Las inversiones más rentables en Rusia: depósitos bancarios e inmuebles

Cada vez hay más extranjeros que aprovechan las oportunidades de negocio que ofrecen la economía rusa. Fuente: PhotoXpress

Cada vez hay más extranjeros que aprovechan las oportunidades de negocio que ofrecen la economía rusa. Fuente: PhotoXpress

Con todos los altibajos que ha sufrido la economía rusa, los rusos intentan no sólo ahorrar, sino también garantizar sus ahorros. El perfil general del inversor ruso es conservador, siendo los depósitos bancarios e inmuebles los activos más valorados, por su estabilidad y bajo riesgo. Cabe señalar que la inversión en Rusia no está reservada a sus ciudadanos, los extranjeros también pueden acceder a los activos rusos y beneficiarse de las ventajas de la economía emergente.

Los depósitos a plazo fijo son el instrumento financiero preferido entre los ahorradores rusos.

La oferta de los bancos rusos más conocidos y consolidados como Sberbank, Gazprom o VTB24 se aproxima bastante al panorama financiero español, no llegando a superar la rentabilidad de los depósitos en euros los 3,40 % anules.

Sin embargo, existen bancos de menor tamaño, por ejemplo, Moskovskiy Neftejimicheskiy Bank, Mezhtrastbank o Rosinterbank, entre otros, que ofrecen hasta un 7 % anual para depósitos en euros. Cabe la posibilidad de obtener aún mejor rentabilidad, invirtiendo en rublos.

La oferta de los bancos rusos para depósitos en moneda nacional  se sitúa entre 7,50 y 12 % al año. Por ejemplo, Sberbank ofrece un 8,38 % anual para depósitos a partir de 100.000 rublos (2.304 euros aproximadamente).

Sin embargo, invertir en rublos para alguien quien no reside en Rusia y no los usa  en sus transacciones tiene un riesgo adicional: el riesgo de cambio (en los últimos cinco años el valor del euro ha fluctuado entre 35 y 46 rublos por un euro).

Al mismo tiempo, donde está el riesgo, está la oportunidad, por lo que jugando con el tipo de cambio se puede multiplicar la rentabilidad. Por ejemplo, si compramos rublos ahora, cambiando 1.000 euros, obtenemos 44.000 rublos.

Constituimos un depósito a plazo fijo del 9 % por el plazo de un año. Al cabo del año sumaríamos a nuestra inversión 3.960 rublos, obteniendo en total 47.960 rublos. Si para entonces el valor del euro baja a 40 rublos, al cambio obtendremos 1.199 euros, con lo que habremos ganado casi un 20 %. No obstante, el escenario puede ser distinto y se puede perder dinero, si el valor del euro sube.

Además de alta rentabilidad los bancos rusos pueden presumir de otra ventaja: los intereses obtenidos por los depósitos no tributan. Sólo se gravan los depósitos, cuya rentabilidad en divisa supere un 9 % y un 13,25 % para depósitos en rublos.

Asimismo, cabe señalar que todos los bancos rusos están adscritos al sistema de seguro obligatorio, lo que garantiza los depósitos de personas físicas hasta 700.000 rublos (al cambio actual: 16.129 euros aproximadamente).   

Bienes inmuebles

Según la encuesta realizada por el holding de investigación Romir, el 33 % de los rusos invertirían en los bienes inmuebles. La rentabilidad del alquiler en algunos casos alcanza un 10 % anual, pero lo más frecuente es el beneficio de 6-7 %.

En las grandes ciudades como Moscú y San Petersburgo la inversión requerida es mucho mayor que en la provincia. Así, según el portal informativo Metrinfo, el precio medio del barrio más barato del distrito centro de Moscú, Basmánniy, ronda 4.381 euros por metro cuadrado.

Para comprar un estudio de unos 35 m2 se necesitaría unos 154.000 euros. El precio medio de alquiler en esta zona se sitúa en unos 830 euros al mes, por lo que la rentabilidad anual de la inversión asciende a 6,46 %.

Es  una rentabilidad similar a la que se obtendría en Madrid, a través del alquiler de un estudio en el centro (actualmente, en el barrio de Salamanca se puede adquirir un estudio por 85.000 euros; los alquileres medios en la zona rondan 500 euros al mes).

En cuanto a la plusvalía, los pronósticos actuales indican que los precios de vivienda en Moscú se mantendrán estables. En la misma línea se pronuncia D. Tagánov, director del centro analítico de la corporación INCOM, anunciando que los precios se mantendrán unos cinco-diez años, por lo que la reventa del inmueble a corto-medio plazo no sería una opción a tener en cuenta.

En general, las oportunidades se concentran en grandes ciudades, pero en caso de la inversión en bienes inmuebles no siempre es así. El mercado inmobiliario de Moscú es muy maduro, mientras que en las ciudades provinciales se encuentra en la fase de crecimiento.

Por ejemplo, en Lípetsk, la capital de la “oblast” de Lípetsk, situada a 450 km al sur de Moscú, se puede comprar un estudio céntrico por tan sólo 37.000 euros. El alquiler en el centro comienza en 200 euros al mes, siendo la rentabilidad anual mínima del 6,49 %.

Otra de las posibilidades de inversión es la compra de los bajos comerciales, cuya explotación ofrece el doble de rentabilidad. Lípetsk entra en las diez regiones más desarrolladas de Rusia. El funcionamiento de la Zona Económica Especial ha atraído a la región la inversión extranjera que representa el 41 % del PIB regional.

Por ahora la inversión española en Rusia es muy escasa, sin embargo, cada vez más empresarios españoles valoran el país cómo destino de inversiones.

El socio-sénior del despacho de abogados “Estudio Jurídico Almagro”, Fernando Herce, entiende que solo tópicos sin base, desconocimiento y distancia cultural pueden explicar, que no justificar, la aprensión o indiferencia ante las posibilidades reales de obtener rentabilidades seguras y atractivas a través de inversiones en la Federación Rusa, dinámica y pujante en sectores muy diversos de su economía.

Ya no es, solo y nada menos, un BRIC más, sino una economía en clara consolidación, con una inercia y energía de crecimiento imparables, salvo por el riesgo de recalentamiento.

Y en España sabemos bien lo que es eso. Quizá de nuestros propios errores podamos aprender a controlar riesgos de inversión sin renunciar a oportunidades atractivas. Y Rusia, solo la ceguera o el prejuicio lo ignoran,  está ahí al lado, aunque parezca distante. 

Alina Bondarenko, abogada y técnico en comercio exterior