Las necesidades mutuas de las economías de Rusia y Ucrania

Créditos, gas y exportaciones son aspectos clave para ambos. Fuente: AP

Créditos, gas y exportaciones son aspectos clave para ambos. Fuente: AP

El grave conflicto político entre Rusia y Ucrania de los últimos meses ha eclipsado los aspectos económicos de la interacción entre los dos países. Sin embargo, su importancia vuelve a salir a la luz gradualmente.

El punto clave en las relaciones entre Rusia y Ucrania es el suministro de gas natural. Naftogaz, de Ucrania, debe a Gazprom 2.200 millones de dólares. A su vez, el monopolio ruso ha subido los precios y está planeando imponer a su socio ucraniano un sistema de prepago.

Sin embargo, Kiev no está de acuerdo con la abolición de los descuentos en el gas ruso y está dispuesta a pagar y devolver sus deudas a Gazprom basándose en un precio de 268,5 dólares por mil metros cúbicos. Gazprom insiste en la tarifa de 485 dólares. Si empezamos a contar en abril de 2014, el volumen del suministro alcanzará los 23.000 millones de metros cúbicos. Por tanto, la diferencia entre el precio que pone Gazprom y el que Naftogaz está dispuesta a pagar llegaría a los 5.000 millones de dólares.

Parecería que se han dado todos los pasos para sentar las bases del próximo conflicto entre Rusia y Ucrania, ya que Gazprom podría hipotéticamente cerrar el grifo de gas a Kiev. Sin embargo, la situación es diferente de los anteriores conflictos, que tuvieron lugar entre finales de diciembre de 2005 y principios de 2006, y entre finales de diciembre de 2008 y principios del 2009. En el pasado, durante estos enfrentamientos entre Moscú y Kiev, Bruselas trataba de mantenerse neutral.

Sin embargo ahora, por la respuesta de la Comisión Europea a la carta que Vladímir Putin envió a 18 países consumidores de gas ruso, está claro que la UE exige a Gazprom un suministro estable de gas desde Rusia a Europa, y esto pasa por una solución rápida a las disputas con Ucrania.

En estos momentos el principal problema para Rusia en lo que respecta al gas no es solo asegurarse de que el suministro llegue a Europa, sino también llenar los depósitos subterráneos de gas (UGS) que tiene en Ucrania. Sin reservas suficientes, con unos 20.000 millones de metros cúbicos en los UGS ucranianos, Gazprom quizá no sea capaz de asegurar un suministro estable de gas a sus socios de la UE.

El segundo punto clave de las relaciones es la entrada de mercancías ucranianas al mercado ruso. El gobierno en funciones de Arseni Yatseniuk ha logrado acordar una zona de libre comercio con la CEI (Comunidad de Estados Independientes) y la UE, con grandes limitaciones en el segundo caso. El 4 de abril, el Parlamento Europeo aprobó una abolición temporal de los aranceles de exportación de bienes ucranianos, aunque se mantuvieron las cuotas para algunos productos.

Hasta noviembre, la UE había cancelado el 94,7 % de las tarifas de importación de productos industriales hechos en Ucrania y el 80 % de las tarifas en productos agrarios. Pero Bruselas ha impuesto límites a algunos productos que se pueden importar libres de impuestos: cereales ucranianos, cerdo, ternera, pollo y alimentos procesados.

Al mismo tiempo, el Gobierno de Yatseniuk tiene prisa por ratificar la parte económica del acuerdo de asociación con la UE. Hay una explicación muy simple para ello. A finales de julio de 2012, Ucrania firmó un acuerdo que le resultaba muy beneficioso para el establecimiento de una zona de libre comercio en la CEI. Por tanto, casi todos los productos rusos, como tuberías metálicas y azúcar, entraban en Rusia y en la Unión Aduanera libres de impuestos.

A pesar de las limitaciones, este régimen continúa en vigor para las exportaciones ucranianas a Rusia. Pero ahora Rusia afirma que si Kiev firma un acuerdo económico con la UE, eso significaría la cancelación automática de todos los privilegios para la exportación de productos ucranianos a Rusia. Para muchos sectores de la economía ucraniana, perder el mercado ruso, en las circunstancias actuales, tendría consecuencias fatales.

Como las principales industrias que sufrirían de la bajada de las exportaciones a Rusia están situadas en el este y el sur de Ucrania, esto impulsaría aún más las tendencias separatistas de estas regiones. 

Tecnología y créditos concedidos a Ucrania

Por último, Rusia no está interesada en la insolvencia estatal de Ucrania ya que, en ese caso, tendría problemas para lograr que Kiev devolviese los créditos concedidos al Gobierno y al Banco Nacional ucranianos. Esto incluye los pagos de la emisión de bonos, de los que Rusia compró 3.000 millones de dólares en diciembre, así como los créditos concedidos a bancos y compañías ucranianas por parte del sistema financiero ruso.

Como dice el refrán, “si le debes 1.000 dólares a tu banco, tienes un problema; si le debes 1.000.000, el problema lo tiene el banco”.

Según Vladímir Putin, la deuda total sobre estos préstamos a finales de 2013 alcanzaba los 20.000 millones y los 8.000 millones de dólares respectivamente. Desde este punto de vista, se puede concluir que Moscú está interesada en que las conversaciones entre Kiev y el FMI concluyan con rapidez y éxito, ya que el hecho de que el Fondo refinancie Ucrania reduce en gran medida la posibilidad de insolvencia estatal en el país.

Otro punto de intersección de los intereses es la preservación de la cooperación entre los sistemas industrio-militares de los dos países. Según los expertos, la negativa a comprar productos procedentes de subcontratas ucranianas y el consiguiente inicio del proceso para crear las cadenas tecnológicas necesarias en Rusia costará por lo menos 20.000 millones de euros.

Dado que existe un déficit en el presupuesto federal anual en Rusia, no será fácil encontrar este dinero. Además, mucha de la tecnología será simplemente imposible de duplicar por la falta de educación científica y de documentación técnica.

Aunque todavía hay mucha tensión entre Rusia y Ucrania, durante los próximos meses otros factores, como unos vínculos económicos de crucial importancia, servirán objetivamente para reducir las tensiones en las relaciones políticas entre Moscú y Kiev. Tanto Rusia como Ucrania están, sencillamente, condenadas a buscar un compromiso. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Lenta.ru.