¿Qué hacer en Sochi tras las Olimpiadas?

La ciudad de la costa del mar Negro celebra los Juegos más caros de la historia dentro de cinco meses. Fuente: ITAR-TASS

La ciudad de la costa del mar Negro celebra los Juegos más caros de la historia dentro de cinco meses. Fuente: ITAR-TASS

El Gobierno ruso ha apostado por gastar 50.000 millones de dólares en los Juegos de Invierno de 2014, con la esperanza de que sean no sólo un éxito, sino el catalizador para estabilizar el sur del país. El pasado fin de semana se celebró en las costas del mar Negro el Foro Económico de Sochi en el que se habló del posible escenario tras el evento.

En total contraste con el pesimismo de la actualidad económica que anuncian los principales ministerios, los funcionarios del consejo de Dmitri Medvédev se mostraron de muy buen humor durante el Foro Económico Internacional de Sochi. Y no es nada sorprendente: el Gobierno federal ultima la construcción de los Juegos Olímpicos más caros de la historia, con un coste de 50.000 millones de dólares.

Nuevas líneas de ferrocarril, autopistas, estadios, hoteles, pistas de hielo, zonas residenciales y un aeropuerto se han construido en un tiempo récord para convertir este pacífico destino turístico, y segunda residencia de Stalin, en un enclave deportivo de primera categoría.

“Nuestra economía creció más de un 15 % de 2009 a 2012, doblando la participación del sector de la construcción respecto a los años anteriores,” explicó Ígor Galas, ministro regional de desarrollo económico. Para que los visitantes recuerden el potencial turístico de Sochi después de los Juegos, el programa del Foro 2013 ha incluido una carrera de Fórmula 1, un mercado agrícola, catas de vino y coñac de la región y, para algunos lo más destacado, un concierto de Scorpions.

“El hecho de hospedar esta clase de grandes eventos concede al país anfitrión un legado que incluye infraestructura, optimismo, puestos de trabajo e incluso a veces nuevas industrias, como el marketing deportivo,” afirmaba Zoran Vucinic, presidente de Coca-Cola para Rusia, Bielorrusia y Ucrania. “Así que creo que vale la pena. Sobre todo, porque hace que la gente viaje hasta allí. En mi opinión, existen muchas malas percepciones sobre Rusia, así que pienso que [este tipo de] actividades serán un anzuelo para que la gente venga en busca de la verdad, y la verdad siempre gana”. 

Galas fue más directo: “Los inversores se sienten atraídos por hechos, no por promesas. Sochi es ahora nuestra marca para captarles.” La reputación internacional de Rusia se ha visto perjudicada recientemente por casi todo, desde la propaganda contra los homosexuales hasta las violaciones de derechos humanos en las prisiones, pasando por la corrupción en general.

Pero la principal preocupación ha sido la situación de inestabilidad en las regiones cercanas a las montañas del Cáucaso: Ingusetia y Daguestán, que soportan una plaga de violencia sectaria y una dura represión por parte de sus gobiernos, lo que a su vez engendra más violencia, según los analistas de la región.

“Casi nunca he oído decir que las próximas Olimpiadas vayan a celebrarse en el Cáucaso; sólo en lo que se refiere a seguridad,” dijo el Presidente de Daguestán, Ramazán Abdulatípov.

“Lo que pase después de las Olimpiadas será muy importante para el Cáucaso. Estamos atrayendo inversiones: Vnesheconombank y Nafta Moscú ya han invertido más de 300 millones de dólares en manufacturas de vidrio. Hoy hemos presentado un proyecto textil conjunto con inversores turcos al primer ministro Dmitri Medvédev, que creará más de 5.000 puestos de trabajo en Daguestán.”

“Las inversiones en nuestra región han estado aumentando a un ritmo del 100 al 200% anual,” comentó Yunus-bek Yevkurov, presidente de Ingusetia. “Ello es un signo de creciente estabilidad. Ayer firmamos acuerdos para manufacturas con empresas de Israel, Corea del Sur e Italia. Ya hemos sobrepasado el número de turistas que recibíamos en la época soviética y nos acercamos a los 100.000 anuales. Ingusetia tiene más de 2.000 monumentos antiguos, incluyendo la iglesia ortodoxa más antigua del país; más que cualquier otra región de Rusia.

“Los objetos olímpicos son sólo la punta del iceberg. Hemos gastado enormes sumas en vivienda y otros proyectos sociales, para que Sochi posea un nivel de vida completamente distinto tras los Juegos,” siguió Galas. “Por supuesto, la participación del sector de la construcción en la economía regional caerá en picado, pero lo compensaremos con un esperado aumento en el número de turistas, de 11 a 12 millones para el año que viene. El transporte también está adquiriendo relevancia, en especial con la construcción del puerto de Taman [que se convertirá en el más transitado de Rusia en 2025].

“Si los Juegos se miran desde una perspectiva contable, sin duda suponen pérdidas,” reconoció Galas. “Sin embargo, es imposible imaginar un país como Rusia sin sus vuelos espaciales y grandes acontecimientos deportivos como las Olimpiadas”.

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