Los cárteles ocupan un gran espacio en amplios sectores de la economía rusa

Los principales operadores rusos establecieron para los dos modelos de teléfonos iPhone en la mayor parte de los puntos de venta un precio idéntico. Fuente: ITAR-TASS

Los principales operadores rusos establecieron para los dos modelos de teléfonos iPhone en la mayor parte de los puntos de venta un precio idéntico. Fuente: ITAR-TASS

En Rusia es muy difícil encontrar un solo sector de la economía en el que no hayan surgido cárteles. El Servicio antimonopolio federal (FAS) de Rusia ha sacado a la luz o sospecha de acuerdos ilegales en todo tipo de mercados: desde el piscícola, el de las bebidas alcohólicas y el de embutidos, hasta los servicios médicos, los taxis y el transporte aéreo o los servicios notariales.

En los últimos quince años se ha creado toda una serie de grandes cárteles en la industria química. Todo comenzó en el mercado de la sosa cáustica. "La idea en sí del cártel surge en el año 2000. Las empresas comprendieron que era ventajoso dividirse el mercado de la sosa. A cada uno de los compradores se le asignó un determinado productor. Cada vendedor tiene un parque de cisternas para el transporte de la sosa.

Procter&Gamble en el óblast de Tula tenía que comprar sosa de Irkutsk y "Russki Aliumini" que tiene las fábricas en Siberia, por el contrario, de Rusia Central, porque a los productores les convenía transportar la sosa de lejos.

Posteriormente esta idea se implantó en los mercados de otros productos de las empresas químicas (PVC, hexol). "Es decir las empresas simplemente clonaban los acuerdos de los cárteles", comenta el director de la dirección para la lucha contra los cárteles del FAS, Andréi Tenishev.

La participación activa de funcionarios en los cárteles está completamente relacionada con el nivel de corrupción de los órganos de poder del país: Según datos de Transparency International, Rusia ocupa el puesto 133 en el Corruption Perceptions Index de 2012.

"No es de extrañar que no solo los beneficios fueran enormes sino también las multas que ha impuesto el FAS: 1.600 millones de rublos (unos 49 millones de dólares) solo en el acuerdo de la sosa. La empresa "Edinaya Torgovaya Kompania", que participó en toda una serie de cárteles de la industria química, fue condenada por colusión en la sosa a una suma récord de más de 900 millones de rublos (27 millones de dólares).

En el mercado de productos se crean cárteles con mucha frecuencia debido a la falta de competencia. "Cuanta más competencia hay más difícil es ponerse de acuerdo entre los productores. En la industria química, por ejemplo, los productores de perfiles de PVC para ventanas hasta 2009 se dividieron el mercado, pero después, bajo la presión de la importación, el cártel se descompuso", señala Tenishev.

Además de la industria química hubo varios casos relacionados con empresas de la industria alimentaria. Así, en abril del año pasado, el FAS declaró culpables a varias empresas de llegar a un acuerdo ilegal en la subasta pública de suministro de productos cárnicos para el Ministerio de Defensa de Rusia y el Ministerio de Interior en 2009 y los multó con más de 30 millones de rublos (900.000 dólares).  

Consecuencias para los usuarios

El FAS investigó también toda una serie de casos importantes de venta de pescado y otros recursos naturales: salmón de Noruega, abadejo de Extremo Oriente, panga de Vietnam. En la región de Primorie se investigó un caso de subastas de cangrejo. Lo más triste para el comprador ruso es el resultado de estas colusiones es la subida de los precios. Según Tenishev el 90 % del abadejo de Rusia se envía a China, parte del mismo vuelve transformado a la Federación Rusa pero a un precio más alto.

Otro cártel que afectó a los usuarios fue el creado por los operadores móviles "Bilain" y MTS. Los principales operadores rusos establecieron para los dos modelos de teléfonos iPhone en la mayor parte de los puntos de venta un precio idéntico. Las empresas fueron multadas a un total de 34 millones de rublos (casi un millón de dólares) por este acuerdo en el precio.

Sin embargo si lo comparamos con las multas que se prevén para los que participen en un cártel en la UE, las empresas rusas están muy lejos de los récords. El caso es que las multas se calculan como una parte de los ingresos obtenidos ilegalmente y para las empresas rusas son claramente inferiores que para las occidentales.

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Las empresas extranjeras no llegan a acuerdos tan a menudo como en el mercado ruso. En el año 2012, por ejemplo, se impuso una multa de 1.600 millones de euros a los participantes en dos cárteles productores de monitores, entre los que se encontraba Philips, LG Electrics, Samsung. Dos años antes, en 2010, la Comisión europea condenó a varios productores de cristales para automóviles a una suma récord para un solo cártel de 1.380 millones de euros. Pero una de las multas récord para una sola empresa, casi 480 millones de euros, se impuso en 2007 al ThyssenKrupp, por su participación en una colusión entre fabricantes de ascensores.

Rusia, sin embargo, aunque está por detrás con respecto a los países de occidente, en los ingresos de los cárteles, los supera en el número de colusiones. "Tenemos más cárteles que en las economías desarrolladas, por el hecho de que en nuestro enorme país muchos mercados y cárteles son locales. Por ejemplo los taxistas que trabajan en un aeropuerto o el cártel del alcohol en la región de Kemerov", dice Tenishev.

Entre las infracciones locales, por ejemplo, también están los acuerdos entre dentistas en Jakasia o el transporte de mercancías por avión en Irkutsk, así como las empresas de construcción en una serie de regiones y las cámaras notariales en algunos de los sujetos de la Federación Rusa.

La triste estadística dice que en Rusia a menudo aparecen implicados en estas colusiones órganos del gobierno. "Por ejemplo, ahora estamos investigando un caso sobre un acuerdo entre el Ministerio de salud de Yakutia y la filial rusa de Siemens y otra empresa suiza. Han llegado a un acuerdo para que estos productores occidentales provean de diversos materiales médicos al estado, incluidas las tomografías, excluyendo a otros fabricantes de participar en la licitación", dice el director de la Dirección para la lucha contra los cárteles.