pero a largo plazo las sanciones podrían desbaratar los presupuestos, además de reducir las posibilidades de modernización como consecuencia de una menor importación de tecnología, una reducción de la inversión y de otras prácticas de vanguardia.

Si continúa la crisis ruso-ucraniana, podrían empeorar las condiciones de endeudamiento, aumentar la prima de riesgo y agravarse la fuga de capitales, lo que desencadenaría a su vez el debilitamiento del rublo, el aumento de la inflación y una merma en la confianza del consumidor.

El ministro ha reconocido que la espera de las sanciones ya se refleja en el clima inversor de Rusia. “Sin duda, una muestra clara de ello es que en el primer trimestre hemos tenido una dinámica negativa en el flujo inversor de capital fijo (menos 2,4 %)”, señaló el ministro de Economía.

Tampoco descarta la probabilidad de sufrir una recesión en el primer semestre el Ministerio de Finanzas, el cual pronosticó a principios de mayo una caída del PIB en el balance de estos dos trimestres consecutivos. 

Se confirman las estimaciones de los expertos occidentales

Anteriormente, a finales de abril, los expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegaron a la conclusión de que la economía de Rusia ya había entrado en recesión.

En sus declaraciones, el FMI constata una previsión de crecimiento del PIB ruso para 2014 de hasta el 0,2 %, en lugar del 1,3 % que había fijado en un pronóstico anterior publicado a principios de abril.

Una encuesta realizada entonces por la agencia Bloomberg a un grupo de analistas mostró que la probabilidad de que Rusia entre en recesión en el próximo año alcanza el 50 %, una cifra récord. Esto se debe a la amenaza de nuevas sanciones contra la Federación de Rusia en relación con la escalada del conflicto en Ucrania.

Antes de esto, la principal razón en el retroceso de la economía rusa se consideraba la fuga de capitales —que se mantiene a un nivel considerable—, así como el debilitamiento del rublo, que conduce a una caída del consumo. 

Basado en materiales de newsru.com y el periódico Kommersant.