¿Hasta qué punto la situación en Ucrania influye en la caída del rublo?

La moneda rusa ha perdido valor aunque el Banco Central comenzó a devaluar la moneda a finales del año pasado. Fuente: Olesia Kurpiaeva / RG

La moneda rusa ha perdido valor aunque el Banco Central comenzó a devaluar la moneda a finales del año pasado. Fuente: Olesia Kurpiaeva / RG

La moneda rusa ha perdido valor pero decir que lo ha hecho por la situación de enfrentamiento internacional es solo una verdad a medias.

Desde principios de marzo, en el contexto de un enfrentamiento continuado entre Rusia y Occidente sobre la situación en Crimea, la Bolsa rusa cayó un 20 %. Al mismo tiempo, el rublo ha perdido un 9.6 % de su valor desde mediados de enero. Los economistas rusos tienen cada vez más a comparar la situación actual con la de 2008, cuando Rusia entró en un breve conflicto armado con Georgia y los mercados financieros reaccionaron de manera similar.

Sin embargo, el problema político se ha agudizado, ya que Ucrania es mucho más grande en tamaño, población y recursos naturales que Osetia del Sur y Abjasia. Además, Ucrania tiene mucho más significado para la Unión Europea, al igual que Crimea tiene más importancia para Rusia como base naval.

“En estos momentos, la gravedad de los problemas macroeconómicos y financieros no es tanta como para exacerbar el enfrentamiento. Pero si se producen bancarrotas o insolvencia de compañías o bancos importantes, la situación del mercado podría cambiar”, asegura Maxim Vasin, analista jefe de la Agencia Nacional de Calificación. 

¿Cuánto ha hecho la situación en torno a Ucrania para que descienda el rublo?

La afirmación de que la volatilidad del rublo es consecuencia directa de los eventos en Ucrania solo es verdad a medias. El Banco Central de Rusia empezó a devaluar el rublo a finales de 2013, cuando los reguladores comenzaron a elevar el margen de diferencia de cambio en la canasta de divisas mediante una política de no intervención, permitiendo así que el rublo fuese cayendo lentamente.

A mediados de enero de este año el Banco Central dejó de regular en cualquier forma la tasa de cambio, dejando el rublo en libertad. Los mercados reaccionaron inmediatamente: se elevó el precio de las divisas y los principales bancos rusos empezaron a comprar grandes cantidades de moneda extranjera a una tasa más alta. Sin embargo, los expertos señalan que el principal factor que afectó a la devaluación del rublo fue la fuga de capitales  desde Rusia a los mercados de países desarrollados.

Según los cálculos del Ministerio de Desarrollo Económico, en enero alcanzó los 17.000 millones. “Una de las principales razones para este incremento fueron las noticias de la progresiva reducción de flexibilización cuantitativa de los EE UU”, explica Mijaíl Kuzmín, analista de Investcafe. Considera que algunos inversores optaron por lo que se denomina “huida hacia la calidad”. Kuzmín añade: “Además, el Banco de Rusia detuvo las intervenciones específicas, continuando solamente con las no específicas como instrumento de operaciones, lo que llevó a una ulterior volatilidad del rublo”.

Entre finales de febrero y principios de marzo se produjo una devaluación del rublo incluso mayor: la cámara alta del Parlamento ruso, el Consejo de la Federación, autorizó a Putin a movilizar las tropas  a territorio ucraniano si fuese necesario. A principios de febrero el rublo ya había perdido un 6.6 % de su valor y, tras el voto del Consejo, podría haber caído en picado.

Pero el Banco Central decidió elevar su tasa de interés básica hasta el 7 % e incrementó su intervención en el cambio. En particular, el 3 de marzo el Banco Central llevó a cabo una intervención en el mercado de divisas por valor de 11.000 millones de dólares, diez veces el importe de las intervenciones anteriores. Después de esto, el rublo subió automáticamente. “Eso previno más caídas importantes”, concluye Kuzmín. 

¿Cuánto cuesta mantener a flote el rublo?

Se podría decir que, desde el momento en el que los soldados aparecieron en Crimea, con la frontal oposición de Ucrania y de Occidente, el Banco de Rusia ha estado claramente controlando las fluctuaciones de las tasas de cambio.

“El rublo está perdiendo su valor con una lentitud extrema y de modo completamente controlado por los reguladores. Está cayendo tanto como el Banco Central permite que caiga; además, el Banco está gastando grandes cantidades de reservas de oro y divisas para hacer frente a la demanda de todos los que quieran comprar divisas en el mercado”, explica Vasin.

Muchos expertos rusos señalan que el pánico en las bolsas no se está contagiando al mercado de divisas y que el rublo permanece relativamente estable gracias a la intervención del Banco Central y a los mecanismos de apoyo al sector bancario.

En particular, el viernes 14 de marzo el Banco de Rusia ofreció a los bancos 90.000 millones de rublos en una subasta de acuerdos de recompra. La demanda de los bancos ascendió a casi el doble, alcanzando los 203.000 millones de rublos (5.600 millones de dólares).

El 17 de marzo el Banco de Rusia anunció otra subasta de acuerdos de recompra de 40.000 millones de rublos (1.100 millones de dólares). Una demanda de liquidez tal por parte de los bancos indica que actualmente están necesitados de fondos adicionales y que están dispuestos a pagarlos más caros, ya que la tasa ha subido del 1,5 al 7 %. Los bancos utilizan los fondos que reciben del Banco Central para préstamos en rublos o para operaciones en moneda extranjera, comprando divisas de particulares.

Predicciones

Los expertos prevén que, dado que los eventos de Ucrania no han tenido consecuencias significativas, a finales de año el rublo se cambiará a 37.50-38 dólares y a 53.2 euros. Sin embargo, en el caso de que las sanciones económicas y la fuga de capitales tengan influencia y el estancamiento de la economía rusa se convierta en recesión, la tasa de cambio podría ser de 40 y 55 rublos respectivamente.

El Gobierno ruso espera que la devaluación parcial del rublo mejore la situación presupuestaria, que pasa actualmente por un periodo difícil debido al coste de los Juegos Olímpicos, e ingresar en las arcas del Estado 760.000 millones de rublos extra.