La oligarquía ucraniana apuesta por Occidente

Víctor Pinchuk está considerado como la segunda persona más rica de Ucrania. Fuente: AP

Víctor Pinchuk está considerado como la segunda persona más rica de Ucrania. Fuente: AP

Lo que se ha presentado en los medios como nueva oligarquía ucraniana no es más que la vieja oligarquía de siempre que ha visto en el ‘Euromaidán’ una oportunidad política que podría suponer su consagración como élite económica en Europa o su catástrofe al desligarse de los tradicionales lazos económicos con Rusia.

Ucrania al igual que su vecino ruso es un país donde la oligarquía tiene una especial presencia. El sector energético, el industrial son terrenos abonados para el clientelismo económico de determinadas élites que acaparan parte de la producción nacional. Por supuesto este no es un fenómeno típicamente eslavo simplemente en Occidente se prefiere denominar a estas mismas personas como ‘élites económicas’.

El cambio de poder en Ucrania no ha borrado la influencia de esta oligarquía, sino que muy al contrario estas han visto una excelente oportunidad política para aumentar y recuperar un poder que se ha visto menguado en gran parte por la pasada crisis económica de 2008.

La zona este de Ucrania se está convirtiendo en un auténtico laboratorio de ingeniería política. En este marco, las nuevas autoridades ucranianas se han lanzado a la carrera en la designación de gobernadores vinculados a la oligarquía ucraniana, que dicho sea de paso, no es nueva sino que lleva ejerciendo su influencia en el país desde la denominada revolución naranja, y bajo el mandato del anterior presidente Víktor Yúshchenko, que gobernó el país entre 2005-2010.

Muchos analistas rusos ven en estos acaparadores económicos, la mano invisible de las revueltas en Kiev. Sin embargo, todo parece indicar que estas se han valido del oportunismo político, en ese sentido no estaríamos del todo ante una conspiración de una oligarquía ucraniana aliada con la UE y EE UU. Sin duda, esta alianza se ha dado pero en el curso de las protestas y no antes de que se gestaran. Son decisiones que se han tomado sobre la marcha, de forma apresurada, y es que el Euromaidán cogió a todos por sorpresa.

El estado de la cuestión podría resumirse en una pregunta: ¿Realmente puede la oligarquía ucraniana seguir beneficiándose con una actitud beligerante con Rusia en una economía devastada dependiente en gran medida de ella?

Oligarcas ucranianos, ¿pueden sobrevivir sin sus homólogos rusos?

El origen del poder económico de la oligarquía ucraniana es el mismo que el de la rusa, ambos se han hecho ricos a costa del sector público del país en ámbitos clave (energético e industrial, principalmente) mediante licitaciones ‘dudosas’ y realizadas en petit comité.

Es impensable una oligarquía ucraniana desligada económicamente de la rusa, una y otra actúan de manera simbiótica, y romper esta relación implicaría una reducción de sus posibilidades como acaparadores de la riqueza nacional. Una prueba de lo conectadas que están unas y otras es la cantidad de dinero que perdieron en la bolsa de Moscú, el pasado 3 de marzo.

Principales figuras de la oligarquía ucraniana y su relación con Rusia

Pasemos a analizar quiénes son y cuáles son los intereses económicos de esta élite autóctona.

Renat Ajmétov. Fuente: Wikipedia

Renat Ajmétov, primera fortuna de Ucrania, apoyó la revuelta, aunque no hay que olvidar que fue un aliado económico del depuesto Yanukóvich hasta la explosión de las protestas. Fue en ese momento cuando realizó un giro político decantándose por el movimiento opositor. Sus vínculos económicos con Rusia han sido directos durante los años 90 y 2000, incluso ejerció influencia en Moscú en la época de las privatizaciones para forzar la venta de empresas públicas en Ucrania.

Dmytro Firtash, magnate del sector petroquímico y energético, posee un patrimonio estimado en los mil millones de dólares. Sus

Dmytro Firtash. Fuente. Wikipedia

vínculos económicos con Rusia son bastante importantes desde 2003, cuando creó junto a la rusa Gazprom, RosUkrEnergo, una empresa que ha distribuido gas tanto a Ucrania (con precios muy por debajo del mercado real) como a la UE.

Víctor Pinchuk es la segunda persona más rica de Ucrania, según  las revista Forbes con un patrimonio aproximado de 3.800 millones de dólares. De etnia judía consiguió enriquecerse paulatinamente desde la desintegración de la URSS para pasar a convertirse en uno de los oligarcas más poderosos, cuya fortuna la hizo bajo el paraguas de Yúschenko y posteriormente Yanukóvich. Medios israelíes ven en él al puente perfecto que unirá Ucrania con la UE.

Petro Poroshenko, magnate del chocolate, es propietario de la confitería Roshen y ocupa el séptimo lugar de lo más ricos con un patrimonio de 1.600 millones de dólares. Es fácil saber por qué Poroshenko se enfrenta a Rusia si tenemos en cuenta que en el año 2013 se prohibió la importación a este país de los productos de Roshen alegando que contenían sustancias tóxicas.

Ígor Kolomoiski. Fuente: eajc.org

Ígor Kolomoiski, recientemente designado gobernador de la región de Dniepropetrovsk (donde la población de habla rusa es muy importante), tiene una fortuna estimada en 2.400 millones de dólares lo que le sitúa en el tercer puesto de las personas más ricas de Ucrania. Es uno de los líderes indiscutibles de la comunidad judía ucraniana. Putin dijo de él recientemente que es “simplemente un timador que llegó incluso a estafar a nuestro oligarca Abramóvich”.

Serguéi Taruta, gobernador actual de la región oriental de Donetsk [zona industrial de habla rusa] fue apoyado en su

Serguéi Taruta. Fuente: Wikipedia

nombramiento por Renat Ajmétov. Es presidente del consejo de administración de ISD, una de las mayores metalúrgicas del país. Perdió gran parte de su capital con la crisis económica del 2008, aunque conserva alrededor de 600 millones de dólares. Sus vínculos económicos con Rusia han sido muy fuertes durante décadas. Recientemente acusó al presidente ruso Vladímir Putin de “crear el caos” en la región de la que es gobernador.

Alexánder Yanukóvich, hijo del depuesto presidente Víktor Yanukóvich se vio beneficiado por su padre bajo su mandato presidencial en contra de los oligarcas mencionados, ya que fue pisándole terreno económico a dicha élite. No es de extrañar que estas personas hayan visto en el Euromaidán una oportunidad de oro para librarse de esta amenaza.

La apuesta que han hecho los oligarcas ucranianos es bastante arriesgada, si han hecho el cálculo erróneo podrá suponer una auténtica catástrofe económica para ellos. Por ejemplo, si tomamos como referencia a Dmytro Firtash, romper los acuerdos suscritos respecto al gas con Rusia supondrá un aumento espectacular en los hasta ahora irrisorios precios pactados.