Rusia utiliza la OMC como respuesta a las sanciones

Denuncia que EE UU ha incumplido sus obligaciones. Fuente: Reuters

Denuncia que EE UU ha incumplido sus obligaciones. Fuente: Reuters

Las sanciones de Estados Unidos contra las compañías rusas han obligado a Rusia a tomar medidas en respuesta. En calidad de árbitro internacional intervendrá la Organización Mundial del Comercio, en la que Rusia no logró entrar hasta agosto de 2012 después de 18 años de negociaciones. En opinión del gobierno ruso, las sanciones van en contra de las normas de la OMC.

Como respuesta a las sanciones por parte de Estados Unidos contra algunas compañías rusas, entre ellas el banco Rossía, perteneciente a Yuri Kovalchuk, el Gobierno ruso ha decidido actuar a través de la OMC.

La adhesión a la OMC

El 22 de agosto de 2012, Rusia se convirtió oficialmente en el 156º miembro de la Organización Mundial del Comercio. El proceso duró casi 19 años. Rusia es la última gran economía mundial que se adhiere a esta organización. Muchos expertos en Rusia han cuestionado si el ingreso beneficiaría o no a la economía del país. El levantamiento de aranceles para determinados productos, automovilísticos o alimentarios, ha provocado polémicas.

En particular, ya se ha enviado un comunicado acerca del incumplimiento por parte de Estados Unidos de sus obligaciones. Es más, según declaró el ministro de Desarrollo Económico, Alexéi Uliukáiev, es posible que se presente una demanda contra Estados Unidos.

Según los funcionarios rusos, las sanciones estadounidenses suponen una violación de los derechos de los proveedores rusos que operan en Estados Unidos o trabajan con compañías de ese país. Esto incumple uno de los acuerdos básicos de la OMC, el Acuerdo general sobre el comercio de servicios. Según las normas de la OMC, un país puede poner restricciones a la exportación de productos o servicios por razones de seguridad nacional, aunque las restricciones a organizaciones concretas no están previstas.

En este caso será una organización la que luche por los derechos de Rusia en la OMC. A finales de enero, el banco estatal ruso Sberbank junto con el Ministerio de Desarrollo Económico y la Escuela Superior de Economía de Moscú anunciaron la creación de un centro especializado en cuestiones de la OMC.

Esta organización, financiada por el mayor banco del país, consultará al Gobierno ruso y a los representantes de la esfera de los negocios sobre varias cuestiones relacionadas con su interacción con la OMC. El primero en obtener la ayuda de estos expertos podría ser el monopolio gasístico Gazprom, cuyos intereses se han visto directamente perjudicados por el Tercer Paquete Energético de la Unión Europea, un proyecto que Rusia continúa recurriendo. Según este documento, Gazprom no puede ser proveedor de los países europeos y al mismo tiempo propietario de los gasoductos. 

El contexto general

Estados Unidos no es ni mucho menos el único oponente de Rusia en la OMC.  A finales de diciembre de 2013, el país eslavo impuso su primera demanda a través de la Organización Mundial del Comercio contra la Unión Europea. Esta demanda está relacionada con varias correcciones en el sector energético que incrementan el coste final de los productos rusos para el mercado europeo.

En particular, los países europeos acusan a Rusia de aprovecharse de una ventaja que consideran ilegal: el gas natural barato. Para poder compensar el factor del precio, estos países han introducido ciertas correcciones en el marco de varios procesos antidumping. Estas medidas se han dirigido básicamente contra las empresas metalúrgicas y químicas de Rusia.

Por su parte, el Gobierno ruso opina que el gas natural barato es una ventaja objetiva y los procesos antidumping son un mecanismo que la Unión Europea utiliza de forma deshonesta para proteger a sus propios fabricantes.

Rusia inició otro proceso relacionado con China. En este caso se trata de los precios de los tubos de acero sin junturas utilizados para perforar pozos petrolíferos. El proceso se abrió a petición de las principales fábricas metalúrgicas de Rusia, entre las que se encuentra la fábrica de tubos rodantes de Cheliábinsk y las fábricas de tubos Volzhski y Séverski.

Según los directivos de estas fábricas, gracias al abaratamiento de los precios, los fabricantes de China han incrementado su importación de un 28,2% hasta un 55,4%.

El dumping de las empresas chinas llevó a que la rentabilidad de las ventas sólo en la Unión Aduanera para el resto de participantes del mercado fuera durante los últimos nueve meses de 2013 hasta tres veces menor y los ingresos de estas compañías cayeran en un 62,8%, según comenta a RBTH Oleg Kalinski, presidente de la Fundación de Desarrollo de la Industria de Tubos.

En general, las medidas de protección de los intereses de las compañías rusas en el marco de la OMC todavía están siendo estudiadas, aclaraba a RBTH una fuente en la Unión Rusa de Industriales y Empresarios. Es más, los otros países han respondido a las reclamaciones rusas con otras demandas.

De este modo, a finales de enero de 2014 la UE ya había iniciado 12 procesos y amenazaba con la preparación de nuevas demandas contra Rusia. En particular, en abril la Unión Europea se manifestó en contra del veto ruso a la importación de carne de cerdo desde Europa.

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