Rusia y Europa batallan por el comercio en el Este de Europa

Fuente: Maxim Blinov / Ria Novosti

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En los últimos años han surgido conflictos comerciales con Letonia, Polonia y Ucrania. Los expertos rusos creen que la UE trata de consolidar su posición en esta zona y de mostrar que tiene influencia en la región.

Desde inicios de los años 2000 entre Rusia y los países de la Unión Europea ha surgido más de una disputa en la esfera del comercio. No es sorprendente ya que el país eslavo es para la UE el tercer socio en importancia comercial tras Estados Unidos y China, mientras para Rusia la UE es el principal destino de sus exportaciones. En primer lugar, las  reclamaciones de Moscú se dirigieron a la calidad de los productos alimentarios, que constituyen una parte importante de la exportación europea. Su volumen en el año 2012 fue de casi 10.000 millones de euros.

En buena parte estas prohibiciones estuvieron relacionadas con algún tipo de enfermedad (2003: Bélgica y Holanda, vacas locas; Alemania, Noruega y Suecia, peste aviar. 2004-2005: Holanda, Suecia, Italia y Francia, gripe aviar. 2006: Alemania, peste porcina; Suecia, vacas locas. 2007: Lituania, Finlandia, Francia y Alemania, infección del ganado. 2008: Bélgica y Dinamarca, listeriosis. 2011: Alemania y España, infección de bacterias de las verduras). El año pasado se prohibió la importación de Bélgica de leche de fórmula por problemas con la salmonela y de Alemania, Holanda, Bélgica y otros países y también se prohibió la importación de ganado por culpa de una infección viral. En general no hubo conflictos graves a causa de estas limitaciones.

Sin embargo, sí hubo casos en los que las prohibiciones de los organismos de supervisión rusos provocaron una reacción a nivel político. Por ejemplo, las restricciones introducidas en 2005 a la carne procedente de Polonia, hizo que Varsovia bloqueara el inicio de las negociaciones entre la UE y Rusia sobre un nuevo acuerdo de cooperación.

Aunque en los últimos tiempos los conflictos entre ambos se han acrecentado. La UE dispone de una nueva herramienta para influir sobre Rusia que la Comisión Europea no ha tardado en utilizar: la entrada de Rusia en la OMC, que tuvo lugar en el 2012. Este mismo año Europa ha solicitado la creación de un grupo para resolver una disputa alrededor de los impuestos a los automóviles que establece Rusia. Para la UE estas tasas perjudican a los importadores de coches. 

Además, Lituania inició dos conflictos comerciales con Rusia. En 2011 Vilnius acusó a Gazprom de fijar precios injustos a su producción. La investigación se extendió a la actividad del gigante del gas en Bulgaria, República Checa, Estonia, Hungría, Lituania y Polonia. Hace poco la Comisión Europea anunció que prepara una demanda judicial contra Gazprom que será presentada en la primavera del 2014.

El segundo conflicto con el país báltico estalló tras el embargo en septiembre a la importación de productos lácteos porque contenían un antibiótico. Los políticos lituanos consideran que con este veto Moscú intenta presionar a Lituania antes de la cumbre de Vilnius, en la que Ucrania quiere firmar el Acuerdo de asociación con la UE, e insinúan la posibilidad de bloquear Kaliningrado. La Comisión Europea se ha implicado en el asunto y no es la primera vez que reprocha a la Agencia Federal rusa de control de los derechos del consumidor de utilizar unos estándares demasiado  duros y el viernes pasado trató el asunto de las medidas “discriminatorias” de Rusia con la OMC.

Anteriormente la UE, indignada por el embargo ruso a la importación de una serie de productos ucranios y moldavos, anunció que estaba dispuesta a compensar a sus socios orientales por las pérdidas provocadas a causa de las acciones de Rusia.

Sin embargo, los expertos consideran que Moscú no tiene por qué preocuparse. “Es poco probable que Lituania tenga un papel importante en la firma del acuerdo de Asociación”, explicó el experto de la Universidad Nacional de Investigación Escuela Superior de Economía, Serguéi Karagánov. El experto calificó de “franca mentira” los anuncios de la Comisión Europea sobre la intención de compensar a Ucrania y a otros países las posibles pérdidas del embargo ruso. Según el experto, se trata de un intento de Europa de inclinar la balanza hacia su lado y de dificultar los esfuerzos rusos para reforzar la colaboración con las antiguas repúblicas soviéticas, al mismo tiempo que demuestra que la UE continua siendo un actor importante.

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