Los precios suben a pesar de la entrada de Rusia en la OMC

Fuente: AP

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A los rusos se les prometieron precios más bajos cuando el país se unió a la Organización Mundial de Comercio, pero un año después los precios siguen subiendo. Por lo menos para los consumidores.

La competencia entre los miembros de la OMC hace que desciendan los precios al por mayor y al mismo tiempo ejerce una enorme presión sobre los productores domésticos, sin embargo los consumidores siguen pagando lo mismo o más por sus compras porque la venta al por menor está monopolizada por las empresas de cada sector. Estas son las conclusiones del informe anual que presentó el pasado jueves la Cámara Pública, un grupo de ciudadanos elegidos mediante votos y que tiene como objetivo influir en las políticas estatales. 

"Uno de los motivos para unirse a la OMC fueron que los precios iban a ser más bajos para los consumidores. Pero este efecto no se ha producido", afirma Mijaíl Popov, responsable del grupo de trabajo sobre agricultura de la Cámara Pública. "Hay un único motivo: la competencia entre minoristas es insuficiente". 

Los precios de los alimentos, medicamentos, mantenimiento del coche y facturas domésticas se han incrementado en un 23 % desde mayo de 2010, según el informe. El precio del pan subió un 20% el año pasado, el de los productos lácteos un 12 % y las patatas un 55 %. 

La tendencia general es que, cuando suben los precios al por mayor, también lo hacen los de la venta al público. Pero ahora, cuando descienden los precios al por mayor, los productos no cambian de precio o incluso suben, según muestra el informe. 

Además de esto, la entrada en la OMC supone un desafío para los productores rusos. 

Por ejemplo, los precios de la carne de cerdo  en la producción cayeron un 26 % el año pasado, pero su precio en las tiendas solo descendió un 6 %. Por otra parte, el aumento de las importaciones de la OMC costará a los productores porcinos hasta 40.000 millones de rublos (1.200 millones de dólares) al año, según la Cámara Pública. 

 

Los productores de lácteos también se han visto afectados. La importación de productos lácteos ha subido un 20 % en un año, hasta alcanzar los 9 millones de toneladas, lo que supone una pérdida de 30.000 millones de rublos (unos 900 millones de dólares) para los productores rusos, a resultas principalmente del ingreso de Rusia en la OMC. 

"Los productores locales de lácteos no son competitivos en la Unión Aduanera ni tampoco en la OMC", dice Andréi Danilenko, presidente de la Unión Nacional de Productores Lácteos. "Solo este año, hemos tenido tantas pérdidas en la producción de leche que en 2014 volveremos a los niveles de 2005”.Danilenko predijo que los consumidores pagarán un 10 % más por sus derivados de la leche a finales de año. 

Además, para no perder clientela por los elevados precios, cada vez más productores optan por cambiar los productos lácteos por sustitutos baratos, como el aceite de palma, añadió. En la actualidad, entre un 10 y un 30 % de los derivados lácteos en el mercado han sido tratados con estos productos. 

El desfase entre las oscilaciones entre los precios al por mayor y al por menor es también evidente en el sector de los cereales. Los precios cayeron de 11.500 rublos (350 dólares) la tonelada en febrero a 6.500 rublos (algo menos de 200 dólares) a finales de julio. Pero los precios del pan no dejan de subir, comentó Arkadi Zlochevski, presidente de la Unión de Cereales Rusa. 

Artículo publicado originalmente en inglés en The Moscow Times.

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