Aumenta la popularidad de la financiación colectiva en Rusia

El escritor Yevgueni Grishkovets pudo conseguir financiación para el vídeo de su obra "+1" gracias al crowdfunding. Fuente: ITAR-TASS

El escritor Yevgueni Grishkovets pudo conseguir financiación para el vídeo de su obra "+1" gracias al crowdfunding. Fuente: ITAR-TASS

Los proyectos que más fondos recaudan en las plataformas de financiación colectiva son: las grabaciones de álbumes musicales, las puestas en escena de obras de teatro, la creación de documentales o la producción de alimentos ecológicos.

El pasado 14 de agosto, funcionarios del Ministerio de Cultura de Rusia acusaron a Garri Bardin, importante realizador de animación en Rusia, de no cumplir con el plazo de entrega de la película Tres melodías, que había sido encargada por esta institución.

Recibió una multa de casi 200.000 rublos (alrededor de 6000 dólares). Entonces, el artista buscó maneras de financiación alternativa a través de internet, mediante un sistema de recaudación de fondos emergente en Rusia: el crowdfunding o financiación colectiva.

En un vídeo colgado en Planeta.ru, Garri Bardin explica que los millonarios del país no han querido contribuir a su nueva película de animación, Tres melodías, por lo que se dirige a la gente de a pie. Finalmente logró apoyo económico; y no sólo para la película sino también para pagar la multa.  

En Europa y en EE UU, el modelo de financiación colectiva existe desde hace unos cinco años. Los usuarios se han acostumbrado al sistema y lo emplean de manera mucho más pragmática, intentando obtener por menos dinero nuevos artilugios y gadgets. En Rusia, en cambio, a la gente le gusta tener la sensación de formar parte de un proyecto famoso o simplemente popular. Sobre todo que por cierta suma de dinero sus nombres pueden ser perpetuados en los créditos finales. 

Los primeros servicios de financiación colectiva, aparecieron en Rusia hace un año y medio, y pronto alcanzaron una gran popularidad. Se hicieron sobre todo populares entre aquellos que tenían ideas pero carecían de fondos para ponerlas en práctica. Para buscar financiación, basta con colocar un anuncio en una página web especializada. En Rusia existen actualmente dos plataformas activas: BoomStarter.ru y Planeta.ru. En un año, cada una de estas páginas recaudó más de 25 millones de rublos  (lo que viene a ser más de 750.000 dólares).

“En Rusia, la financiación colectiva empezó a desarrollarse cantantes y grupos musicales de renombre”, – cuenta la directora de relaciones públicas de Planeta.ru, Katerina Chechúlina, – “simplemente porque el crédito de confianza y de lealtad para con los músicos es más alto”.

Entre este colectivo, la banda de rock  “Bi-2” resultó ser pionera en el ámbito de financiación colectiva, llegando a recaudar nada menos que 1,26 millones de rublos (unos 29.000 dólares) para la grabación de su nuevo disco “Spirit”.  

No sólo música

Poco después, directores de teatro y de cine, organizadores de festivales, actores y pintores comenzaron a usar este método de financiación. Hace tan sólo un año, los proyectos musicales formaban un 90 % del total de los proyectos gestionados en Planeta.ru. Ahora mismo, la música ocupa sólo entre un 30 % y un 40 %.

“La recaudación es más dinámica y fácil cuando se trata de músicos famosos o de películas con actores conocidos. La popularidad es un factor de gran importancia. A los famosos los apoyan sus fans, – comenta Yelena Stúdneva, gestora de proyectos web, – “da la impresión de que es más difícil recaudar fondos para los que no aparecen constantemente en los canales principales de televisión. Pero si cuelgas un vídeo-comunicado donde explicas cuál sería el impacto de tu proyecto si se llega a realizar, cómo cambiaría el mundo gracias a él, a quién podría ayudar y qué problemas se solucionarían, entonces puedes pedir dinero para cualquier cosa: para abrir una nueva ala de un hospital, o para arreglar una carretera, o tu propio coche, o una valla, o la entrada a un edificio.”

Fue precisamente de esta manera como la directora de documentales, Yelena Pogrebízhskaya, logró despertar la confianza del público. Explicaba cómo a raíz de su película anterior, las autoridades de los internados dejaron de enviar a los niños huérfanos a hospitales psiquiátricos como método de castigo por cualquier travesura de los chavales. Yelena Pogrebízhskaya pedía 400.000 rublos (unos 12.000 dólares) para su nueva película y logró recaudar esta suma en tan sólo tres semanas.

Actualmente, en las páginas de financiación colectiva se pueden encontrar proyectos muy diversos. Por ejemplo, “LavkaLavka”, proveedor de productos de alimentación ecológica, pedía 500.000 rublos (algo mas de 15.000 dólares) para abrir una nueva tienda. Lo reunió en tan sólo tres días.

“Para lograr recaudar dinero, tienes que trabajártelo. Cada día hay que llenar de noticias y novedades la página, mandar constantemente correos a los amigos, publicar las opiniones de los participantes del proyecto, y encontrar razones informativas para que te tengan presente y no se olviden de ti. Es una labor diaria y requiere una persona especial” , explica Saba Lagadze, uno de los organizadores del festival de microteatro “El almanaque teatral”.

Los recién llegados a la financiación colectiva no pueden prescindir de los consejos de los administradores de las páginas especializadas, si quieren atraer la atención a sus proyectos. Y es que, si un proyecto no consigue atraer por lo menos un 50 % de la suma estipulada por sus promotores, todo el dinero reunido vuelve a los bolsillos de los mecenas; y en tal caso, las páginas web de la financiación colectiva no obtienen su 10 % del beneficio del capital recaudado.