El rublo cae, pero el consumo crece

Crece el "índice de consumo Ivánov", que refleja el comportamiento típico del ciudadano de clase media. Fuente: ITAR-TASS

Crece el "índice de consumo Ivánov", que refleja el comportamiento típico del ciudadano de clase media. Fuente: ITAR-TASS

Por primera vez desde inicios de 2013, ha crecido el "índice de consumo Ivánov", según datos de Sberbank, el mayor banco de Rusia y de titularidad estatal. Este índice compuesto, conforme a los expertos, refleja el comportamiento del típico ciudadano ruso de clase media. El índice se calcula a partir de una encuesta a 2.300 rusos de diferentes ciudades.

Si en 2013 el estado de ánimo de la población se derrumbó a la misma vez que el índice de confianza del consumidor (-11% a finales del pasado año, según datos del Servicio Federal del Estadísticas de Rusia), ahora los rusos están dando muestras de una mayor confianza. Por primera vez el "índice compuesto Ivánov" ha crecido y lo ha hecho un 2%. 

En Rusia el segmento de la población que puede catalogarse de clase media es menor que en Europa, representa un 25% de la población del país. En las grandes ciudades este índice se dispara y puede llegar a alcanzar el 50-60%. Según los analistas del Levada-Center, en la categoría de clase media figuran rusos altamente cualificados con unos ingresos mínimos de 1.300 dólares al mes.

Así es cómo miden los expertos el estado de ánimo de la población: “El cabeza de familia ha empezado a ganar más: en el último medio año sus ingresos medios crecieron un 3%. En su compañía cuentan con registrar un aumento de los ingresos, y el nivel de desempleo entre sus conocidos ha disminuido en un 0,8%”. 

La situación, relativamente estable, permite destinar más dinero a gastos. Aunque esto afecta sobre todo a las compras importantes. Como señalan los comerciantes minoristas, la reorientación de la demanda se ha convertido en una de las principales tendencias de los últimos meses. 

Los rusos con unos ingresos medios de 800 dólares por persona prefieren reducir sus gastos diarios. Así, el 55% de los encuestados afirman que han empezado a comprar productos más baratos, entre ellos las marcas blancas de las tiendas. Al mismo tiempo, se aprecia que las familias han empezado a destinar parte de su presupuesto a hacer compras de mayor cuantía económica, especialmente electrodomésticos y aparatos de electrónica en general. El gasto en estos productos aumentó un 6%. 

Por lo que respecta al grupo de ciudadanos con más recursos, al que también se cataloga como clase media, éstos prefieren salvarse de la devaluación adquiriendo vehículos e inmuebles.

El ministro ruso de Finanzas, Antón Siluánov, advirtió hoy de que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del país este año puede ser del 0,5 por ciento y "posiblemente, próximo a cero". 

Conforme a los datos de los concesionarios Audi en Rusia, la fuerte caída del rublo no ha hecho sino impulsar la demanda de automóviles de la marca alemana. También han registrado un incremento de ventas BMW, Mercedes, Jaguar y Land Rover. En Volvo esperan un crecimiento de ventas de un 10%. Las marcas de automóviles tienen razones fundadas para el optimismo a la vista de la dinámica que se advierte desde principios de año: BMW, Mercedes, Jaguar y Land Rover observan un aumento de la demanda en torno a un 10-15%. 

“Un alto nivel de ingresos no sólo permite tener coche y vivienda sino también viajar al extranjero”, explica la directora de investigación sociopolítica Natalia Zorkaia. Sin embargo, otra interpretación de los datos estadísticos de Rusia permite considerar clase media a los rusos que perciben un salario que ronda los 800 dólares, así como a las familias con unos ingresos entre 4.000 y 10.000 euros mensuales (según estimaciones de Forbes). 

Venta de inmuebles 

La segunda gran compra que goza de mayor popularidad entre los rusos son los inmuebles. “A lo largo del primer trimestre de 2014 la actividad de compra ha sido muy alta”, dice Maria Litinestskaia, directora general de Metrium Grupp. 

“En el segmento de viviendas de nueva construcción y de clase confort la demanda, según los datos del primer trimestre, aumentó en un 30-40% y en el segmento de apartamentos en un 20-30 %”. Como subraya la experta se advirtió una alta demanda de compra ya en enero, un mes tradicionalmente tranquilo en el mercado inmobiliario debido al largo periodo vacacional. “Según los resultados de enero en los proyectos más demandados de la clase económica y confort las ventas subieron un 10-15 % con respecto al inicio del año”, afirma Litinetskaia.

 “Los inmuebles son para muchos un medio de preservar su dinero”, opina Vadim Lamin, socio gerente de Spencer State. 

Además, los rusos han destinado sus recursos no sólo a compras, sino también para guardar “un colchón” monetario que les permita afrontar momentos difíciles si vienen mal dadas. Según el "índice de consumo Ivánov", en el momento actual no el 16% sino el 18% de los entrevistados considera que es el momento más oportuno para ahorrar. 

Los depósitos de la población aumentaron en un 1,3%, estima el Banco Central de la Federación de Rusia. Sin embargo, los rusos prefieren guardar su dinero no en rublos sino en divisa extranjera. El montante de depósitos en divisas aumentó del 17,5  al 20%. Ahora se guardan 3,4 billones de rublos (95.000 millones de dólares) en divisa extranjera. También contribuyeron a esta tendencia los recelos de los ciudadanos con respecto al estancamiento del crecimiento económico y la posible crisis financiera. Asimismo, han caldeado la situación los encendidos debates con respecto a estos temas en los medios de comunicación.